Consiguieron nuestra flor

FuenteEnrique de Santiago

Ya hablaron los ciudadanos y, a partir de mañana, nos volverán a tratar como a “perritos sin alma”; una vez metido el voto y obtenido lo deseado, todo lo prometido será olvidado, todos los apoyos, las ayudas, se habrán pasado y nadie las recordará, pues ninguno de ellos son unos buenos nacidos y ninguno será agradecido; es más, todos ellos son unos canallas que se creen merecerlo todo y desprecian lo que les puedas haber aportado.

Nos dirigirán personas que sólo se han presentado ante nosotros como si de un bolso, una cerveza, una colonia o cualquier otro producto se tratase, sin tratarnos como personas a las que van a gestionar su futuro, sino como bobos a los que vender una imagen, pero sin una sola idea sólida, desarrollada, presentando sus ventajas e inconvenientes, son meros productos de mercado, de diseño sencillo y publicismo para perillanes, sin valor ni contenido.

Nosotros también somos culpables, pues hacemos más evaluaciones, comprobamos más las prestaciones, solicitamos más información y realizamos más tasaciones, tomando más tiempo y meditación para la compra de un vehículo que en elegir los gerentes que van a decidir el futuro propio y de nuestros hijos, por lo que al que no le guste el resultado que no se queje y se lo haga mirar, pues la culpa no es sólo de los desgarramantas que nos van a dirigir, sino nuestra por escogerlos…. ¡¡Válgame Dios!!

En esta ocasión la participación ha sido muy elevada, lo que le concede un mayor valor democrático, y los partícipes lo hemos hecho con las ideas claras, aunque ocultas de a quién votar, muchos de nosotros acudimos sin manifestar, ni dejar saber, qué íbamos a hacer y por eso el resultado incierto, de ahí los nervios y las tensiones que sufrían nuestros representantes, que se jugaban el pan con nuestro silencio.

Intentaron hacer que tuviéramos miedo, se crearon filias y fobias, se tensaron las cuerdas y unos las usaron para generar más recelo y otros para beneficiase de esa desconfianza; si bien, los “perritos sin alma” votamos sin más miedo que reconocer que no nos gusta ninguno, no nos fiamos de ninguno y les hemos dado nuestro voto sin creer que son lo que consideramos menos malo.

Si eres el mejor es un orgullo, si eres el peor es una tristeza, pero si eres el menos malo es una vergüenza para ti y para los que compiten contigo, pero esto no lo tendrán en cuenta, pues ni siquiera les llega el cerebro para esto.

Unos se envolvieron en la bandera de España y los otros en la de los Servicios Públicos y la solidaridad, pero ni unos ni otros nos explicaron qué van a hacer, qué nos espera de ellos… estamos al borde de una nueva crisis y seguimos, como en la anterior, mirando para otro sitio. Luego pediremos responsabilidades, pero la nuestra ¿Quién la pedirá? ¿nuestros hijos?… ¡pobre España¡

Finalmente, Julio Cesar tuvo, otra vez, razón con su máxima de “divide y vencerás”, que se contradice con la de la derecha habitual de “todo por España”, pues el ansia de unos y otros ha supuesto su hundimiento y/o su falta de capacidad de ganar y/o ayudar.

Es evidente que Vox gana, pero resta en número de votos exactamente los que le faltan al PP, lo que refuerza la visión Aznariana de la derecha unida vence, y cuando se divide pierde y con ello pierde España.

No queda más remedio que un diálogo sincero, humilde, intelectualmente sólido entre el PP y Vox para superar inmediatamente las diferencias y presentar a los españoles, en las próximas elecciones y en el futuro, una coalición seria que permita a la derecha democrática y solvente alcanzar el respaldo de los ciudadanos con reflejo electoral, trabajando por y para España y no por y para los egos de los dirigentes de uno y otro lado.

Por su parte, el PSOE y las izquierdas tampoco suman y o conforman un gobierno “Frankenstein”, débil, en manos de fuerzas antiespañolas y rupturistas que nos harán volver a tener elecciones más pronto que tarde, amén de hundirnos en la miseria por su insolvencia en la gestión de la crisis económica en la que estamos entrando, que, como siempre, niegan, o redefinir la izquierda democrática con un pacto con Cs.

No hay comentarios