Los dilemas de Ciudadanos

Entre primos anda el juego de política y toros

FuenteLuis Falcão | @luischiado

Ciudadanos, que llegó en el mismo vagón que Podemos, para “acabar” con la “vieja política” y “regenerar” la vida política de España, con esa frase tan cacareada de “romper o terminar con el bipartidismo”, que es como decir con la dictadura de PP y PSOE, se encuentra embarcado en varios dilemas. No de fácil solución.

Al contrario que Podemos, la formación del joven líder catalán Albert Rivera será decisiva en casi todas las formaciones de gobiernos, sean locales o autonómicos, donde, por fin, entrará a formar parte de los respectivos gobiernos y, de esta manera, por un lado tocar poder -tan necesario para subsistir- y de otra parte saborear la hiel de lo que significa gobernar. Desde la oposición se está muy cómodo y sin desgaste, aunque en algunos lugares ese desgaste ha sido casi mayor que gobernando, caso Ayuntamiento de Salamanca.

El primer dilema para Ciudadanos parte de Sevilla, donde se dirime la formación del Gobierno andaluz para romper la friolera de cerca de 40 años del gobierno socialistas. Pero el problema ya no es apartar del poder al PSOE de Susana Díaz, sino con quién vas de la mano para conseguir esa circunstancia. De por medio sale Vox, la fuerza emergente de la extrema derecha, antes englobada en el PP, que llega ahora pero que siempre estuvo. El líder andaluz de Cs, el gaditano de Sanlúcar de Barrameda, Juan Marín -que ha pertenecido a todas las formaciones habidas y por haber- tiene ansia de poder dejándose llevar por la ambición desmesurada de uno de los mayores perdedores andaluces -como Javier Arenas, quien lo tutela-, Juan Manuel Moreno -al que por la ciudad de la Giralda conocen como ‘El Palmero’- y pude ver su gozo en un pozo. ¿Pasará Cs la línea roja marcada por Vox? He ahí la cuestión que debe dirimir la formación naranja de cara a los próximos comicios, que son muchos y muy importantes.

Otro dilema son las listas, y sobre todo sus cabezas de lista, de cara a las elecciones locales y autonómicas que están marcadas para el 26 de mayo. Mientras PP, PSOE y, en cierta medida, Podemos, ya tienen perfilados a todos sus cabezas de lista, tanto locales como autonómicos, de Ciudadanos nada se sabe. Mientras todos los partidos tienen la maquinaria electoral engrasada y llevan de campaña desde hace varios meses, Ciudadanos aún ni se ha movido en esa guerra, cruenta, cruel y a vida o muerte que se avecina, para la que hay que estar más que preparado y, en esta ocasión, como nunca antes aconteció, porque los resultados son más que inciertos que en ninguna otra cita electoral.

El único cabeza de lista que se había sugerido, dado a conocer o avanzado, era Manuel Valls para el Ayuntamiento de Barcelona. Cuestión que está en el aire debido a ese acercamiento de Ciudadanos, junto al PP, a Vox para gobernar en Andalucía. Sería todo un ‘chasco’ y un golpe duro a la imagen liberal de Cs si Valls abandonase su disposición a concurrir con la formación de Rivera a las elecciones en Barcelona.

En Castilla y León estamos a tres cuartos de lo mismo. Luis Fuentes, puede pero no puede, como número uno a la Presidencia de la Junta. Él dice que para enero se sabrá. Enero está pasando y seguimos a oscuras. Comenta la dirección nacional que a finales de enero o principios de febrero se darán a conocer los respectivos candidatos. Mientras se acuerdan, se presentan, se ponen en marcha, a dos meses largos de las elecciones. ¿Tiempo suficiente? Lo iremos viendo, pero consideramos un craso error esta tardía en nombrar a los respectivos cabezas de lista. El tiempo siempre es oro en las citas electorales, porque es escaso y el territorio muy amplio.

Ciudadanos está enfrascado en una guerra cruenta contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Cataluña consume más del setenta por ciento del tiempo de los naranjas dedicados a la actividad política, debido a ese nefasto ‘yo soy más…’ -póngale ustedes el adjetivo- en que está sumida la formación frente al derechizado PP de Pablo Casado. ¿Quién gustará más a Aznar, Casado, Rivera o Ábalos? He ahí el dilema a resolver. A todo ello se suma la crisis de Andalucía -digamos crisis porque esta es la que podrá traer a más de uno- y los esfuerzos que conlleva sacar adelante este posible pacto PP, Ciudadanos y Vox.

Y mientras, parece que las elecciones locales y autonómicas no tienen importancia en la formación naranja. O, al menos, eso parece indicar el poco interés que llega desde la dirección y en su directrices. Todo el aparato territorial se encuentra como paralizado. Expectante ante las indicaciones de ¿Madrid o Barcelona? que no llegan o se hacen de rogar para comenzar la lucha electoral. Sin candidatos, poco trabajo se puede realizar, más que esperar.

Como ocurre en Andalucía, se puede tener el Gobierno regional, digamos, pero si el poder local y provincial se encuentra en otras manos… El problema será más que importante. Y eso, a estas alturas ya del año, y no llevamos más de siete días, puede acontecer si Ciudadanos no le da la importancia que se merecen, y es mucha, a las elecciones territoriales del mes de mayo. ¿Será Luis Fuentes el candidato a la Junta? ¿Será Alejandro González el candidato al Ayuntamiento de Salamanca? ¿Será Pilar Vicente la candidata al Ayuntamiento de Valladolid? Todo indica que así será -más cuando en Salamanca parece resquebrajarse esa candidatura ‘ganadora’-. Pero ya se sabe que en política, lo que hoy es blanco, mañana es negro y viceversa, cachis!

Y para rematar el artículo, nunca mejor las palabras del portavoz de Ciudadanos en las Cortes de Castilla y León, Luis Fuentes, quien hoy mismo ha reconocido que le “haría ilusión ” repetir como candidato de la formación naranja ante las elecciones del próximo 26 de mayo, aunque es una decisión que el partido no adoptará hasta finales de enero o principios de febrero, para encabezar un proyecto “de centro y sin mochila”. Aunque Fuentes diga que “hemos aparcado esas dudas y esas luchas por conseguir puestos en las listas y hemos trabajado hasta el último momento”, situación que ha contrapuesto a los pasos dados por el PP que “lleva un año entero con luchas internas viendo quien va a ser su cabeza de lista y con cuitas y tiranteces”. “Se dedican a intentar disimular sus luchas internas por el poder y se han olvidado de Castilla y León”, ha aseverado Fuentes, quien ha puesto como ejemplo la situación que se ha dado con el candidato del PP a la Presidencia de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, quien “ha huido de sus responsabilidades en Salamanca para salvar su carrera a la Presidencia de la Junta”. Lo cierto, amigo Luis, es que su paisano Fernández Mañueco -que dejó compuesto y sin novia a González Blanco– como también Luis Tudanca y Pablo Fernández, ya están de campaña hace tiempo. He ahí la cuestión, ay!

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