Identidad psicopolítica

Hay temas enormemente complejos, y que redactes-escribas lo que escribas siempre te equivocarás, primero, porque la cuestión es enormemente difícil y compleja, segundo, por la falta propia del escribiente de sabiduría-conocimiento, en esa cuestión y conexas. Una de éstas, es el tema que voy a tratar modestamente, sabiendo que se diga lo que se diga, nadie o casi nadie estará de acuerdo, que evidentemente es posible que todo lo que expreses sea erróneo, y desde luego, pocos serán capaces de enfrentarse, de verdad, al espejo, de su identidad psicosociopolítica, y por tanto, en definitiva, a la historia, y también a la realidad más profunda, en todos los sentidos.

Primera tesis.

Parto del hecho, de que la inmensa mayoría de personas, no sabemos por qué somos de un color ideológico político o somos de otro.

Segunda tesis. Parto del principio de que no es lo mismo ser equis, porque crees que la ideología equis es la mejor, para ti y para la sociedad y para el Estado, para el presente y para el futuro, que ser equis porque vas en contra de la ideología zeta, que supuestamente está en contra de la equis.

O ser de la ideología zeta, pero no porque creas que esa ideología sociopolítica sea la mejor, sino porque estás en contra de las personas o de la ideología o de los colectivos o de los grupos que son equis.

Tercera tesis.

Creo en la convicción, largamente probada que una persona dice ser de una ideología equis, y vota a esa ideología, y defiende esa ideología con la voz-discurso-retórica, pero en la práctica, es y se comporta de la otra ideología zeta.

Esta tesis no solo aplicable a ideologías sociopolíticas que estamos aquí analizando, sino a ideologías sociales o culturales o ideológicas en sentido estricto, a religiosas, etc.

Cuarta tesis.

Una parte de la población, quizás demasiada, cosa que los sociólogos deberían contemplar y estudiar, es de una ideología equis o zeta, no porque en un proceso de madurez psicológica, social, conceptual, cultural, haya llegado a la convicción que la ideología equis, es verdadera, es la mejor, para ella como persona, pero también para la sociedad, para el bien común, para la realidad de su sociedad en ese momento, sino debido a diversos procesos que se pueden combinar, primero, como dirían los clásicos, la cuna, es decir, familia-ambiente-realidad socioeconómica dónde ha nacido o surgido ese individuo y otros parámetros.

En segundo lugar, por endoculturación familiar, o incluso traumas o realidades familiares, que se han ido heredando de padres a hijos, y que en la Piel de Toro, casi siempre llega a ese periodo nefasto y cruel, que se denomina la última guerra civil que la Piel de Toro ha sufrido y creado…

Quinta tesis.

Una parte no pequeña de la población es de una ideología equis, o de una ideología zeta, por uno o los dos procesos, entre otros, que se han denominado síndrome o complejo de matar al padre, síndromes, es decir, el síndrome de Torquemada, o el síndrome de Aníbal.

El síndrome o complejo de matar al padre, inspirado en Freud, sería todo ese complejo-maremagnum que se produce o puede producirse en los descendientes frente a los ascendientes, es decir, no solo a nivel biológico, sino generacionales, o a nivel cultural-social-político, etc.

El síndrome de Torquemada, podría ser, algo así, como ese individuo que él o ella, sus antecesores han sido de una ideología equis, durante un largo periodo de tiempo, pero en un momento tiene que cambiar, por diversas realidades y causas-motivos-fines-intereses. Y al final, es como Torquemada, aparenta ser más cristiano que los cristianos, y él o ella que tiene una procedencia clara y evidente, que se conoce, aparenta y tiene que demostrar que es más de lo más. Lo peor, es cuándo para ello, tiene que echar tierra sobre otros individuos, que ni ellos mismos ni sus antecedentes, han sido del sistema de poder del sistema anterior que niegan, sino han sido simples ciudadanos que han tenido mayor o menor suerte en la vida. Más claro, no se puede expresar, sin intentar ofender a nadie.

El síndrome de Aníbal, es algo similar a lo que dicen que le sucedió a este estadista y militar y político cartaginés, que su padre le hizo jurar, delante de sus dioses, que tendría odio eterno a los romanos. Algo así, puede suceder, determinados individuos tienen, por traumas familiares heredados o por una endoculturación demasiado rígida y estrecha, con razón o sin ella, que pueden venir de abuelos o abuelas, tíoabuelos o tíabuelas, han ido pasando de una generación a otra. Y por tanto, no se perciben con claridad argumentos, razones, demostraciones, sino que se es de la ideología equis, por ir en contra de la zeta, con determinado rencor-maledicencia-inquina, o se es de la zeta no por ser de la zeta, sino por ir en contra de la equis.

