Hombres y mujeres iguales

FuenteEnrique de Santiago

Aún recuerdo aquel día en que me acercaba con tu madre al hospital para, con ilusión, miedo, responsabilidad y mil sentimientos más que no sabría explicar, enfrentarme al lado de tu madre al día más maravilloso y especial que puede tener cualquier persona, el de tu nacimiento.

Ya sabíamos que serías una niña y habíamos preparado tu llegada con la mayor de las ilusiones, viviendo estos momentos de forma muy intensa y sufriendo cuando nos dijeron que tu llegada se complicaba, sería mediante cesárea y tu madre se habría de enfrentar a una operación, en la que estaría yo presente, a su lado.

Has ido creciendo, la familia también, tu madre y yo a vuestro lado y siempre juntos, en lo bueno y lo malo y hoy, día 8 de marzo, quiero que tengas claro que siempre he pensado que tú y tu hermana no sois menos que ningún chico, que nadie puede ser más que vosotras, que podéis llegar donde la vida os depare sin limitación alguna y que espero, deseo, y lucharé por ello, que no sufráis ningún tipo de discriminación de ningún tipo.

Tu padre, por el sólo hecho de ser varón, no es más, ni menos que tú, ni que ninguna mujer, a las que respeta mucho más que algunos de los que alardean de feminismo, que luchará siempre por vosotras hasta el final de sus días, pero que también luchará para que no lleguéis a un puesto de trabajo por guapas, ni que os paguen más porque tenéis un cuerpo, ni obtengáis ninguna mejora por ser mujeres, ni seáis más o menos por el sólo hecho de ser mujeres.

Os ruego que, en vuestra vida, no permitáis que nadie os supere o permita que lo superéis por el solo hecho de ser mujeres, sino que trasladéis a los que os rodean esa igualdad por la que debemos luchar todos juntos, sin tonterías, sin lucrarnos por la diferencia de sexo, sin leyes que criminalicen a unos u otros, sin diferencias para argüir la igualdad, sino luchando porque la Ley se aplique a todos sin diferencia de sexo, las condiciones sean iguales para todos, con independencia del género.

Luchad porque, cuando tengáis hijos, vuestros puestos no peligren, ni genere esa situación daño a la empresa, sino que existan mecanismos legales que resuelvan la diferencia, pero que esa faceta, que nos diferencia y de la que debéis de sentiros orgullosas, no pueda perturbar vuestro presente ni vuestro futuro.

 no os engañen, que el aborto no es un derecho, sino un fracaso, que una vida merece ser vivida y dejarla vivir, que esa niña que hoy eliminas por circunstancias de la vida, pudo ser la niña que eres tú hoy.

Que el feminismo no es de izquierda, por más que te lo envuelvan en papel de celofán, que la igualdad no es poner a unos por encima de otros, ni una lucha que sustituya la lucha de clases, es una acción del día a día, sin estridencias ni tonterías.

Al final, la igualdad se obtiene viviendo en igualdad y no enfrentando o generando otra desigualdad que compense el daño que otros, en otros tiempos, pudieron hacer, y que el daño y el perjuicio se sufren y genera de forma individual, sin distinción de sexo, raza, religión u opinión.

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