Gayubo: “La Ruta del Vino Ribera trabaja por la excelencia turística”

La Ruta del Vino Ribera de Duero continúa con un crecimiento que se ha potenciado especialmente en los últimos dos años. Analizamos en esta entrevista con su presidente, Miguel Ángel Gayubo, los objetivos y retos que tiene por delante el enoturismo para continuar como gran referencia en el territorio.

FuenteIsaac Barrientos
Miguel Ángel Gayubo, presidente de la Ruta del Vino Ribera de Duero.
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– En qué punto se encuentra actualmente la Ruta del Vino de Ribera de Duero

– Ahora estamos en una situación realmente bonita, porque ya estamos viendo la luz en muchos proyectos, disfrutando el resultado del trabajo de muchos años. Es un momento de madurez, estamos contentos porque los resultados que se están obteniendo son buenos, hay muchas ganas de trabajar y se nota.

– Esos resultados fueron especialmente buenos en 2016, cuando las visitas a la Ruta tuvieron un impacto económico de 8,7 millones de euros y un crecimiento del 28 por ciento, con 350.000 visitantes, además de ser una satisfacción, ¿supone también una gran responsabilidad por el papel que están jugando en el territorio?

– A nivel nacional somos la tercera ruta más visitada, la primera de interior. Es un compromiso y una responsabilidad muy importante, con todos los socios y con el territorio. Ya veníamos de una inercia de crecimiento, pero el 2016 fue impresionante con el 28 por ciento de aumento en los visitantes. Eso no quiere decir que nos tengamos que quedar dormidos, al contrario, tenemos que seguir apostando por el proyecto enoturístico. Con esto reforzamos esa idea y nuestra línea de trabajo. Tenemos claro que estamos creciendo pero lo importante es crecer también en calidad, ese es nuestro objetivo, llegar a la excelencia turística, que el visitante cuando se vaya se lleve un gran sabor de boca y quiera invitar a sus amigos a que vengan.

miguel angel gayubo ruta vino ribera duero 6– ¿Cómo se alcanza esa excelencia?

– Siendo rigurosos, haciendo controles de calidad exigentes, con formación para el personal que atiende a los turistas, asesorando a las bodegas y a los restaurantes de cómo hacer las cosas. Ofrecer información completa al visitante de lo que puede encontrar y hacer todo lo posible para que su experiencia sea lo mejor posible.

– ¿Qué es lo más complejo de coordinar a 282 asociados que están en cuatro provincias y entre los que hay 54 bodegas?

– El esfuerzo de todos se nota y ayuda, porque es verdad que es difícil, con cuatro provincias, con ayuntamientos de varios colores políticos, con bodegas muy prestigiosas y grandes, y otras más pequeñas que están empezando. Pero lo llevamos bien, lo importante es que la gente crea en el proyecto. Cuesta tanto a nivel político como empresarial, cada uno defiende lo suyo pero también buscando el bien común. Tenemos que hacer territorio y aprovechar los recursos que tenemos.

– En estos once años, desde que la Ruta nació en 2006, ¿cuáles son los grandes cambios que se han producido?

– El principal ha sido la ilusión. Nos acogimos a un programa de dinamización y parecía que había mucho dinero y el proyecto avanzaba, se señalizaba… se pensaba que era una moda pasajera el enoturismo, pero no ha sido así, está habiendo un refuerzo muy importante. Han aumentado los socios en todos los sectores, no sólo las bodegas. Hemos tratado de tener objetivos más similares a los de una empresa, para mejorar el rendimiento. Hemos hecho un gran esfuerzo en redes sociales y en la página web, que facilite contratar todos los servicios, conocer los eventos, adaptándonos a los nuevos tiempos. Se ha profesionalizado todo el trabajo que se hace y eso es muy importante también.

miguel angel gayubo ruta vino ribera duero 7– Uno de los grandes aciertos es la combinación de naturaleza, bodegas, gastronomía y patrimonio histórico; ¿cómo resulta esa combinación, cómo se armoniza?

– Tenemos que combinar todo, es lo que tenemos en el territorio. Uno no viene sólo a ver una bodega, también aprovecha para hacer una ruta en piragua o visitar un museo. En lugar de rivalidades, estamos consiguiendo grandes relaciones entre todos, porque el objetivo es común. Naturaleza, deporte, historia, patrimonio, vino, gastronomía, viñedos… todo junto es una combinación fantástica.

– Una buena herramienta para ello es la página web, con la opción de organizar el viaje y acceder al mapa con el emplazamiento de todos los recursos y opciones

– Los jóvenes se mueven en internet, hay todo un público ahí al que para acceder tiene que ser por este camino. Teníamos que estar ahí, con una página web actual, moderna y, sobre todo, útil.

– Una de las últimas iniciativas puesta en marcha es el Bus del Vino, ¿en qué consiste y cómo está funcionando?

– Está resultando bien, aún hay que adaptarlo e ir mejorando la iniciativa. En eventos importantes ponemos a disposición buses que salgan de varias ciudades y vengan aquí a la Ruta, para que beban tranquilos y vuelvan con total seguridad. Lo pusimos en el Sonorama y hubo cuatro buses recorriendo varias bodegas, está funcionando bien, es otra opción para facilitar los viajes.

– La Ruta está a la vanguardia tecnológica con la aplicación de ‘beacon’, ¿cómo funciona este sistema?

– Funciona vía bluetooh, es como tener en 54 pueblos oficinas abiertas permanentemente, ya tengan internet o no, porque la cobertura a veces es un problema. Y con este sistema lo conseguimos y lo que es más importante, facilitamos mucha información y hacemos la visita más fácil e interesante. El visitante se pone junto a una señal identificativa, sin necesidad de internet se puede descargar los datos sobre el municipio y el entorno, las actividades que puedan estar programada para esos días. Es una aplicación que ha sido reconocida a nivel nacional e internacional, lo pusieron como ejemplo en un congreso de ciudades inteligentes. Ha sido increíble la acogida que ha tenido.

– ¿Qué proyectos tienen en marcha actualmente?

– Ahora estamos centrados en un plan promocional importante, en el turismo de familia que nos hace mucha ilusión. También queremos poner en marcha aún más proyectos en los entornos naturales. Además, seguir avanzando en la señalización, siempre hay mucho trabajo que hacer.

– ¿Cuáles son los desafíos de futuro que tiene por delante la Ruta del Vino Ribera de Duero?

– Habrá un momento en que ya no se podrá crecer, pero tenemos que trabajar la formación, que ahí siempre se puede perfeccionar, por ejemplo ampliando el abanico de idiomas en los que se atiende al visitante. La calidad siempre tiene que ser una preocupación, no dejarla caer. Y, por supuesto, trabajar todos en común, que es un reto importante para un proyecto tan extenso como este, que entendamos que hay que seguir manteniendo y apostando por un proyecto como el de la Ruta.

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