Arranca la vacunación de la meningitis B para niños de tres y cinco meses

Sacyl inicia el día 3 de junio la campaña de vacunación

FuenteEuropa Press
Imagen de una vacuna. Fotografía: Europa Press.

Sacyl iniciará este lunes, 3 de junio, la vacunación frente a meningococo B de forma sistemática a los niños que cumplan tres y cinco meses, ya que la modificación del Calendario de Vacunaciones de Castilla y León estableció la gratuidad de su administración a los nacidos a partir del 1 de enero.

La pauta de vacunación se establece a los tres, cinco y doce meses, por lo que una vez que entra en vigor la modificación de este calendario -publicado en el Boletín Oficial el 25 de abril-, el 1 de junio (el primer día hábil es el 3), se comenzará a administrar de forma sistemática a los niños de tres meses, según han informado a Europa Press fuentes de la Dirección General de Salud Pública.

Sin embargo, al situarse el inicio de su administración de esta vacuna (cuyo nombre comercial es Bexsero) en el mes de junio y habrá niños que ya hayan cumplido los cinco meses, estos recibirán una primera dosis y, a partir de un mes después -debe de haber al menos un mes entre una y otra-, entre los cinco y los doce meses (a los que se debe administrar la tercera y última) se pondrá la segunda, siempre teniendo en cuenta el criterio facultativo.

Hasta el momento esta vacuna era voluntaria y los padres podían acceder a ella de forma privada, con su adquisición por un importe superior a los 100 euros (lo que suponía más de 300 euros de desembolso), algo que hizo más de un 50 por ciento de los padres (en España la media de demanda no llega al 40 por ciento), mientras que el resto no lo hizo, principalmente por una cuestión de poder adquisitivo.

En el caso de los padres que hayan administrado a sus hijos nacidos este año alguna de las dosis no se reembolsará lo gastado, pero sí accederán a las siguientes.

Frente a los más de 100 euros de coste de la vacuna, la Junta, gracias a la compra centralizada, adquiere las dosis a un precio de unos 70 euros. Así, la estimación es que se pudieran destinar al año (para los niños nacidos a lo largo de un ejercicio) 3,3 millones de euros si se tiene en cuenta que el número de nacimientos puede rondar los 16.000 -no se llega a esta cifra- y son tres dosis. Sin embargo, se prevé que no sea necesario llegar a esta cuantía dado que un alto porcentaje de niños pueden haber recibido una primera dosis de forma privada.

El director general de Salud Pública, Agustín Álvarez Nogal, ha destacado que esta vacunación es un «logro objetivo» porque cuando a veces se habla de vacunaciones no vale decir que se va a hacer algo si luego no se tiene dinero para ello y, en el caso de Castilla y León, se ha logrado este «éxito» gracias a que la puesta en marcha de la compra centralizada ha permitido ahorros para ampliar este tipo de prestaciones. A este respecto, ha asegurado que se han puesto a disposición de la ciudadanía «todas las herramientas» para la prevención de enfermedades.

Incidencia del serogrupo ‘B’

Según Salud Pública, la enfermedad meningocócica invasora (EMI) a pesar de que es una enfermedad de «baja incidencia», la mayor carga de la misma se produce por el serogrupo B, que en la última temporada epidemiológica 2017-2018 fue responsable del 41 por ciento de los casos en España, porcentaje igual en la Comunidad, y con los menores de un año en el grupo con mayor tasa de incidencia.

Dada las características de esta vacuna, en la que hasta el momento no está confirmada que produzca inmunidad de grupo, el objetivo de la vacunación es obtener protección individual durante la edad de mayor riesgo, dado que por gravedad, frecuencia de complicaciones y secuelas, así como importante letalidad, la vacuna frente a la meningitis y la sepsis meningocócica es «muy demandada» por los pediatras y los padres.

Se ha demostrado que es una vacuna seguridad y eficaz y el primer país que comenzó a vacunar a sus lactantes, Reino Unido, ha constatado la aceptabilidad de la vacunación en su calendario infantil con más de tres millones de dosis administradas, una efectividad vacunal del 70 por ciento con la pauta de dos dosis más una de recuerdo y una capacidad para disminuir la incidencia de la enfermedad (impacto) del 60 por ciento con altas coberturas.

La EMI es impredecible, tanto epidemiológicamente como clínicamente, y la única forma de controlarla y reducirla es la vacunación sistemática de la población, incluyendo las vacunas en el calendario.

Así, en 1988 se introdujo la vacuna frente al Haemophilus influenza; en el año 2000, la vacuna frente al meningococo C; en 2016, la vacuna frente al Neumococo C y más recientemente, en Castilla y León en enero de 2019, la vacuna frente al meningococo ACWY, tanto en lactantes como en adolescentes.

Hasta ahora, la vacunación frente al serogrupo B se ha limitado en el Sistema Nacional de Salud a determinados grupos de riesgo y la Junta de Castilla y León quiere extender esta protección al conjunto de la población infantil dado el peso creciente de este serogrupo.

Además, esta vacunación ha sido recomendada por diversas sociedades científicas y, con carácter general, por la mayor parte de los pediatras.

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