El alcohol: consecuencias de su abuso en jóvenes

Con la custodia de los hijos y dentro del domicilio familiar.

En sólo unos días nuevamente Salamanca  se volverá a vestir de juventud con sus mejores galas para recibir el 13 de diciembre, las Campanadas Universitarias.

Pero detrás de todo está el consejo del consumo moderado del alcohol, sobre todos en menores que ese día también recorrerán las calles salmantinas, simulando ser mayor de edad.

El consumo de alcohol en menores de 18 años puede influir de manera negativa en el desarrollo del cerebro. Debido a que el consumo de alcohol a corto plazo afecta la memoria y el aprendizaje; los adolescentes bebedores tienden a obtener los más bajos resultados en su rendimiento escolar.

Consumir alcohol en la infancia y en la adolescencia es nocivo, independientemente de la cantidad o la frecuencia con que se haga. Principalmente porque el alcohol genera daños en el organismo, los expone a mayores riesgos y es ilegal.

Iniciar el consumo de alcohol antes de los 18 años aumenta la probabilidad del continuarlo en la adultez, así como la de recurrir a otras drogas como la marihuana o la cocaína, y también quiero incluir el tabaquismo. Profundizando en estudios, se ha encontrado que quienes inician el consumo de alcohol a los 14 años o antes, tienen un riesgo 4 veces mayor de presentar consumo problemático de alcohol y 10 veces más de utilizar otras sustancias, en comparación con los que empiezan a beber después de los 21 años.

Además de lo anotado anteriormente, el alcohol llega a todo el cuerpo a través de la sangre, cuando el adolescente toma y además abusa del alcohol, es decir, cuando bebe en una cantidad y frecuencia que es dañina para el organismo, el consumo puede hacerlo vulnerable a otros riesgos que afecten su salud y bienestar, tomando por ejemplo, alteraciones en el desarrollo y crecimiento de los huesos, mayor predisposición a enfermedades respiratorias, mayor susceptibilidad a contraer infecciones.

En las etapas inicial y media de la adolescencia (desde los 11 a los 17 años), los jóvenes desarrollan una imagen propia, un rol que buscan proyectar y potenciar ante los demás. El desarrollo de la personalidad provoca en el adolescente la necesidad de independencia frente al núcleo familiar y la búsqueda de integración en grupos sociales. Esta necesidad de pertenecer a un grupo puede llevar a los jóvenes a desarrollar comportamientos de riesgo, como el consumo de alcohol. Los hábitos llevados a cabo dentro del entorno de familia y amigos son cruciales a la hora de prevenir o fomentar el consumo de alcohol.

El adolescente también desarrolla en este tiempo una sensación de fortaleza e invulnerabilidad, lo que puede acarrear que el joven desarrolle comportamientos de riesgo y comience a consumir alcohol y drogas.

Además de los riesgos para el desarrollo del pensamiento maduro y la capacidad cognitiva, el consumo de alcohol en adolescentes afectan sobremanera a la conducta, lo que puede provocar el desarrollo de un comportamiento agresivo que dificulte el correcto desarrollo de las relaciones sociales.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece una serie de perjuicios derivados del consumo de alcohol, entre los que destacan:

  • Fomento de las relaciones sexuales sin protección, lo que acarrea el contagio de enfermedades de transmisión sexual y otros riesgos como el embarazo precoz.
  • Accidentes de tráfico y tránsito, que representan una de las mayores causas de muerte prematura entre los jóvenes.
  • Proliferación y desarrollo de la violencia.

Para paliar y prevenir el consumo de alcohol entre los adolescentes es necesario articular una serie de medidas con este objetivo:

  • Fijar una edad para comprar y consumir alcohol y regular la forma en que se promocionan las bebidas alcohólicas.
  • Fomentar la relación y el diálogo entre padres y adolescentes: La influencia del entorno familiar es crucial para que el joven siga unos hábitos saludables y evite el consumo de alcohol.
  • Fomentar, mediante el uso de campañas, la concienciación acerca de los graves riesgos que acarrea el consumo de alcohol a cualquier edad, pero especialmente entre los jóvenes.

Me gustaría terminar este artículo recordando que el consumo crónico de alcohol destroza tu organismo y te mata, así de claro.

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