Arde Cs Salamanca

Entre primos anda el juego de política y toros

FuenteLuis Falcão | @luischiado

Aunque parezca inverosímil, en una provincia como Salamanca que barrió para el lado de Paco Igea en las desastrosas primarias de Cs Castilla y León, las aguas bajan aún más que turbias y son incapaces de calmar un incendio que cada día va a más. Ya lo decíamos en un artículo anterior, Cs un problema,  que Salamanca tiene un problema enquistado desde hace mucho tiempo y nadie, absolutamente nadie, le ha puesto remedio. Y parece que, a día de hoy, con toda información -que es mucha- de un lado y otro, que llega a este periodista, ese tumor va en aumento. Un cáncer que tiene nombre de persona, o personas, aunque Valladolid o Madrid no quieran verlo. Y ahí comienzan todos los problemas.

Las bases de Salamanca, tanto de la provincia -con las agrupaciones de Béjar y Vitigudino y con ardor de estómago en algunas otras como Ciudad Rodrigo, de donde es la número 2 a las Cortes, María Montero, dicen que muy apegada a Francisco Igea y David Castaño, aunque parezca inaudito vistos los apoyos en primarias- sin verle los motivos cuando no ha tenido ningún cargo público y no es conocida salvo los círculos cerrados de Cs-, y ahora ha trascendido que puede dimitir la Agrupación Local, que incluye también al Alfoz, por no estar de acuerdo con una lista al Ayuntamiento de la capital que no ven ni por un lado ni por otro. Es decir, Ana Suárez en cabeza -de la que dicen lleva desaparecida más de dos años y, eso sí, dio la cara cuando amagó con dimitir si ganaba Silvia Clemente, cual pataleta-, de dos María Mayoral, de tres Fernando Castaño -al que no quieren ver ni en pintura las bases en la lista, pero es condición sine qua non de Suárez-, de cuatro un asesor Juan José Sánchez -persona fiel a Castaño- y de cinco iba en un primer momento Alejandro González Bueno y ahora el número dos al Congreso Ricardo Ortíz -que es candidato en dos listas…-.

Esta lista, a estas horas, según conoce este medio, no está aprobada, sino más bien paralizada, aunque tampoco retirada. El pulso es grande, muy grande. Lo peor, es que las gentes que apoyaron de manera enconada a Paco Igea en la provincia de Salamanca se sienten «defraudadas». Comentan a este periodista algo que también ha podido comprobar dicen a Igea, «tanto buscamos regeneración, tanto luchamos en primarias, para llegar a esto. Nuestra total decepción». La situación es la siguiente, David Castaño Sequeros, secretario de Acción Institucional, que está metido hasta las trancas en este proceso y no cuenta con el beneplácito de nadie en Salamanca, salvo el grupo fiel del Ayuntamiento y algunas personas como María Montero, está intentando por todos los medios que esta lista salga adelante. El enfrentamiento con las bases de Cs Salamanca es virulento. De otra parte, Paco Igea solo pone condición llevar de cabeza a Ana Suárez. ¿Qué ha visto? He ahí la cuestión. Y argumenta que si no apoya a Suárez, la candidatura se cae. A lo que replican desde Salamanca «que se caiga, porque nombres de personas para una candidatura decente tienen en Valladolid y Madrid». El pulso es más que fuerte.

Además, según ha sabido este diario, hará cuestión de cinco meses se envió una lista ganadora con «personas de enorme prestigio en la ciudad» a Villegas, a Hervías y a Miguel Ángel González Rodrigo. Hasta tal punto, que incluso el secretario de organización González Rodrigo, mantuvo una reunión en Salamanca con cinco miembros de esa lista que, por cierto, ante la ausencia de llaves de la sede, tuvo que celebrarse en La Posada. Pero ahí fue cuando intervinieron de forma contundente y contraria, aún a costa de ponerse en contra a la mayoría de Cs Salamanca, David Castaño y Luis Fuentes. Un asunto que se fue dejando ahí… y como los problemas de Salamanca se han ido dejando ahí siempre… así está el incendio más vivo que nunca.

La cosa no queda en eso, también ha sabido este periódico que están llegando bajas de militancia de manera contínua desde que este problema de la lista al Ayuntamiento de Salamanca ha tomado los derroteros que ha tomado. No es menos cierto que aquí sí que existe un problema electoral de órdago. Porque, los dirigentes regionales y nacionales cuando llegue la campaña y visiten Salamanca y esto siga así, se pueden encontrar con una situación más que preocupante. Sea como fuere, lo cierto es que encima de la mesa están 150 candidaturas en la provincia de Salamanca, realizadas por las Agrupaciones provinciales, que son las que pueden dar o quitar representación, por mucho que alguno que se califica como candidato piense que «con el voto de Arrimadas es suficiente para mantenerse». Cuando es de común conocimiento que Cs, por unas cosas u otras, en crecimiento electoral está estancado -son muchos los errores de los actuales dirigentes- e incluso en descenso. Si a ello se suma el pulso que se le está echando a las bases en Salamanca, y también en Zamora con la consiguiente dimisión del coordinador provincial, José Antonio Requejo, por asuntos casi idénticos a los que se viven ahora en Salamanca, la situación para Paco Igea, que tiene ya «decepcionados» a muchos de sus seguidores, el problema es más que preocupante.

Las espadas están en todo lo alto. La lucha entre una facción de la dirección y las bases en Salamanca es encarnizada. Pelearse y designar contra la militancia es de consecuencias imprevisibles, como aconteció, entre otras cosas, en UPyD, e Igea bien lo sabe. Las elecciones a la vuelta de la esquina. El PP frotándose las manos.  Y, finalmente, como finalizamos el anterior artículo… Cs Salamanca sí que tiene gente, solamente es que quienes mandan, de una vez, se tomen en serio a esta provincia y le den a cada uno lo que le corresponde. Los amigos, las filias, las fobias, los versos sueltos y la ineptitud, en política se pagan muy caro, ay!

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