La Azucarera cierra la campaña con más de un millón de toneladas

La directora agrícola de la multinacional ha aseverado ser consciente de que 2019 ha sido "un año complicado"

FuenteEuropa Press
Fotografía de archivo

La empresa Azucarera ha finalizado la campaña remolachera 2018/2019 en la norte con un aforo total aproximado de 1.300.000 toneladas de remolacha líquida que han puesto el broche a un «año complicado» para el sector azucarero remolachero.

Según los datos aportados por la multinacional, la molturadora de La Bañeza (León) ha recibido un total de 352.000 toneladas de remolacha líquida desde el inicio de la actividad molturadora hasta el viernes, cuando clausuró la campaña. Por su parte, la fábrica de Toro (Zamora) superó las 580.000 toneladas de raíz líquida mientras que en la de Miranda de Ebro (Burgos) se han entregado 335.000 toneladas.

Azucarera ha explicado que el desarrollo de la campaña de arranques de remolacha en la zona norte ha estado marcado por dificultades climatológicas y ha defendido que la apertura escalonada de los centros y la «organización flexible de arranques» en función de la situación particular de cada explotación han permitido concluir con un «alto grado de satisfacción» entre los remolacheros que han visto compensado el esfuerzo realizado durante el desarrollo del cultivo «para hacer frente a fenómenos meteorológicos adversos y a una inusual incidencia de enfermedades foliares».

En este sentido, la empresa se ha comprometido a mantener este tipo de organización para la siguiente campaña, «evaluando de forma diferenciada las circunstancias del cultivo en cada zona remolachera para garantizar un servicio de calidad».

La directora Agrícola de Azucarera, Salomé Santos, ha manifestado al respecto que la multinacional es consciente de que 2019 ha sido un «año complicado» para el sector azucarero remolachero para recordar que la prioridad de esta compañía ha sido «y será siempre» el campo y las personas que trabajan en él.

«Somos conscientes de los esfuerzos que realizan agricultores a la hora de gestionar el cultivo de la remolacha en sus distintas fases y, por eso, queremos contribuir y asegurar su futuro dando soporte de manera flexible y personalizada», ha garantizado.

En este sentido, ha defendido que de cara a la campaña 2019/2020 Azucarera ofrece un nuevo modelo de relación con los agricultores para mejorar la rentabilidad y comodidad del cultivo y para asegurar una «colaboración más estrecha» que le permita beneficiarse de la recuperación del precio del azúcar.

En su opinión, la oferta de contratación permite adaptar el servicio de Azucarera a cada caso particular «y, siempre, sobre una base de respeto absoluto a la decisión del agricultor a la hora de realizar la contratación» en defensa de un «sector dinámico y con distintas opciones» para los remolacheros como «factores clave» para aumentar la competitividad de las explotaciones y minimizar el riesgo económico durante la campaña de arranques.

Así, ha recordado que Azucarera pone a disposición de los remolacheros dos modalidades de contratación cuya elección depende de la preferencia de cada agricultor y de las características de su explotación agraria.

El primer modelo está basado en mantener el 85 por ciento de los ingresos medios (precio base de 26 euros por tonelada junto con una cuantía de aproximadamente 10 euros por tonelada correspondiente la ayuda nacional y agroambiental) y añadir un complemento ligado al precio del azúcar de modo que cuando el azúcar alcance los 550 euros el remolachero podrá obtener unos ingresos superiores a los 42 euros por tonelada.

A día de hoy, todas las previsiones de Azucarera apuntan a que el precio se situará «al menos» en 39 euros por tonelada con un mínimo de complemento 3 euros por tonelada debido tanto al nivel de precios actual de venta de azúcar como a su tendencia creciente.

Por su parte, la segunda modalidad, denominada Modelo de Ingreso Garantizado, tiene como objetivo aportar una mayor seguridad económica al agricultor que así lo desee para lo que Azucarera asume el riesgo y coste de las labores que el remolachero decida, «garantizando un ingreso al que se añadirá de forma íntegra el complemento del azúcar».

Azucarera ha reconocido que la remolacha es un cultivo que «está y ha estado intrínsecamente ligado al campo de Castilla y León» y de otras zonas de España debido a sus beneficios agronómicos y al impacto económico y social que genera en las zonas en las que está presente, «contribuyendo a la fijación de la población mediante la creación de empleo directo, más de 1.300 puestos generados, y a la dinamización de otros sectores auxiliares como el transporte, almacenes, fertilizantes, abonos, semillas, etc».

«Por este motivo, Azucarera sigue tendiendo la mano a agricultores e instituciones para colaborar unidos por un sector más competitivo y con futuro», ha sentencia la firma en un comunicado de prensa recogido por Europa Press.

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