Sexta tesis.

O se es de una ideología, solo por un punto o un sector de la realidad. Por ejemplo, digamos la identidad sexual, y no se tiene en cuenta, que una ideología sociopolítica, hay que armonizar, diversidad de puntos y cuestiones, sociopolíticas, económicas, culturales, metafísicas, del presente y del futuro, etc.

Con lo cual, se puede tomar opciones erróneas, porque puede que esa ideología equis, defienda ese punto concreto, pero en el resto de temas o áreas o sectores esté en una situación errónea. Produciéndose entonces, la realidad, “que es pan para hoy y hambre para mañana”.

Séptima tesis.

No se admite, de ninguna forma o casi de ninguna manera, que una persona, no por razones de interés crematístico (aquellos que se acostaron con una ideología, y se levantaron con otra, porque dejó de tener poder la primera, y empezó a surgir y resurgir la segunda), sino por convicción, que una persona, puede ser de las dos ideologías al mismo tiempo, ser de la equis y ser de la zeta, creer que en unos temas, se debe ser de una ideología y en otros, de otra. Que en un momento ser de una ideología, porque es lo mejor, para el país-sociedad-colectivos o el bien común y el bien general, según la realidad concreta, y en otros, ser de otra. En unos momentos, sin esperar nada a cambio, sino porque se cree que es lo mejor-eficiente-realidad-verdad-racionalidad-prudencia-sentido común, para el propio individuo, pero también, porque es lo mejor para la sociedad y para el país, es mejor ser de una y en otro momento de otra.

O una variedad de la anterior, en el fondo, se cree, que lo mejor es ser de las dos, es decir, pensar que un carro necesita dos ruedas, y que las dos ruedas son necesarias para que el carro ande-camine-llegue a su destino…

No es “chaquetismo”, es decir, cambiar de “ideología”, por remuneraciones económicas o sociales o por diversos intereses (mi bisabuelo equis, mi abuelo zeta, mi padre eme, y yo uve doble o lo que me interese según que o quién esté en el poder). Sino se piensa que ambas ideologías, si son moderadas, se necesitan ambas, caminan juntas. Esta postura, a la persona que la acepta, le vienen siempre problemas de un lado y de otro, porque las personas de ambas posiciones, por lo general, lo rechazan, porque caen en el error-convicción conceptual y existencial y vivencial, tremendamente desarrollado en Celtiberia, “si no eres de los míos, eres de los contrarios”. Nunca piensan que puedes ser de los tuyos y de los contrarios también, según en que temas y en qué tesis y en qué momentos y en qué situaciones…

Y así, posiblemente demasiadas personas, posiblemente con un alto nivel de valía, se han dejado tiradas en las cunetas de la historia, y esas personas, en muchos sentidos han fracasado en la vida y en la existencia. Lo cual, entre otros males, esas personas no han podido desarrollar, lo suficiente sus vidas profesionales, y personales, y por tanto, tampoco ofrecer y dar a la sociedad, no todo lo que podrían ofrecer y dar, ni siquiera la mitad…

Octava tesis o resumen o conclusión o síntesis o conjunto de preguntas añadidas.

a) Ciertamente es enormemente complejo, aunar y armonizar y sintetizar de forma correcta, las propias opciones, con los niveles culturales o conceptuales o saberes más ciertos y verdaderos de la realidad.

b) Por otro lado, es difícil, aunar y sintetizar y armonizar, lo que podríamos indicar, las diversas identidades del ser humano: identidad psicológica, identidad psicosocial, identidad sociopolítica, identidad socioeconómica, identidad ideológica-cultural-religiosa, etc. Es decir, diríamos todas las identidades o niveles o grupos o estratos en los que somos y estamos: la propia vida psicológica, lo moral, lo espiritual-religioso, lo social o estrato social, el estrato cultural, el económico, etc.

c) Todo este proceso hace que parte de la sociedad, parte de los individuos, parte de los colectivos o grupos, no analicen de forma correcta, la realidad sociopolítica en sí, los datos y argumentos, y por tanto, no toman soluciones vitales, personales, electorales de forma correcta, adecuándose al mayor grado posible de realidad-verdad, e intentando armonizar de forma lo más correcta posible, las propias elecciones personales sociopolíticas, con la realidad histórica y social concreta, del momento o del periodo en el que se está viviendo o existiendo.

Por tanto, esto hace que se eleve enormemente la posibilidad de opciones políticas equivocadas, no solo en las elecciones o votaciones, en las ideologías que se adoptan o se creen adoptar, sino incluso en la propia vida y existencia… Paz y bien y salud.

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