Hoy, Día Mundial de la Radio

Es muy reciente la celebración del Día Mundial de la Radio, pero sea bienvenido. Porque la radio sigue siendo el medio más dinámico del Universo. Y como dice una frase recogida en una web de Naciones Unidas: “La radio nos informa y nos transforma a través del entretenimiento, la información y la participación del público. Al tener una radio, nunca se está solo y siempre se cuenta con la compañía de un buen amigo”.

La radio fue mi amante, mi amiga y compañera durante la etapa más interesante y boyante de mi vida profesional desde 1985 que ingresé en la extinta y desaparecida Antena 3 de Radio, extinguida políticamente durante el mandato de Felipe González, con la conveniencia -reculando en tablas- del Conde de Godó y el aprovechamiento empresarial del Grupo Prisa, que entonces dirigía el también desaparecido Jesús de Polanco (†) (“Jesús del Gran Poder”).

Fue un golpe a la información en toda regla. Fue un golpe a la radio más libre que haya existido y que jamás existirá, con alguna excepción como Esradio, porque molestaba al poder establecido. Y cuando algo molesta y se puede eliminar, aunque fuera de forma subliminal, se elimina y aquí paz y después gloria.

Aunque ni la paz ni la gloria reinaron nunca jamás en los exterminadores de tal atrocidad “antenicida”.

Y digo de forma subliminal, además de sibilina, porque lo idearon maquiavélicamente aprovechando la debilidad económica de Godó, el poder y la ambición de Prisa y el “quítame ese bicho” que molestaba al Gobierno de turno.

En esa etapa, donde brillaban las voces de José María García, Antonio Herrero y un largo etcétera de profesionales con los que se rodeó aquel gran comunicador y maestro que fue Manuel Martín Ferrand (†), sobresalía Antena 3 de Radio por encima de sus competidores.

Aquella radio nació en 1982 cuando se concedieron las nuevas licencias para emitir por la novedosa frecuencia modulada (FM).Y nació al mismo tiempo que Radio El País, entre otras. Pero cito la de Polanco porque si el diario iba como un rayo hacia arriba, la radio era un desastre hacia abajo hasta el punto de cerrarla.

Y ahí arranca la historia porque entonces Polanco, a través del Grupo Prisa, adquiere a los Fontán la Cadena Ser (1984) con la enseña principal de Radio Madrid, ya que la mayoría del resto de emisoras pertenecían a sociedades privadas cuando la radio empieza en los años 20.

Pocos años más tarde (1987) Antena 3 de Radio se consolida como la radio comercial más escuchada y más rentable del panorama radiofónico nacional. Y eso no le sienta bien a Polanco que, a pesar de tener más postes que su rival, no logra despegar ni económicamente ni radiofónicamente hablando.

Luego, con el “antenicidio” y la compra al Estado (acción de oro) del veinticinco por ciento de la Cadena SER, logra casi 400 postes posicionándose líder absoluto, condición que mantiene hasta nuestros días a costa de la desaparecida Antena 3 de Radio, ya que donde estaba el poste de esta aprovecharon, tras esa jugada diabólica, para establecer el de Prisa. El crecimiento fue total a costa de enmudecer a la radio más libre que jamás haya habido en España.

Aún quedan profesionales de aquella época en Esradio que mantienen vivo el recuerdo de Antena 3 de Radio como son Federico Jiménez Losantos y Luis Herrero, entre otros, muy pocos.

Vaya pues mi recuerdo en este Día Mundial de la Radio para todos aquellos que laboramos en la desaparecida Antena 3 de Radio, -apenas tres nos decían por la escasez de personal que teníamos-, pero que supimos del esfuerzo y del trabajo que nos costó aquella audacia de vencer a un enemigo tan potente, tan ambicioso y tan poderoso como fue Jesús Polanco. Ay si levantara la cabeza…

En cualquier caso ¡Viva la radio!

P.D.: En otros capítulos iré explayando mi ego radiofónico contando  curiosidades.

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