Tenemos una deuda con Venezuela

FuenteEnrique de Santiago
loading...

Hace unos años, la izquierda echaba en cara a la derecha que España no miraba a sus hermanos de Hispanoamérica, que vivíamos de espaldas a ellos y los abandonábamos a su suerte sin servir, como era nuestra obligación, de punto de hermandad y unión con una Europa que los miraba por encima del hombro.

En época de crisis, recogimos a nuestros consanguíneos para trabajar, pero lo hicimos mal, con desprecio, altanería e incluso con desdén, en demasiados de los casos, mientras que cuando fuimos los “gallegos” ellos nos acogieron con cariño.

Entre tanto, enviamos a esos queridos países a desagarramantas que, con la areola de la ciencia política y del liderazgo social, se introducían en las élites dirigentes y las ensañaban a ser dictadores crueles con esas bases sociales trabajadoras que, en su pobreza, en su flaqueza, eran manipuladas por estos mal nacidos que se enriquecían cruelmente con su pobreza.    

Estos detritus sociales se erigían en salvadores de la patria, en líderes de las masas y alardeaban de comunismo, se engreían de la dictadura que, con bandera democrática, estaban imponiendo, de la mano de asesinos, narcotraficantes y listillos de larga lengua y poca sesera, en unos países que, cuando miraban a España, o no veían los ojos tiernos de la “madre patria” -aún nos ven así en muchos sitios- o sentían la fusta destructiva de ese rojerío, ladrón y cruel que fortalecía la dictadura en su país.

Cuando en otros momentos hemos observado dictaduras asesinas y ladronas de derecha, hemos clamado por la libertad de los ciudadanos hermanos y criticado el papel yanqui en su mantenimiento, para que, ahora, cuando las dictaduras asesinas, ladronas y narcotraficantes se autocalifican de socialistas-comunistas y democráticas nos da miedo mirar a los ojos del sátrapa y decirle que España está con las personas, con la libertad, con la democracia… vaya a ser que se mosque Maduro o que su simple mamporrero autóctono nos lo eche en cara.

Señor Maduro, es usted un dictador, está hundiendo en la miseria y el ostracismo a su país, sus élites han robado a manos llenas a la nación más rica del sur de América para vivir en el barrio de Salamanca, en Madrid, como auténticos magnates, mientras su pueblo se muere de hambre y España se lo demanda, respaldando la libertad y la democracia.

Señor Iglesias y corifeos, ustedes se lucraron con la mentira, con estudios sobre monedas inexistentes, con indicaciones políticas para dominar al pueblo y fortalecer la dictadura, nos han traído la misma mierda que implantaron en Venezuela y al memo solemne de Echenique, personaje siniestro que utiliza nuestra nación para su sanidad, robar a sus trabajadores, mentir a los españoles y pretender dar lecciones de ética, honradez, historia y patriotismo…. Váyase usted a su casoplón y déjenos en paz, de paso, llévese a esta panda de …, que “no, no nos representa”, acéptelo.

Sr. Sánchez, es usted el presidente del Gobierno de España y es nuestra, es su, obligación moral, social, política y humana liderar la defensa de la democracia en Venezuela, apoyando el movimiento de liberación que lucha contra la dictadura del Sr Maduro. El no mirar para otro lado o sólo de reojo, el dar el apoyo al hermano necesitado, el no dar la espalda a Hispanoamérica, es reivindicar nuestra historia, es no ir contra los sentimientos sociales, déjense ya de pamplinas, de escuchar la mierda defensora de la dictadura comunista y lidere, como le pide España, Venezuela y la Unión Europea, ese movimiento de libertad, sin miedos ni complejos.

No me diga que Vox es la ultraderecha, mientras se echa en brazos de defensores de la dictadura proletaria inexistente o la cruel y ladina de Maduro, que existe, y con la que muere un país hermano. Si defiende la democracia, la igualdad y la solidaridad, pague la deuda que España tiene con Venezuela y con el mundo, no sea sectario o cortoplacista.

No hay comentarios