Los nuevos diputados podrán acreditarse en el Congreso si declaran su patrimonio

Además, los representantes públicos deben especificar en sus intereses de qué empresas venían cobrado hasta ahora

FuenteEuropa Press
Sala Argüelles./ Europa Press

Los 350 diputados que resultaron elegidos en las elecciones del 28 de abril pueden empezar a acreditarse en el Congreso este lunes y para ello tendrán que declarar su patrimonio y, por primera vez, deberán rellenar también una declaración de sus intereses especificando de qué empresas venían cobrando hasta ahora.

El Congreso, según han explicado a Europa Press fuentes parlamentarias, habilitará a partir del día 6 las salas para que los electos puedan hacer todo el papeleo necesario para obtener sus credenciales, unos trámites que podrán hacer personalmente o mediante intermediarios, entre las 10 de la mañana y las seis de la tarde.

Además, de rellenar todos los formularios que exigen las normas de la Cámara deberán posar la fotografía de su ficha parlamentaria y recibirán parte del kit tecnológico que la institución pone a su disposición para facilitar su trabajo parlamentario. Eso sí no perfeccionarán su condición de diputados hasta que juren o prometan la Constitución en la sesión constitutiva del nuevo Congreso, el 21 de mayo.

Los nuevos dueños de los escaños del Congreso cobrarán su primera retribución a finales de mayo –un mínimo mensual de 3.800 euros–. Aunque generan sueldo desde este domingo, cuando fueron elegidos, en esa primera nómina se incluirá también la cantidad correspondiente a los días 29 y 30 de abril y los 20 primeros días de mayo.

La asignación básica será de 2.972,94 euros brutos al mes igual para todos los diputados, a la que se suman complementos en función de su papel en la Cámara y una indemnización neta (sin impuestos) por gastos derivados de su actividad parlamentaria en la capital: 917.03 euros al mes para los electos por Madrid y 1.921,20 euros para el resto.

Indemnizaciones y pluses

Los nuevos diputados, además del citado ‘salario base’, y las indemnizaciones para gastos de representación podrán recibir una serie de complementos para gastos de representación y de libre disposición en función del cargo parlamentario que desempeñen.

Los máximos son los que perciben los portavoces de los grupos parlamentarios (2.819,97 euros al mes) y los cuatro vicepresidentes de la Cámara (3.060,92), hasta llegar a los 9.651,04 euros extra que se reservan a la Presidencia de la Cámara.

El Congreso cubrirá además los gastos de transporte de los diputados abonando directamente el precio del billete a la empresa transportista, a no ser que los parlamentarios utilicen su propio vehículo, para lo que se les abonarán 0,25 euros por kilómetro siempre que el desplazamiento esté debidamente justificado.

Bono taxi de 3.000 euros al año

Los que no tengan coche oficial tendrán a su disposición, como viene ocurriendo desde el año 2006, una tarjeta para sus desplazamientos en taxi por Madrid con un límite de 3.000 euros anuales.

Los diputados que ya tenían escaño y logren renovarlo podrán seguir utilizando los teléfonos iPhone que tenían en la anterior legislatura, y sus nuevos compañeros recibirán terminales del mismo modelo, de 2018, que la Cámara tiene en ‘stock’.

El paquete tecnológico que la Cámara pone a disposición de los diputados se completa con una tableta iPad que, en este caso, serán nuevas para todas sus señorías. Las que se venían utilizando hasta ahora datan de 2016 y Apple va a dejar de fabricarlas próximamente. Por eso el Congreso ha optado por convocar un nuevo concurso para actualizar estos aparatos por un importe superior a medio millón de euros.

Asimismo, los diputados elegidos el domingo serán los primeros a los que se les aplique el nuevo Código Ético de la Cámara que implica que, además de presentar las dos declaraciones que ya se exigen al acreditarse en el Congreso, una sobre bienes y patrimonio y otra de actividades, tendrán que adjuntar una tercera declaración de «intereses económicos».

Títulos académicos y reuniones con ‘bobbies’

En ese escrito, que será público en la web del Congreso al igual que las otras dos declaraciones, tendrán que detallar las actividades privadas que le han generado rendimiento económico en el pasado, incluyendo el periodo, el nombre del empleador y el sector en el que se ha operado, así como las donaciones, obsequios no remunerados, incluyendo viajes e invitaciones a actividades deportivas y culturales, que pudieran reflejar algún tipo de interés económico.

Además, los diputados tendrán que tomar todas las medidas necesarias para evitar la existencia de un conflicto de intereses que pueda «poner en duda su objetividad e independencia» y, si no se puede resolver, deberá comunicarlo antes del debate y votación del punto que le afecte, lo que abre la puerta a su inhibición.

El nuevo código también les obliga a rechazar «obsequios o beneficios que puedan ser razonablemente percibidos como un intento de influir en su conducta».

En la página web de la Cámara se publicará una breve reseña de los datos biográficos académicos de sus señorías y se podrán consultar todos los títulos, datos y archivos que el parlamentario considere relevantes. También tendrán que hacer pública su agenda institucional incluidas sus reuniones con ‘lobbies’.

No hay comentarios