Algo se muere en el alma, cuando Herrera se va

Entre primos anda el juego de política y toros

FuenteLuis Falcão | @luischiado

Un pleno histórico el vivido en esta tarde de martes primaveral, porque “ya es primavera en El Corte Inglés”. Eran las palabras del saliente presidente de la Junta de Castilla y León, el popular Juan Vicente Herrera, en su réplica a un duro discurso del podemita Pablo Fernández que, muy a su estilo, no tuvo compasión en el último pleno del presidente. Hemos vivido muchos años bajo el halo político de Herrera, seis años como portavoz del Grupo Popular y 16 años como presidente de la Junta. Nada menos que una friolera de 24 años como procurador del Partido Popular en las Cortes de Castilla y León.

Un pleno que, para Podemos e IU, no tuvo tregua. Discursos duros por la oposición y más templados por Herrera que, a diferencia de otras veces, no buscaba hacer sangre. Un pleno templado que inició, muy educadamente, Luis Tudanca. Ambos paisanos de las tierras del Cid. Tudanca sí hizo referencia a la diferencia de modelos de gestión y de planteamientos y objetivos. Pero en ningún momento tuvo desaire alguno hacia su paisano. Le deseó lo mejor y, además, en las intervenciones también hubo reconocimiento al entendimiento, porque grandes leyes aprobadas en esta legislatura llevan la firma de ambas formaciones, eso sí, junto a otros grupos dependiendo los temas a desarrollar. Además, era tarde para que Luis Tudanca tuviera puesta su cabeza más en Salamanca que en el hemiciclo. Mientras debatía con Herrera, el presidente del Gobierno y amigo, Pedro Sánchez, paseaba por Salamanca. En un par de horas ambos intervendrían, junto al candidato del PSOE a la Alcaldía de Salamanca, José Luis Mateos, en un mitin en el Teatro Liceo.

El turno del portavoz de Ciudadanos -formación sobre la que volveremos después-, Luis Fuentes, fue efectivo en cuanto que buscó dejar patente la eficiencia del pacto de gobernación con el que Herrera fue investido presidente y, sobre todo, salieron adelante tres presupuestos. Fuentes intentó convencer de que “esta tierra tiene futuro, como ha demostrado el pacto firmado con ustedes, por el que han sido aprobadas muchas medidas”. Finalmente, el portavoz de Cs también le lanzó un piropo, no es para menos, “usted, señor Herrera, ha sido uno de los mejores parlamentarios de Castilla y León”. Pues eso. Echaremos mucho en falta esos golpes bajos, esa lucidez para replicar. Esa sorna y esos reflejos en la distancia corta, un escenario en el que el presidente saliente era, casi, único, más que en sus discursos, algunas veces densos.

José Sarrión de IU-Equo fue duro, sobre todo con la corrupción, la deslocalización de empresas y el sistema laboral de la Comunidad. No tuvo tregua en el adiós, no sabemos si de ambos, de uno fijo, y fiel a sus inicios, siempre ha seguido un discurso ideológico firme, que hasta el propio Herrera elogió. Antes, Pablo Fernández, que calificó al presidente como “despoblador” no fue pusilánime en su discurso, envolviendo a todo el PP de “hacer languidecer a esta Comunidad”.

Con un pequeño “agradecimiento y afecto” al presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, del presidente de las Cortes, Ángel Ibáñez, finalizó un periodo político que se nos viene histórico, en cuanto que todo lo que tiene que venir nada será igual a lo que hemos vivido en estos 24 años de Herrera como procurador. El 26 de mayo de 2019, con las elecciones autonómicas a celebrar, saldrá un hemiciclo completamente distinto en la variedad y números en las fichas de colores. Un puzzle que, mucho nos tememos, a alguno lo dejará compuesto y sin novia, ay!

La gobernanza de las ‘anas’

Entramos en tiempos de gobernanzas de las féminas -que no ‘feminazis’, por favor- con las ‘anas’ que mandan mucho, en un color y otro. Si Ana Sánchez, la socialista zamorana, es una de las mujeres con mayor poder político en esta Comunidad, de fuertes creencias y convicciones ideológicas, un valor cada día más en alza de don Luis Tudanca, no lo es menos la nueva Ana, la Suárez naranja de Salamanca.

Podemos afirmar con rotundidad, según nos afirman desde la dirección regional, que la actual concejala de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Salamanca, Ana Suárez, es la persona elegida para encabezar la lista de Cs a la Alcaldía de Salamanca. Una decisión, bien explicada, que tiene su lógica, su sentido de la realidad y su interés político por ver hasta dónde alcanza el tirón de una mujer, tras Pilar Fernández Labrador en los años de la UCD, como candidata al Consistorio de la capital charra.

Mujer, joven, dicen que trabajadora, con ideas claras y contundentes como demostró cuando puso su cabeza en una bandeja si no ganaba Paco Igea. Sí sabemos que con ideas más bien ‘progres’ y poco conservadora. Por ese lado, Ciudadanos puede haber encontrado la persona que buscaba desde hace algún tiempo. Solo que ella asuma la realidad que le ha tocado o le tocará vivir y afrontar. Digamos que la lista que la acompañe al Consistorio. Ahí está la madre. No es menos cierto que, a día de hoy, no existe lista alguna ni hecha ni posible. La única persona fija con el beneplácito de la dirección regional se llama Ana Suárez.

Con el adiós de Juan Vicente Herrera y la llegada de las ‘anas’ al panorama político, debemos hablar de futuro. Como fue esa puesta en escena en el hemiciclo, lleno hasta la bandera, como en una buena corrida de toros, de juventud invitada al pleno. A ella se refirió Herrera en su momento de despedida, “tengo mucha esperanza en el futuro de Castilla y León”. Pues eso, que “algo se muere en el alma cuando un amigo se va…”. Algo se muere también cuando se cierra un periodo político y comenzamos la entrada en un tiempo con futuro incierto, ay!

El adiós de Juan Vicente Herrera./ Luis MARTIN CUESTA

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