¿Conoces todos los tipos de cuentas corrientes?

FuenteRedacción

Si algo nos ha enseñado la crisis es que contar con un pequeño colchón de ahorros puede resultar primordial. Al igual que rellenar el colchón de billetes no parece el mejor modo de cuidar nuestro patrimonio, tampoco alimentar nuestra cuenta de ahorro sin atender a los detalles sería una estrategia óptima. Sin ir más lejos, las fluctuaciones habituales de los índices de precios al consumo pueden hacer que sin moverse de su cuenta, los ahorros de mañana valgan más o menos que los de hoy.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que cuando ahorramos de manera adecuada no solo no perdemos poder adquisitivo, sino que podemos incluso rentabilizar nuestros ahorros mediante un abanico de posibilidades de inversión que se adaptan a todos los perfiles. En este sentido, para cada perfil ahorrador existe un cierto tipo de producto financiero, y escogerlo bien es una de las claves para hacer que nuestro colchón esté adaptado a nuestras necesidades.

¿Qué tipos de cuentas corrientes encontramos hoy en el mercado?

Ante todo, es importante especificar que una cuenta corriente no es más que un contrato entre una persona y una entidad bancaria por el que el primero se compromete a depositar dinero. Por su parte, a través de dicho vínculo contractual, se establece la obligación para el banco de mantener ese dinero disponible para el cliente según los términos acordados y otorgárselo cada vez que éste así lo solicite a través de talonarios, cajeros automáticos o la ventanilla de su banco. Si te interesa, conoce más información aquí. En cualquier caso, las principales serían las siguientes:

  1. Cuentas Remuneradas

La característica más relevante de éstas es que ofrecen una mayor rentabilidad durante los primeros meses. No obstante, a veces suele ocurrir que finalizado el plazo de bienvenida de entre tres y cuatro meses, la rentabilidad puede variar. En su día llegaron a ofrecer sustanciosas cuentas sin comisiones.

2. Cuentas Nómina

Este tipo de cuentas dan la posibilidad de llevar allí nuestros ingresos a cambio de recompensas que van desde regalos hasta ventajas financieras por confiarles la acreditación de nuestro salario.

3. Cuentas de Ahorro

Las cuentas de ahorro ofrecen una remuneración por confiar nuestros fondos, por lo tanto recibiremos el pago de intereses periódicos que estarán pactados en un contrato y a diferencia de los depósitos, nos permiten tener libre disponibilidad de los fondos. En cuanto al abono de los intereses puede ser fijo o variable. En el primer caso, se sufragará a través de una TAE que aplicará siempre y que no variará. En el segundo, por el contrario, la remuneración dependerá según las variaciones del índice al que está referenciada, como por ejemplo el Euribor. Por otra parte, su abono puede hacerse de forma mensual, trimestral o anual, que acostumbra a ser lo más habitual.

4. Cuentas para empresas y autónomos

Muchas entidades disponen de cuentas corrientes especialmente destinadas a empresas y autónomos. Respecto a las demás, suelen contar con mayores márgenes de endeudamiento y, en ocasiones, con la posibilidad de acceder a depósitos a corto plazo.

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