La convocatoria de becas universitarias podría adelantarse para ser pagadas a principio de curso

Además, la Airef también plantea una revisión de las cuantías de las becas

FuenteEuropa Press
Foto: Archivo

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) considera necesario adelantar al mes de enero la convocatoria de becas universitarias para que estén resueltas antes de comenzar el curso académico a fin de «reducir la incertidumbre» de los estudiantes en relación con los medios económicos con los que podrían contar para comenzar sus estudios en la universidad.

En este sentido, señala que más del 70% de los becados del Ministerio de Educación y Formación Profesional (MEFP) reciben la beca en la actualidad durante el segundo cuatrimestre, cuando ya han afrontado los costes de, al menos, la mitad del curso.

Así lo pone de manifiesto el cuarto estudio del proceso de revisión del gasto de la AIReF, conocido como ‘Spending Review’, centrado en la evaluación de las Becas de Educación Universitaria. El estudio recuerda que el Estado gastó en becas universitarias para garantizar la igualdad de oportunidades cerca de 816 millones de euros en el curso 2016-2017, aproximadamente un 25 por ciento del total del presupuesto del Ministerio de Educación y Formación Profesional (MEFP).

La principal conclusión a la que llega la AIReF es que el sistema actual de becas universitarias ha contribuido a «garantizar la igualdad de oportunidades», puesto que un 22% de los estudiantes no podría continuar en la universidad sin la beca y un 70% tendría que buscar un trabajo o pedir ayuda para costearse los estudios, pero considera que «hay margen de mejora».

Así, considera que hay factores que limitan la igualdad de oportunidades, como la cuantía de la beca de residencia, que no cubre las necesidades económicas del estudiante por vivir fuera del domicilio familiar, o el hecho de que no se hayan actualizado los umbrales de renta que se utilizan para seleccionar a los solicitantes de becas desde 2010.

Actualizar los umbrales de renta

Por ello, propone revisar los criterios económicos de la concesión de las becas para garantizar que fomenten la igualdad de oportunidades. En concreto, sugiere actualizar los umbrales de renta familiar, evitar las actuales discontinuidades en las cuantías de beca a recibir según renta y eliminar los requisitos económicos que generen distorsiones en la asignación de las becas.

Además, plantea aumentar un 55% la cuantía de la beca de residencia, que actualmente está en 1.500 euros, hasta los 2.700 euros, de forma que permita cubrir las necesidades económicas del estudiante que vive fuera del domicilio familiar para estudiar en la universidad.

Falta de información 

También pone de manifiesto la «importante» falta de información y orientación sobre las becas universitarias y el hecho de que las becas se reciban ya iniciado el curso académico. Para mejorar la atención e información de los estudiantes, especialmente los de rentas más bajas, la AIReF propone crear centros de atención al estudiante y un portal de solicitud única para todas las becas universitarias (estatales y autonómicas).

Además, se detecta cierta «discrecionalidad» en algunas unidades de becas en la aplicación de algunos criterios de concesión. Por ello, plantea introducir mejoras en el procedimiento de tramitación de las solicitudes con unidades de trámite que aglutinen la gestión de las solicitudes de varias universidades y mejorar la estructura y el contenido del Sistema Integrado de Información Universitaria (SIIU) para garantizar la explotación estadística y la consiguiente evaluación de las políticas educativas.

Estas limitaciones, según el estudio, pueden disuadir a los estudiantes más vulnerables económicamente de continuar estudiando en la universidad. Por ello, insiste en la necesidad de que todos los estudiantes conozcan la existencia de becas y ayudas universitarias y su dotación económica, que las becas sean suficientes para afrontar los costes económicos de estudiar en la universidad (matrícula, transporte, comida, material y residencia) y que se reciban al inicio del curso académico.

Revisión de las cuantías a investigadores 

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) propone una «revisión global de la cobertura y la generosidad de las ayudas» destinadas a investigadores en España, que concreta en un aumento del número de ayudas en la etapa posdoctoral y un ajuste de la cuantía de las ayudas al coste de vida, considerando las diferencias entre comunidades autónomas.

Además, sugiere crear una nueva modalidad de ayudas en clústeres de innovación y aumentar las ayudas destinadas a recursos humanos en colaboración con el sector privado.

Asimismo, plantea unificar la información de los programas y ayudas (estatales, autonómicos y europeos) en una única plataforma web, rediseñar el calendario de las convocatorias de las ayudas, revisar los criterios actuales de concesión de las ayudas FPI, automatizar y simplificar el proceso de seguimiento de las ayudas, e implementar parámetros rigurosos de seguimiento científico-técnico cuyo cumplimiento condicione la continuidad de la ayuda.

Así lo pone de manifiesto el quinto estudio del proceso de revisión del gasto de la AIReF, conocido como ‘Spending Review’, centrado en el Programa de promoción del Talento y su empleabilidad en I+D+i, en el que este organismo realiza un total de 19 propuestas para mejorar el sistema de I+D+i en España, tras resaltar «la falta de integración del sistema público de I+D+i con el sector privado».

Otras de las propuestas es la alineación de todos los agentes del sistema I+D+i en la definición de la estrategia y la redefinición de los objetivos e indicadores específicos para la evaluación de resultados. Además, la AIReF sugiere diseñar un sistema de financiación basado en la excelencia y el rendimiento, la orientación de la oferta de ayudas hacia centros de excelencia, y fomentar la finalización del doctorado en tres años.

En su informe, la institución concluye que el nivel de cobertura en las ayudas a lo largo de la carrera investigadora «no es homogéneo» y que las cuantías «no se han actualizado». Además, ve margen de mejora en la reputación de las instituciones y la calidad investigadora en España, y critica la alta burocratización del procedimiento, su falta de transparencia en algunas de estas ayudas, y la información dispersa de las diferentes ayudas de investigación (estatales, autonómicas y europeas).

Buenas

Para analizar la eficacia del Programa, la AIReF se ha centrado en dos ayudas que representan alrededor del 50% de su presupuesto: la ayuda más importante al comienzo de la etapa investigadora para la formación de doctores, Formación de Personal Investigador (FPI), con un presupuesto anual de alrededor de 98 millones, y la ayuda más importante en la etapa de consolidación del investigador, que son los contratos Ramón y Cajal (RyC), con un presupuesto anual alrededor de 54 millones de euros.

Análisis de ayudas FPI y Ramón y Cajal 

La AIReF sostiene que recibir una ayuda predoctoral FPI, que cuenta, según su opinión, «con un diseño de selección de candidatos en el que puede existir discrecionalidad», parece conducir, al menos a corto plazo, «a peores resultados en algunos aspectos de la vida laboral». En cambio, indica que la ayuda tiene un impacto positivo sobre la finalización del doctorado y, limitado, sobre la producción científica, en cantidad y calidad.

Por el contrario, recibir un contrato posdoctoral Ramón y Cajal, que cuenta con un «diseño riguroso donde prima la excelencia académica en la selección de sus candidatos», según su análisis, «mejora la producción científica y aumenta la probabilidad de obtener empleo y percibir un mayor salario».

Además, destaca que «existen indicios de que el programa Ramón y Cajal ayuda al sistema español de I+D+i a captar y fijar talento, al ofrecer oportunidades profesionales de alto nivel en España a investigadores que también son muy valorados en el extranjero».

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