Rumiares de Juan de Portoplano

FuenteJMM Caminero

El de Portoplano llegó a su cafetería, degustó su líquido a sabor oriental, comió una pequeña pasta, y continúo observando el exterior de su realidad, y el interior de su ser, y cómo se interrelacionaba lo de dentro con lo de fuera, lo de fuera con lo de dentro.

– Es una lucha diaria no caer en males, aunque el no caer sea una enorme lucha y desde fuera no se valore.

– Todo lo que no se hace, siendo negativo o malo o pernicioso, para ti y, o para los demás, puede que los demás no lo valoren, pero se ha contribuido en mucho para el bien de la humanidad, de los otros, de ti mismo.

– No caer en un error, sea moral o sea de otro tipo, contribuyes en mucho por y para el bien de la humanidad, de ti mismo, de los cercanos, de los lejanos, de los nacidos, de los no nacidos.

– O contribuyes con tu grano de arena para el bien, o no contribuyes con tu grano de arena para el no-bien o el mal, o sumas tu grano de arena a algún mal. Es sencillo. Es la lucha diaria.

– No eres grande solo por lo que haces, y todo el mundo percibe, asiente, juzga, valora, sino por lo que no haces, no haces que sea malo o negativo o pernicioso, y posiblemente nadie sabrá y conocerá que habiendo podido hacer un mal, ese mal no lo has hecho. Solo lo sabrá tu conciencia, y si existe el Ser Supremo.

– Ahonda en tu interior, un acto que es negativo o malo y no haces, contribuyes al bien propio, al bien de tus cercanos, al bien de la sociedad, al bien de la humanidad, del presente y del futuro, aunque ese acto negativo sea pequeño, porque es un acto malo que no has hecho, una palabra mala que no has expresado, una pasión negativa que no has caído, etc.

– Sabemos calcular los movimientos de asteroides, estrellas y planetas, y no somos capaces de encontrar una formulación más exacta de los actos buenos y menos buenos de la moralidad, de la espiritualidad…

– Nadie se rasgue la corbata, ni la camisa, creo que somos una especie muy primitiva. Hay multitud de aspectos y áreas de nuestra realidad, en las que somos demasiado primitivos, en nuestros conceptos y en nuestras actuaciones.

– Hay cuestiones o problemas que están sobre nosotros como espadas de Damocles. Y la realidad y la verdad es que no sabemos cual es la solución correcta.

– Podríamos indicar que existen una veintena de ideologías-culturas-civilizaciones-megafilosofías-cosmovisiones que señalan los grandes pautas y derroteros de la actividad humana, a y en todos los sentidos. La cuestión es si éstas, todas deben evolucionar hacia una o unas nuevas ideologías-culturas-civilizaciones-filosofías-cosmovisiones más exactas.

– De casi todas las grandes ideologías-culturas-filosofías que son la base de la vida humana actual, la mayoría han nacido hace quince o veinte o treinta o cuarenta siglos. La cuestión es si una gran parte de sus concepciones y prácticas deben evolucionar y progresar teniendo en cuenta los retos actuales, las tecnologías-ciencias actuales para poder armonizar, a todos los niveles, los horizontes actuales.

– La humanidad es actualmente, un gigante, con pecho y brazos de titanio, demografía-economía-tecnociencia, pero las piernas de barro, filosofías-culturas-estéticas-ideologías-cosmovisiones.

– La gran pregunta es si tenemos que dar un salto esencial y cualitativo, en las cuestiones de sentido, es decir humanísticas, filosóficas, culturales, estéticas, metafísicas, etc., para poder armonizar esos temas, cientos, con la actual realidad demográfica, tecnológica, científica, o dicho de otro modo el enorme poder que la humanidad ha alcanzado, pero que no sabe como controlar o armonizar o equilibrar.

– Cada ser humano que nace puede tener una pequeña o grande solución a un problema, no ser por nacer un problema más, como muchos lo orientan.

 – La cuestión es saber si los humanos tienen el poder cultural y conceptual suficiente, es decir humanístico-filosófico-metafísico para controlar su propio poder económico-político-social-tecnológico-científico-demográfico.

– Las humanidades-filosofías-teologías-ideologías-religiones-cosmovisiones, es decir, las ramas del saber humano, que se ocupan de las cuestiones de sentido, se han quedado muy retrasadas en cuanto a las ramas del saber y de actuación como las tecnologías-ciencias-demografía-economía-etc. produciéndose un desfase enorme, que nos puede llevar a un punto sin salida, sin retorno, o dicho de otro modo, estar al borde de la propia autoextinción, porque tenemos un poder tan enorme, que no somos capaces de autocontrolarlo y de autogestionarlo. En definitiva remiendos viejos en ropa nueva.

El de Portoplano saludó al resto de vecinos y camareros, se puso su chaqueta, se marchó, despacio entre las calles-casas que tantas décadas había visto. Y se introdujo en su lugar de permanencia y de soledad y de privacidad, que denominamos casa-hogar. Sus pesares y pensares eran tan grandes y graves, que sus conciudadanos, posiblemente desconocían los laberintos interiores a los que se dedicaba su mente…

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