Pedro Pisonero: «El futuro de la Comunidad depende de nosotros»

Entrevista a Pedro Pisonero, director general de Iberaval, sociedad de garantías de Castilla y León que se encarga de financiar a pequeñas y medianas empresas, autónomos y emprendedores. Analizamos la situación del emprendimiento en la Comunidad y las oportunidades existentes.

FuenteCésar Aldecoa
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Nuevo capítulo de la serie de entrevistas a empresas y empresarios de Castilla y León. Esta vez charlamos con Pedro Pisonero, director general de Iberaval, sociedad de garantía que facilita la financiación a las pequeñas y medianas empresas, autónomos y emprendedores.

Pregunta. ¿Qué es Iberaval y a qué se dedica?

Respuesta. La función de Iberaval es financiar pequeñas empresas y autónomos a través de un aval que permite mejorar los precios y que trabajemos con plazos muy largos con cuotas muy bajas. También existe una labor de asesoramiento para realizar las operaciones y es algo que se valora mucho por parte de los clientes.

P. ¿En qué puede ayudar Iberaval a un emprendedor?

R. Hay que tener en cuenta que no todos los proyectos son exitosos aunque nosotros trabajamos con un éxito de tres de cada cuatro. Cuando un emprendedor se pone delante, nosotros planteamos saber su negocio, el grado de conocimiento, que explique el volumen de inversión que va a hacer frente y cuánto puede financiar. En base a esta viabilidad, nosotros financiamos proyectos. Intentamos que ningún proyecto viable se quede fuera de la financiación, esa es nuestra filosofía. Si son viables, para nosotros es óptimo.

P. ¿Es un buen momento para emprender?

R. El precio del dinero nunca estuvo tan bajo, incluso empieza a haber ofertas a tipo fijo. Nadie espera que vuelva a estar a estos niveles en los próximos diez años. Respecto al precio de los activos, probablemente no esté en los más bajos, pero el valor de un local estuvo mucho más alto que ahora mismo. La economía lleva repuntando cuatro años, en julio de 2012 estuvimos a punto de ser intervenidos; seis años después las cosas marchan bastante bien. Teniendo en cuenta todo esto, no se me ocurre un mejor momento para emprender.

Pedro Pisonero, director general de Iberaval.

P. ¿Cree que los jóvenes son atrevidos y emprendedores para realizar inversiones empresariales en Castilla y León?

R. En Castilla y León somos todos castellanos y leoneses, somos personas prudentes, francas y trabajadoras; pero no tenemos el don del emprendimiento, aunque vamos a más. Ni en la familia se promueve el emprendimiento, ni en la educación, y esos son los resultados que obtenemos. Tenemos un deje de pesimismo que nos hace pensar en que las inversiones no funcionan.

P. ¿Qué tipo de inversiones se están realizando actualmente?

R. En Castilla y León tenemos mucho campo, mucho sector agroalimentario. El sector comercio también se está desarrollando de forma importante, pero no el comercio minorista, que tiene un problema de paradigma. El sector industrial representa el 20% de lo que trabajamos, muy por encima de la media nacional, a pesar de las carencias de las que siempre se habla. La mayor producción de vehículos se produce en Castilla y León.

P. ¿Es Castilla y León un buen lugar para que las empresas inviertan y se desarrollen?

R. Me creo más a los de Castilla y León que a los de fuera. Tiene más preponderancia lo que hagamos nosotros con nuestra tierra que los que vengan de fuera. Pero respondiendo a la pregunta, sí es conveniente. Primero por la distancia a Madrid. Segundo por el precio del suelo. Tercero desde el punto de vista del empleo, hay personas sobradamente preparadas para cualquier labor. Y en cuanto al capital, hay bastante dinero, somos una región muy ahorradora.

P. ¿Cómo funciona el proceso de financiación a una empresa?

R. La parte más complicada es el proceso de decisión de invertir de un empresario. Cuando se ponen en contacto con nosotros nos presentan qué inversión necesitan. Cuánto te va a generar esa inversión y cuánto vas a tener que pagar, en cuanto las cosas cuadran no es complicado empujar para adelante. Si pedimos equilibrio entre lo que se factura y lo que se pide. No quiere decir que todos los proyectos que se solicitan vayan a tener financiación, tienen que tener viabilidad.

Pedro Pisonero, director general de Iberaval.

P. ¿Qué papel juegan los autónomos en Iberaval? ¿Existen diferencias de condiciones respecto a las empresas?

R. Son unos de los grandes olvidados de nuestro sistema productivo. Un autónomo tiene que trabajar por tierra, mar y aire para que funcione su negocio. No tienen horario. Nuestra visión con ellos tiene dos ventajas. Primero, un autónomo cuando monta su proyecto está montando también su estilo de vida, por lo que entendemos que su vinculación va a ser del 110%. Segundo, desde el punto de vista de volúmenes, aproximadamente entre un 25-30% de nuestras actividades, son con autónomos.

P. ¿Considera que un alto porcentaje de las empresas, autónomos e inversores están al tanto de los servicios que ofrece Iberaval?

R. Desgraciadamente no. Aunque intentamos hacer toda la labor de comunicación que somos capaces, nos conocen bastante poco en Castilla y León. Queremos hacer un esfuerzo para que haya un mayor conocimiento. En la zona rural, nos conocen aún menos, ahí nos relacionamos más con entidades financieras. Sin embargo, la sociedad de garantía que más penetración tiene es Iberaval.

P. ¿Cómo valora su relación con EXECyL?

R. Nuestra relación ha ido de menos a más. Cuanto te plantean su labor, pues suena un poco extraño eso de ‘difundir buenas practicas’. Pero cuando te empiezas a plantear que tienes un problema de digitalización y resulta que varias empresas reconocidas te cuentan cómo lo han hecho abiertamente, la conclusión es que se te queda la boca abierta del grado de apertura empresarial. El nivel de aprendizaje es brutal, todo por un coste anual ridículo. Hemos pasado de tener un contacto exclusivo solo con la dirección, a que haya hasta seis personas involucradas recurrentemente con ellos. Hay áreas que nos interesan muchísimo. Todo de forma abierta, en las diferentes empresas, con una colaboración potente que nos sorprendió. Nosotros nos aprovechamos y aportamos todo lo que podemos. Lo que damos no nos cuesta nada y lo que recibimos es increíble.

Antes de despedirme, me gustaría hacer la siguiente reflexión. El futuro de lo que ocurra en Castilla y León depende de nosotros, tenemos capacidades más que demostradas en cuanto a trabajo y honestidad. Podemos generar ese buen futuro y no es buena idea que desde fuera nos hagan el trabajo. Desde fuera nos preguntan cómo hemos sido capaces de pasar de una situación crítica a una situación de crecimiento recurrente, un cambio que se ha producido prácticamente en dos años. La solución está en nosotros mismos y cómo hemos sido capaces de hacer las cosas.

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