Capra, el director de la ética y la moralidad

Se dice en los foros mundiales que a Capra se le censuró y no se le permitió dirigir películas porque en ellas defendía valores tradicionales de la ética occidental.

Francesco Rosario Capra, nació en Sicilia, 1897, falleció en California en 1991. Indagar una figura como la de esta persona-personaje, igual que como la de todo ser humano es imposible incluir tanto en un círculo de palabras, pero esculpiremos algunos golpes de gubia.

– Capra defiende la bondad del espíritu humano sobre las adversidades. Recordar que cuentan la anécdota que en una ocasión solo le quedaban veinticinco centavos, y fue y los tiró por la ventanilla del tranvía, y se dijo que tendría que empezar una nueva vida, y la nueva vida fue por casualidad el cine. Sea esta anécdota cierta o no, no debemos olvidar que fue emigrante, y parece ser que cumplió los seis años de edad cuándo iba de migrante a Estados Unidos, en el barco. Sabía de lo que hablaba.

Nos muestra personajes que están entre el drama y la comedia, entre lo cómico y la tragedia, entre las extravagancias y la normalidad, en esa dialéctica y contrariedades y contradicciones, no olvidemos que además de director ocupó diversos cargos y cargas en el mundo del cine, entre otros, el de creación de escenas cómicas para películas sin sonido.

Capra defendía valores tradicionales, que en definitiva, son el crisol de siglos y milenios de evolución en Occidente, es decir, esos valores que nacieron en el Oriente Medio antiguo y después pasaron por el crisol de Jerusalén, Atenas, Roma y toda la evolución de siglos en Europa y el Mediterráneo. Es decir, los valores del bien, bondad, honestidad, trabajo, esperanza,  solidaridad, ternura, optimismo, idealismo, ingenuidad… En definitiva, la felicidad del individuo en y con la sociedad, dónde ser hermanaba diríamos su proyecto ideológico humanista y moralista y espiritualista, con el principio esencial de la Constitución norteamericana.

Aunque indirectamente criticaba quizás los derroteros por los que se movía la vida americana de su época, defendía los grandes valores y la democracia de Occidente y de América, y cuándo surgió la segunda guerra mundial, en defensa de esos valores se alistó voluntariamente como cineasta para recoger testimonios de dicha guerra, y realizar varios documentales. O dicho de otro modo, cuándo pensó que los grandes valores de occidente se podrían ver asesinados, se alistó a las filas del ejército americano.

– Resulta un misterio una persona que obtuvo varios Óscar, en una fase adulta, pero todavía apta para realizar cine, parece ser que se le cerraron las puertas, por realizar un cine humanista, humanitario y espiritual.

Ciertamente, me resulta difícil admitir esta hipótesis, pero existen suficientes indicios para pensar que así es. Por lo cual, tendríamos que enfrentarnos al dilema o cuestión, dura y difícil, ¿si hoy, me refiero a los últimos cien años, el cine, que es diríamos el gran medio de comunicación y de enseñanza de masas, se ha utilizado para ideologizar o desideologizar a las sociedades, individuos, colectivos, pueblos…?

¿O expresado de otra manera, miles de millones de seres humanos consumen cine y medios de comunicación de masas, en mayor cantidad que el tiempo escolar o de enseñanza reglada? ¿O si se quiere plantear y amplificar la pregunta, si los medios de comunicación de masas, fotografía, radio, cine, televisión, Internet se está utilizando para dirigir a la población mundial hacia unos derroteros y no otros?

¿Por qué un director, que además de obtener los máximos premios cinematográficos, antes y después de dicha actividad, y de dirigir a los mejores actores y actrices del momento, cómo es que enmudeció su voz, durante décadas en el terreno de la dirección cinematográfica…?

¿Cómo alguien que su película ¡Qué bello es vivir! fue considerada por la American Film Institute el número once de las cien películas más importantes de los últimos cien años en Estados Unidos le sucedió esa realidad?

¿Puede que sea cierto dicho rumor-idea-concepto de que se le censuró por construir un cine humanístico y espiritual basado en valores morales tradicionales, heredados de siglos en Occidente, valores que nos vienen de Platón, Agustín de Hipona, Tomas de Aquino, Descartes…?

¡Sin exageraciones, sin aspavientos, sin dramas, con moderación y prudencia acumule usted datos sobre este aspecto y de la realidad en general, y contéstese a esta pregunta en los próximos meses o años…!

– Para terminar, quizás haya que indicar algo que quizás no sea plantea conscientemente, ¿para qué usted o yo, escribimos artículos periodísticos, en mi caso combinación de la actualidad con la filosofía y la literatura y las artes? ¿Y para qué usted, potencial o hipotético lector los lee, piensa, reflexiona, medita, analiza, critica?

Existen muchas razones a la primera pregunta, al menos yo, yo no intento ideologizarlo a usted en ningún concepto o idea o sistema, simplemente, después de observar y leer y pensar, durante toda mi existencia, creo que debo indicar algunas frases en forma de artículo periodístico, y el único fin o meta, es que usted se haga preguntas, o quizás se plantee algunos datos o hechos o cuestiones o realidades. También intentar que un artículo tenga la misma calidad en contenido y en belleza como cualquier gran poema o gran relato…

¡Pero es usted el que tiene que encontrar la solución o la respuesta. Paz y bien!

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