Diez millones de inversión para introducir energías alternativas en regadíos

Ahorrarán 5.200 TM de CO2

El Consejo de Gobierno ha dado el visto bueno este jueves a la firma de un convenio entre Consejería de Agricultura y Ganadería y tres comunidades de regantes para invertir 9.960.000 euros para introducir energías alternativas en regadíos modernizados que reducirán en 355.000 euros los costes energéticos y las emisiones contaminantes, unas 5.200 toneladas de CO2 al año, según ha avanzado la portavoz de la Junta y consejera del ramo, Milagros Marcos.

Según ha detallado, las obras que se realizarán con las comunidades de regantes del Canal de Pisuerga, Soto de Cerrato y Canal de la Maya van a beneficiar a un total de 3.690 regantes que trabajan en una superficie de 11.122 hectáreas.

En el caso concreto del convenio con la Comunidad de Regantes del Canal del Pisuerga (Burgos-Palencia) se prevé una inversión de 7,20 millones de euros para la puesta en marcha de sistemas innovadores y sostenibles de suministro energético para el riego, lo que reducirá en 3.900 toneladas anuales la emisión de dióxido de carbono en esta zona.

Además, esta acción permitirá el ahorro de entre un 25 por ciento y un 30 por ciento del coste energético anual, que en esta comunidad de regantes puede llegar a suponer unos 275.000 euros anuales.

En el caso del convenio con la Comunidad de Regantes de Soto de Cerrato, en Palencia, se han presupuestado 960.000 euros para unas obras van a mejorar la competitividad de las explotaciones de 120 regantes que trabajan en una superficie de 841 hectáreas en las que se reducirá la emisión de dióxido de carbono en 520 toneladas cada año.

El ahorro estimado en esta zona puede ser de entre un 15 por ciento y un 25 por ciento del coste energético anual, lo que en esta comunidad de regantes puede suponer unos 13.000 euros al año.

Por último, en el caso de la Comunidad de Regantes de La Maya, en Salamanca, se ha dado el visto bueno a una inversión de 1,80 millones de euros para la realización de las obras de generación de energías alternativas en los regadíos modernizados de esta zona.

En este caso, las 2.271 hectáreas modernizadas pertenecen a 370 regantes que verán cómo se reduce la emisión de dióxido de carbono de sus instalaciones de riego en 820 toneladas anuales, ahorrando entre un 25 por ciento y un 30 por ciento del coste energético anual, lo que en este caso podría suponer un ahorro de unos 67.000 euros anuales.

Según ha recordado Marcos, entre los principales beneficios que conllevan la modernización del regadío de una zona está la optimización del uso del agua ya que permite hacer frente con mayores garantías a las circunstancias de escasez de recursos disponibles –se estiman ahorros medios en el uso de recursos de entre un 20 y un 25 por ciento–.

La consejera se ha reafirmado en que es fundamental la contribución del regadío a la mejora de las condiciones ambientales del medio rural, ya que, además del ahorro de agua, las infraestructuras de riego modernizadas permiten una reducción de la contaminación difusa que puede cifrarse, por ejemplo, en una reducción del abonado nitrogenado de entre un 25 por ciento y un 30 por ciento, “que además de ser un ahorro de costes importante, reduce la carga contaminante que llega a las masas de agua”.

“En esencia, el ahorro de agua, junto con el efecto sumidero de CO2 que suponen los cultivos de regadío, hace de las modernizaciones de regadío una herramienta eficaz para luchar contra el cambio climático”, ha significado.

Según ha resumido, con las actuaciones en marcha se alcanza el 54 por ciento del compromiso adquirido al inicio de Legislatura por el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, de modernizar los regadíos en 40.000 hectáreas en este periodo de ejecución del Programa de Desarrollo Rural de Castilla y León.

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