PP-Ciudadanos, matrimonio imposible

TERRITORIO CIDIANO

Como en la cuarteta grosera de Campoamor sobre Diocleciano, los partidos políticos comienzan tempranamente a cultivar lechugas para que, cuando llegue el momento, no les falten mariposas, o sea, votos.

Aunque restan todavía casi dos largos años para las elecciones municipales y autonómicas (mayo de 2019), todos se afanan ya en poner las bases de lo que serán luego sus respectivas campañas electorales. El tiempo pasa sin que nos demos cuenta y, una vez superado el ecuador de la legislatura, todos comienzan a pensar ya en ese horizonte no tan lejano de los comicios.

El primer paso lo dio Ciudadanos esta mañana cuando anunció que sus cincos procuradores en las Cortes de Castilla y León se abstendrán en la votación del techo de gasto no financiero para el año 2018 presentado por la Junta de Castilla y León para su debate mañana, miércoles, que es el paso previo para la aprobación de los presupuestos generales de la comunidad autónoma para el próximo año.

A cambio, exigirá al PP su apoyo en tres asuntos: que no vete comparecencias en las comisiones de investigación de la cámara, que apoye una nueva normativa para la elección de senadores en representación de la Comunidad y que se limiten drásticamente los aforamientos de políticos en Castilla y León.

Despojarse de la etiqueta de ‘tonto útil’

Ciudadanos necesita con urgencia que su potencial electorado perciba con nitidez que su acción política está sirviendo para algo, despojarse cuanto antes de esa etiqueta de ‘tonto útil’ de la política que le han endilgado por apoyar aquí y acullá gobiernos del PP sin recibir apenas contraprestaciones, salvo los propios puestos y sueldos de sus dirigentes.

PP y Ciudadanos formalizaron hace dos años acuerdos de gobierno en diferentes instituciones municipales y provinciales (Burgos, León, Salamanca…), incluyendo su apoyo a la elección de Juan Vicente Herrera como presidente de la Junta, pero el día a día en sus relaciones ha sido más bien doloroso y de escasos frutos.

Al líder regional del PSOE, Luis Tudanca, le ha faltado tiempo para meter el dedo en el ojo maltratado de Ciudadanos. Según él, lo que pide ahora la formación naranja es lo mismo que ya le exigió al PP hace dos años, con lo cual sospecha que este nuevo acuerdo obtendrá los mismos exiguos resultados. Conque, iremos viendo cómo evoluciona este amor imposible, ya que  PP y C’s compiten por una misma parcela electoral, de manera que las concesiones que uno u otro se hagan ahora se traducirán dentro de dos años en votos para uno u otro, ay.

La actividad parlamentaria en general pone rumbo igualmente hacia ese horizonte electoral de 2019. Se ha visto claramente en las preguntas de actualidad que han formulado los portavoces de los cuatro grupos de la oposición en el pleno de las Cortes de Castilla y León celebrado esta tarde.

El socialista Luis Tudanca pedía a Herrera subida generalizada de salarios, subrayando que CyL es la tercera comunidad autónoma con los salarios más bajos de España. Su propuesta sobre el papel la suscribe cualquiera, entre ellos el propio Herrera, pero lo difícil no es el ‘qué’ sino el ‘cómo’, es decir, una cosa es predicar y otra dar trigo. El presidente de la Junta le respondió que no sólo se trata de poner el foco en los salarios, sino también en todas aquellas medidas que contribuyan a seguir creando empleo.

“Más solo que un poeta en un aeropuerto”

El portavoz de Podemos, Pablo Fernández, se interesó por el denominado Plan de Convergencia Interior, que duerme el sueño de los justos en un cajón porque la Junta lo vincula a la aprobación de la ley de Ordenación del Territorio. Una ley ésta que desde el principio ha generado gran polémica, porque ha sido rechazada por los grupos de la oposición, sí, pero también por un sector importante del propio PP, en el que estaría incluido el nuevo presidente del mismo, Alfonso Fernández Mañueco.

Se podrá estar de acuerdo o no con Pablo Fernández, pero lo que es innegable es su trabajo concienzudo sobre los asuntos, hasta el punto de que realiza todas las intervenciones sin apenas hacer uso de la tan socorrida muleta de los papeles, haciendo acopio de cifras y porcentajes con una destreza prodigiosa.

Por otra parte, el idilio inicial entre Fernández y Herrera parece haberse esfumado. El portavoz de Podemos se ha erigido en el más vehemente látigo oratorio del presidente de la Junta, sobre todo tras la elección como presidente del partido del salmantino Alfonso Fernández Mañueco, al que denomina “presidente en bicefalia”. Haciendo uso de una letra de Sabina, espetó a Herrera la hipérbole de que está “más solo que un poeta en un aeropuerto”. En fin.

Luis Fuentes, portavoz de Ciudadanos, trajo al hemiciclo otro de los temas favoritos de su formación: los autónomos, sin duda, los principales clientes potenciales de sus consignas políticas. Si el PP lisonjea a los jubilados, al mundo rural en general; el PSOE incide en su tradicional línea obrera y hace guiños a una parte del funcionariado (de ahí el interés de Tudanca por la subida de salarios), C’s tiene en su pedestal a los autónomos, a esos 3 millones de personas que en España crean sus propios empleos y también los de otros muchos.

La excusa de Fuentes fue el descenso del número de autónomos en Castilla y León en el mes de agosto, 211 menos que el mes anterior, una cifra que Herrera atribuyó a la calamitosa situación de la agricultura regional.

Finalmente, el único representante de Izquierda Unida y portavoz del Grupo Mixto, José Sarrión, reprochó a la Junta el incumplimiento de los acuerdos en materia de formación de los trabajadores, esgrimiendo su gravedad en una coyuntura marcada por el descenso de la población y el aumento de paro.

En síntesis, el horizonte electoral del 2019 figura ya en la agenda de todos. Y en lo relativo a los acuerdos entre PP y C’s, con la legislatura ya cuesta abajo, nos viene a la cabeza el romance de los siete infantes de Lara: “En bodas y tornabodas / pasaron siete semanas: / las bodas fueron muy buenas, / mas las tornabodas malas.

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