¿Dos gallos en el gallinero de PP?

TERRITORIO CIDIANO

FuenteCarlos Velasco / director de Noticiascyl
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El presidente de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, se explayó más de lo habitual en la entrevista que concedió ayer al locutor Carlos Alsina, del programa Más de uno de Onda Cero. Precisamente, en un momento de grandes incertidumbres: Conferencias de Presidentes Autonómicos de hoy, 18 Congreso Nacional del PP en febrero, congresos autonómicos a finales de marzo, etc.

Parecía que Juan Vicente Herrera se sentía cómodo en la entrevista, acaso porque ya conocía a Carlos Alsina de otros encuentros radiofónicos (por ejemplo, el que tuvo con él el año pasado, en el que lanzó lo del espejo al que debía mirarse Rajoy para plantearse si debía seguir como candidato), y quizás también porque incluya a Onda Cero entre las cadenas de radio ‘amigas’.

No obstante, el talante de tranquilidad exhibido por el presidente de Castilla y León tuvo también algo de pose de cara a lo que se avecina. Tiene demasiadas tablas en política como para no darse cuenta del eco a su favor que tendría el púlpito matinal de Alsina. Y lo aprovechó, sin duda.

Durante casi media hora, habló de muchas cosas. Pero lo esencial estuvo en el anuncio de que no repetiría como candidato del PP a presidir la Junta de Castilla y León en 2019 (largo me lo fiais, amigo Sancho). Sin embargo, esa no era la cuestión. El asunto inminente era si volvería a ser candidato a presidir el PP de Castilla y León en el congreso autonómico del 31 de marzo.

En esto echó balones fuera. Se limitó a decir que ahora no tocaba, que lo hablaría con Mariano Rajoy después del congreso nacional y poco más. Y así consiguió lo que realmente quería: desviar la atención sobre el debate sucesorio en el PP de Castilla y León y que el foco al respecto, a poco más de dos meses de la cita, vuelva a pivotar sobre su figura.

El hecho de que Herrera anuncie que continuará como presidente de la Junta hasta 2019 complica bastante la sucesión en el PP regional, salvo que él mismo siga siendo el presidente del partido. Entre otras cosas, porque conllevaría una bicefalia que se ha comprobado ya muy perniciosa en otras formaciones políticas, v.gr., el PSOE de Óscar López. Ya se sabe que dos gallos en el mismo gallinero crean demasiadas complicaciones.

Así pues, si Herrera repitiera como presidente del PP, mataría dos o tres pájaros de un tiro: evitaría la indeseable bicefalia, enfriaría el debate sucesorio en Castilla y León y se daría tiempo para poder pilotarlo él con más calma y podría finalizar su mandato en la Junta de manera tranquila y ordenada. Una gran jugada política, desde luego, que evidencia la dilatada experiencia de Herrera.

Claro que hay otras opciones, y alguna de ellas puede que ni siquiera dependa de la voluntad del actual presidente del PP de Castilla y León. Por ejemplo, que Rajoy, fortalecido tras el congreso nacional del 10 de febrero, decida mover ficha en Castilla y León imponiendo a un propio. Se barajan unos cuantos nombres: Alfonso Fernández Mañueco, Fernando Martínez-Maíllo, Pablo Casado… También estaría en las quinielas el actual alcalde de León, Antonio Silván, que sería el candidato de Herrera.

Entre estos, los candidatos naturales para aspirar a presidir el PP regional y la Junta serían aparentemente Antonio Silván y Alfonso Fernández Mañueco, éste último actual alcalde de Salamanca.

En este supuesto, para evitar la bicefalia habría que forzar la renuncia de Herrera a la presidencia de la Junta buscándole «una salida digna», eso que en política suele denominarse ‘patada hacia arriba’. Y como se exige tener escaño de procurador para poder ser elegido presidente de la Junta, solo ellos dos cumplen tal requisito.

Conque, estas dos parecen las grandes opciones. Así pues, que cada gallo elija la suya, ay.

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