Canción triste del ‘julito’

TERRITORIO CIDIANO

FuenteCarlos Velasco / director de www.noticiascyl.com
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En unos lugares les dicen ‘julitos’, en otros ‘chusmaris’, ‘luisitos’, ‘angelitos’ o así. Son nombres que se emplean en las filas internas de los partidos políticos para definir a quienes no tienen ni oficio ni beneficio ni ideología y solo buscan en la actividad política el medro personal.

Este interés particular desaforado se traduce finalmente en deslealtad, ya que el aparente apego hacia cualquier dirigente se limita a que el provecho personal se mantenga. Su única lealtad es consigo mismos. Y cuando vienen mal dadas, cambian de chaqueta sin pudor alguno, mostrando además una extraordinaria habilidad para, una vez más en su carrera, sumarse a caballo ganador. He aquí la etopeya rápida del ‘julito’, una figura tan exuberante en las formaciones políticas de nuestro tiempo, ay.

Conque la verdadera hambre viva de Pedro Sánchez no es mandar al paro a Mariano Rajoy, que también, sino sobre todo encaramarse al caballito goloso del gobierno, que es el afán de cualquier político que se precie. Y a Sánchez la ambición política se le nota hasta en los andares.

La moción de censura del PSOE ha conmocionado el cansino panorama político español, que se había adocenado entre el 155 y el apoyo del PNV a los presupuestos 2018. Y ha pillado por sorpresa al PP, que no esperaba la puñalada trapera de Sánchez justo cuando acababa de escenificar con Rajoy el acuerdo en torno a la prolongación del 155 dichoso y, oh, paradojas, obtenía el codiciado apoyo del nacionalismo vasco a las cuentas anuales de las Españas.

La moción de censura es, sin duda, una gran jugada política aprovechando la coyuntura favorable de la sentencia de la Gürtel. Sánchez sí tiene opciones esta vez a tenor del revuelto panorama político de las Españas. De paso, obliga a ‘retratarse’ al líder de Ciudadanos ante la opinión pública. El niño Rivera tendrá que mojarse esta vez y cualquier decisión que tome al respecto no le saldrá gratis a Ciudadanos.

La jugada tampoco será aséptica para Pedro Sánchez si alcanza el gobierno con los votos del independentismo periférico montaraz. El PP, cual enjambre sobresaltado, se ha lanzado al unísono a denunciar las oscuras intenciones de Sánchez con la moción de censura, quien, a su juicio, pactará hasta con el diablo con tal de llegar a la Moncloa.

Y esta ambición personal sin reparar en gastos puede salirle muy cara a la larga al propio Sánchez y al PSOE si la sospecha que esparce el PP (y que el socialista Ábalos se esfuerza en contener) acaba calando en ciudadanía. He aquí otro de los grandes problemas del PSOE de Pedro Sánchez, partido de ‘julitos’ asimismo, claro: los ciudadanos siguen sin fiarse de sus intenciones, tal como apuntan las encuestas.

Sánchez tendrá esta vez el apoyo incondicional presunto de Podemos, cuyo líder, Pablo Iglesias, se nos antoja mañoso pastor de ‘julitos’, como se ha visto a raíz de la polémica del chalé lujoso: Decid que me queréis, aunque sea mentira, porque si yo me voy seréis pasto de la hambre… La moción le ha venido bien para que la canalla mediática olvide por un tiempo el chalé dichoso.

Al niño Rivera la cosa de la moción le ha pillado por sorpresa. Rivera sabe mejor que nadie que tiene un partido hecho a base de ‘julitos’ diversos: ‘julitos’ que llegaron rebotados de otros partidos y ‘julitos’ que se han lanzado en plancha en las aguas naranjas por los vientos favorables que las empujan.

Y el temor a tanto ‘julito’ interno le ha llevado a crear esa plataforma civil España Ciudadana, cuya misión es escudriñar en la sociedad quiénes serían los mejores candidatos para encabezar sus principales listas, tengan o no el carné del partido, como el franco-catalán Manuel Valls. Y este movimiento de ficha de Rivera ha desatado el pánico entre los ‘julitos’ de C’s.

El PP de Rajoy conoce en carne propia el peligro de los ‘julitos’, que eran todos esos chorbos de la Gürtel, la Cifuentes, Zaplana y así. El PP valenciano era un muladar de gentes interesadas y sin ideología, e incluso Aznar les parece ahora un ‘julito’ despreciable.

De modo que otros tantos ‘julitos’ que aún siguen dentro se han puesto nerviosos ante un posible desenlace fatal de la moción del PSOE y han cerrado filas para denunciar el peligro real que corren en estos momentos aciagos las Españas, en lo territorial y en lo económico.

Conque, suceda lo que suceda, uno malicia tiempos convulsos, adversidad, juegos de tronos, fake news, maniobras intensas de ‘julitos’…, ay.

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