La caza cinegética y también política

Entre primos anda el juego de política y toros

FuenteLuis Falcão | @luischiado

La caza está de moda, pese a los animalistas. Está en el candelero porque ellos mismos así lo han provocado más que buscado. A ese carro cinegético se sube todo quisqui, eso sí, menos José Sarrión de Izquierda Unida, porque, todo hay decirlo, suma el doble de negativas que de afirmaciones. Eso de la ‘gauche’ pura, ay! En las Cortes de Castilla y León, este miércoles de pre Navidad, se habló y mucho de caza. Bien porque el popular segoviano Juan José Sanz Vitorio intentara provocar al Grupo Socialista, por eso de la “caspa” del ministro Ábalos o la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, que quiere prohibirla y buscó ese recurso para atizar a los socialistas. Unos casi muerden el anzuelo –David Castaño de Ciudadanos, en un discurso bien hilvanado, intentó colar también la pesca, y el podemita burgalés Félix Díez Moreno lo invitó a visitar Briviesca en su importante Feria de la Caza y la Pesca, porque de esto sabe y lo vive en la familia-, el caso es que los socialistas, de espaldas como que no iba con ellos, y, lo más importante, cuando en su enfrentamiento con la presidenta Silvia Clemente, a la hora de modificar o no la proposición, el texto que leyó Sanz Vitorio -con el aplauso de todo el hemiciclo, la paradoja del segoviano que no coló- ni tenía un mínimo de comparación con lo que defendió en el atril… Cuando se pilla a sus señorías, ay!

Por cierto, debe ser de auténtico estudio el tira y afloja del portavoz del Grupo Popular, Raúl de la Hoz -incluso de Sanz Vitorio– con aspavientos y palabras con la presidenta Silvia Clemente, ¿qué acomodo tendrá en la próxima legislatura? He ahí la madre de todas las batallas. Hay momentos que parece ya es de una tensión que en nada favorece al Grupo Popular. Es mofa y comentarios del resto de los grupos y, para decir más, algunas lenguas comentan que si todo obedece a algún plan de alguien en la sombra. Un tiro que puede hacer caer alguna pieza codiciada. Es la caza, no cinegética, sino política.

Caza política, también, y mucha la que se producía en todo el edificio cidiano. Para no ser menos, aunque aparecía poco por el hemiciclo, salvo a votar era el presidente del Grupo Parlamentario Popular, Alfonso Fernández Mañueco, la diana de todos los grupos -¿del suyo también?-. Eso sí, a media tarde también subió al estrado para defender la tramitación del proyecto de Ley a través del que se prevé extender la carrera profesional a “todos” los empleados públicos para reconocer su “esfuerzo”. Críticas de un lado y otro… como la del PSOE, en boca del veterano fustigador del Grupo Popular José Francisco Martín Martínez, quien le dijo, nada más y nada menos, que es “aurora boreal, menudos goles le están metiendo, señor Mañueco” en referencia al consejero de Presidencia, José Antonio de Santiago Juárez, y la de Economía, Pilar del Olmo, quienes una vez intervenido el candidato Mañueco se ausentaron del hemiciclo. ¿Sería para no ‘ser pillados’ leyendo whtsapp?, en palabras del procurador socialista. Tiro limpio y a la diana.

La sesión iba mucho más allá. Como ese café entre ‘cachorros’ socialistas como Álvaro Lora -un valor en alza con una buena intervención incluso con villancico incluido-, de León, y Fran Díaz Muñoz, el joven de Peñaranda que también apunta alto, sobre cuestiones municipales y regionales, esas que están a la vuelta de la esquina. Y llegó un whtsapp a este cronista de un chismorreo de Soria sobre ese número tres que “aún no se ha enterado que el PSOE debe ser una balsa de aceite, que gobierna Pedro Sánchez y Susana Díaz está en horas bajas” dicen desde el sector oficial… Es que eso de sanchistas y susanistas “es ya viejo”. Cómo sería la cuestión que hasta el alcalde de Soria, Carlos Martínez, se perdía por la cafetería cortesana. Cosas de la pesca, pero también la caza. Es que miren ustedes como está el patio por Soria… El secretario de Política Municipal y miembro de la ejecutiva de Juventudes Socialistas de Castilla y León, Eder García, publicó en sus redes sociales un mensaje en el que cuestiona abiertamente a la Ejecutiva federal, crítica los “bandazos” de Pedro Sánchez e incluso llega a afirmar que el PSOE está “cerquita del precipicio”. El secretario provincial, Luis Rey, quiso atajar la polémica y negó cualquier tipo de división interna y afirmó que se trata de un “comentario personal desafortunado”. Y es el número dos del bueno de Fran…  rescoldos de una hoguera que se apagó, comentan a este periodista, hace ya tiempo, ay!

Eso no fue todo. No. Porque Fernández Mañueco no apareció mucho por el hemiciclo, pero su labor en el despacho del Grupo Popular debió de ser frenética en esta mañana de miércoles. Sospechamos que su despacho se ha convertido en la sala donde se dictan ‘sentencias’ sobre los puestos en las diversas carreras electorales en Castilla y León, tanto autonómica como local. Vimos, qué casualidad, al presidente del PP de Zamora y diputado, José María Barrios, pero también a la presidenta de la Diputación, Maite Martín Pozo, pasearse juntos por las Cortes. Es que ya sabemos que se necesita un, o una, cabeza de lista para la Alcaldía de Zamora tras el anuncio de Clara San Damián de que se retira de la lucha electoral. Cuántos nervios puede haber detrás. Pues eso, en juego el Ayuntamiento y la Diputación zamorana. Hagan apuestas!

Echamos el ojo sobre el procurador y alcalde de León, Antonio Silván, que no lucía buena cara desde que apareció en el hemiciclo tras una, digamos, reunión con Fernández Mañueco. No sospechamos nada, por dios! Pero ya sabemos todo eso de enredaderas y elecciones y León. ¿Le dió ánimos en la tarde el presidente Juan Vicente Herrera que ya está de pasada… viviendo a su manera estas cazas políticas? Pensar, se pueden pensar tantas cosas…

El gallinero está alborotado… esperemos que los tiros den en el plato y no en las gallinas, ay!

P.D.: Por cierto, las malas lenguas comentan que si Alfonso Fernández Mañueco dejó la Alcaldía de Salamanca, aún sin haber sido designado oficialmente candidato a la Junta de Castilla y León, era, mediante una magistral jugada de ajedrez, cerrar el paso a uno, o una, que también se postulaba por lo bajito y en Madrid. Así, comenta esa pícara lengua, a Pablo Casado no le quedaba otra. ¿Se acuerdan de aquella comida abortada? Pues eso, cachis!

No hay comentarios