Las consecuencias de un año sin lluvias

Las zonas ubicadas al sur son las más afectadas, especialmente Ávila

FuenteEuropa Press
Cultivo de cereal./ UPA-UCE

Los embalses de la cuenca gestionados por la Confederación Hidrográfica del Duero se encuentran al 34,3 por ciento de su capacidad total, en una situación muy similar a la media de los últimos diez años (37,2 por ciento) y 20 puntos por debajo del volumen del pasado año, que resultó excepcional con reservas superiores al 50 por ciento.

El volumen total de agua embalsada en el inicio del año hidrológico 2019-2020, que se prolonga del 1 de octubre al 30 de septiembre, alcanzaba al cierre de campaña los 994,7 hectómetros cúbicos frente a los 1.080,9 de la media de la década, según ha informado la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) a través de un comunicado remitido a Europa Press.

La mayor parte de los sistemas se encuentran en situación de normalidad, a excepción de las zonas del Adaja (en Ávila) y Pisuerga (en Palencia). Además del Adaja, el Cega y Alto Tormes se encuentran en emergencia, según el último informe mensual de seguimiento del Plan Especial de Sequía correspondiente al mes de septiembre.

La escasez de precipitaciones en un año «especialmente seco» ha afectado de forma desigual a la cuenca del Duero, con una mayor incidencia en la zona sur y, especialmente, en la provincia de Ávila.

Las precipitaciones han sido entre un 20 y un 40 por ciento inferiores a las habituales lo que ha determinado que, en concreto, las aportaciones al sistema Adaja hayan registrado el mínimo histórico, con unas entradas al embalse que apenas han alcanzado los 15,3 hectómetros cúbicos durante todo el año hidrológico.

La importancia de dicho valor se puede extraer de su comparación con el último mínimo histórico, correspondiente al año 2004-2005, donde las aportaciones solo alcanzaron los 22,8 hectómetros cúbicos. Sin embargo, fueron un 50 por ciento superiores a las de este último año.

Según los últimos datos de la CHD, el pantano de Las Cogotas está al 14,9 por ciento su capacidad total, frente al 38,5 por ciento de la media de los diez años anteriores y el 52,2 por ciento del año anterior.

Por otra parte el Sistema Pisuerga se encuentra al 19 por ciento de su capacidad, trece puntos por debajo de los valores normales en esta fecha (32 por ciento). A pesar de la escasez de lluvias, las reservas actuales almacenado en la cuenca 2016-2017, marcados por una pertinaz sequía. En el primer caso, los embalses de la cuenca se encontraban al cierre de la campaña de riego al 23,9 por ciento de su capacidad total, con 657 hectómetros cúbicos embalsados, mientras que en el segundo, los valores de reservas bajaban al 21,3 por ciento, con 613 hectómetros cúbicos almacenados, muy por debajo de la estadística actual.

Aunque las aportaciones en los embalses han sido claramente inferiores, las reservas disponibles en los embalses han permitido garantizar las dotaciones comprometidas en esta campaña de riego.

Por provincias, los embalses de Burgos (57,8 por ciento), León (34,4 por ciento), Segovia (51 por ciento) y Soria (52,6 por ciento) registran valores similares o por encima de la media de los últimos diez años, mientras que, por el contrario, en Palencia (19,5 por ciento), Ávila (14,9 por ciento) y Salamanca (34,8 por ciento) los datos confirman una merma significativa en las reservas respecto a la última década.

La CHD, pendiente de la evolución meteorológica en los próximos meses, se hace un llamamiento a los usuarios del agua para que hagan «un uso responsable y eficiente» de un recurso «escaso y preciado, imprescindible para el desarrollo de la sociedad».

Nuevas medidas para Ávila

Las reservas de agua de la capital abulense han caído al 24,9 por ciento, por lo que se prevén nuevas medidas tras destacar que se ha logrado un menor consumo por la concienciación de los abulenses.

El alcalde de Ávila, Jesús Manuel Sánchez Cabrera, ha destacado el «gran esfuerzo» para gastar menos agua, y ha explicado que los cortes en el suministro sería «la última medida a tomar», según ha dicho a los periodistas tras la reunión de la Mesa de la Sequía.

«Queremos tener todas las vías y posibilidades abiertas para garantizar el abastecimiento de agua», ha afirmado, además de planear un grupo de trabajo para preparar un «plan de abastecimiento de agua para los próximos años».

Una de las medidas es cambiar el punto de vertido de la EDAR para verter en el embalse de Fuentes Claras en vez de en Las Cogotas, para lo que el Consistorio espera recibir autorización de la Confederación Hidrográfica del Duero después de haberse sometido el proyecto a información pública.

Esta medida aportaría siete millones de litros diarios, ya que no se quiere recurrir a los cortes de suministro, debido a que esta solución «provoca turbidez» y «desperdicio» de agua al dejar abierto el grifo.

También se ha propuesto aumentar y reforzar la tubería desde la EDAR al embalse de Fuentes Claras, y la posibilidad de utilizar sondeos situados en el Valle Amblés para «rellenar el embalse de Fuentes Claras».

No hay comentarios

Dejar respuesta