Un notable para los Servicios Sociales de Castilla y León

La Comunidad obtiene 7,45 puntos en el Índice DEC de Servicios Sociales

FuenteEuropa Press
Imagen: Europa Press

Castilla y León ha obtenido 7,45 puntos en el Índice DEC 2018 que elabora la Asociación de directoras y gerentes de Servicios Sociales, lo que supone un ligero descenso frente a la puntuación en 2017 (7,5), pero se mantiene a la cabeza de las comunidades de régimen común y muy por encima de la media nacional, que es de 5,22 puntos.

De esta forma, Castilla y León ocupa un lugar destacado en la clasificación, por encima también de las notas obtenidas por País Vasco (7,2) y Navarra (7,15), si bien en 2018 detiene el crecimiento respecto a 2014.

En materia de enunciado de derechos y ordenación del Sistema (D), Castilla y León cuenta con todos los elementos legislativos, normativos, planificadores y de organización alcanzando la Excelencia, sólo a falta de los 0,05 puntos casi simbólicos que se otorgan a que la Consejería lleve el nombre de «servicios sociales».

La relevancia económica (E) de los servicios sociales en Castilla y León se sitúa por encima de la media estatal en los tres indicadores contemplados y «roza la excelencia» en este apartado del Índice; además, mejora en los tres indicadores en relación con el año anterior.

En concreto, en gasto por habitante/año ha pasado de 388,65 euros en 2016 (liquidado) a 433,22 euros presupuestados en 2018 (cuando la media estatal para 2018 es de 381,25).

En tanto por ciento que supone la inversión de las Administraciones Públicas en servicios sociales sobre el PIB regional ha pasado del 1,72 en 2016 a 1,844 en 2018 (media estatal 1,525) y en Porcentaje que supone la inversión de las administraciones públicas en servicios sociales sobre su presupuesto total va del 10,77 por ciento en 2016 al 11,21 en 2018 (media estatal 9,36).

«A pesar de ello, su posición relativa respecto a la media estatal muestra un estancamiento o incluso una ligera reducción desde 2015 debido a la mejora generalizada», señala el informe.

Respecto a la cobertura efectiva de prestaciones y servicios (C), se encuentra por encima de la media estatal en casi todos los indicadores contemplados, alcanzando la «excelencia» en este Apartado.

Destaca su cobertura en materia de dependencia, de manera que el 13,63 por ciento de su población potencialmente dependiente recibe prestaciones o servicios del Sistema (10,07 de media estatal); y, sobre todo, el que con una tasa de desatención del 1,6 por ciento (frente al 19,2 de media estatal), se puede considerar que «técnicamente en Castilla y León no existe Limbo de la Dependencia».

Los trabajadores técnicos de sus estructuras básicas de servicios sociales a nivel local, con un profesional por cada 1.832 habitantes, supera el dato estatal que es de uno por cada 2.348 habitantes.

De la misma manera, se sitúa por encima de la media en Rentas Mínimas de Inserción, tanto por su cobertura (beneficia al 10,7 por ciento de las personas bajo el umbral de la pobreza frente al 8 de media estatal), como en la cuantía media por perceptor, que supone el equivalente al 16,55 por ciento de la renta media en esa Comunidad frente al 13,21 de media.

Asimismo, el porcentaje de plazas residenciales para personas mayores de 65 años (5,07) duplica la media estatal (2,47).

Por su parte, en Ayuda a Domicilio sus datos son muy similares a la media estatal, con un 4,68 por ciento de cobertura frente al 4,2, y una intensidad media de 18 horas mensuales frente a 18,89 horas.

En lo que se refiere a las personas con discapacidad, se sitúa por encima de media, con 4 por ciento de plazas residenciales frente a 1,47, y en plazas ocupacionales y diurnas, con una cobertura del 5,8 frente al 2,67 de media.

Por último, en plazas de acogida para mujeres víctimas de violencia de género, Castilla y León, con 20,3 plazas por cada 100 mujeres con orden de protección en esa Comunidad, duplica la media estatal que es de 9,91.

Menor cobertura 

Sus déficits en cobertura se centran en plazas de estancias diurnas para personas mayores, con 0,94 por ciento frente a 1,09 de media estatal y, sobre todo, en teleasistencia, con una cobertura de 5,64 frente al 9,29 de media del conjunto de España.

Asimismo, su cobertura de plazas residenciales para personas sin hogar (41,8 por cada 100.000 habitantes) está por debajo de la media estatal que es de 62.

«Castilla y León sigue mostrando un Sistema muy equilibrado en sus tres dimensiones», apunta el informe, que señala que ofrece una de las mejores ratio entre cobertura y gasto, es decir, una «gran eficiencia» del sistema, que «sin duda alguna» se debe a la colaboración y al protagonismo que tienen las entidades locales en la gestión de las prestaciones y servicios, así como a decisiones estratégicas adecuadas, como lo fue la acertada integración de la Atención a la Dependencia en los Servicios Sociales y especialmente a nivel local.

«La cultura de consenso en la ordenación del sistema con agentes sociales, tercer sector y entidades locales es un intangible que ofrece sus frutos en estos equilibrios», ha apuntado.

De la misma manera, el Sistema muestra una relación equilibrada entre los derechos que reconoce en su Ley de nueva generación y en el catálogo que los concreta, y su entrega efectiva de prestaciones y servicios.

Recomendaciones 

El nivel de desarrollo del sistema público de Servicios Sociales en Castilla y León «sigue siendo muy elevado, por lo que la recomendación, un año más, es que mantenga tanto las tendencias crecientes en inversión y cobertura como los mecanismos de definición y ordenación eficiente del sistema», agrega el informe.

Con relación al Índice DEC 2018 Castilla y León resulta, curiosamente, penalizada por su eficiencia y presenta la mayor puntuación en cobertura del Estado con una inversión elevada pero contenida.

Si se obvia esta distorsión, es muy importante mantener e incrementar las cotas de eficiencia que aseguren la sostenibilidad del Sistema Se anima a mantener la dinámica colaborativa de las administraciones en Castilla y León y del protagonismo de las entidades locales, «ya que es, sin duda, clave de la eficiencia y de los equilibrios constatados» en el desarrollo del sistema.

Especialmente los servicios sociales comunitarios de las entidades locales en Castilla y León tienen una importancia «estratégica» en la vertebración del sistema, por lo que «deben ser objeto permanente de un apoyo decidido por parte del Gobierno autonómico, tanto a nivel económico como de coordinación y de apoyo técnico».

Además, según el informe, instrumentos como el Acuerdo Marco o los sistemas de información y gestión compartidos son claves del buen funcionamiento.

Teniendo en cuenta el nivel de inversión en servicios sociales por parte de las administraciones en la Comunidad, así como el protagonismo local tan destacado en la gestión de los Servicios Sociales, «llama la atención» que, un año más, sólo uno de sus ayuntamientos de más de 20.000 habitantes (Miranda de Ebro, Burgos), haya alcanzado la calificación de «excelente» en su inversión en servicios sociales.

Por otro lado, el informe incide en las peculiaridades territoriales y demográficas como un «desafío de futuro» muy especialmente para los servicios sociales, por lo que recomienda a la Junta y a las entidades locales que consideren a los servicios domiciliarios como una prioridad de carácter estratégico no solo para los servicios sociales, sino también por su efecto sobre la articulación y sostenibilidad del territorio y por su impacto para el empleo.

Este empleo de todo tipo, permite a las personas mayores o con diversidad funcional permanecer en sus domicilios y en su entorno, fijando población de manera muy especial en zonas rurales despobladas.

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