Crónicas urbanas, gastronómicas…y de toros por Palencia

Trato exquisito en el reencuentro anual que nos prepara Carlos Martín Santoyo en La Traserilla, con remate apoteósico en el coso de “Campos Góticos”

FuenteSantos García Catalán
Foto: Oscar Navarro.

Dice un refrán que donde te tratan bien hay que volver. Y eso hacemos cada año cuando mi jefe televisivo, Carlos Santoyo (Director de La 8 Palencia y Diario Palentino), nos invita cada San Antolín a la capital del Carrión. Y allá que nos encaminamos mi amigo Javi Martín y un servidor.

Javi repite y continúa asombrado de la generosidad y amistad de Carlos con sus invitados, que son muchos y variados durante los sanantolines. Nosotros, por premura de tiempo, acudimos directamente a La Traserilla, mientras que el resto de la comitiva suelen andar de vinos tras la jornada matinal.

Pero a las dos y media en punto todos nos vemos en este emblemático restaurante. La puntualidad es esencial sino queremos ver a Santoyo nervioso perdido, porque tras el almuerzo hay que tomar un refrigerio en los alrededores de la plaza de toros y posteriormente ver el festejo del día, que por cierto hoy la terna era de lujo.

Pero retrocedamos en el tiempo porque antes les tengo que narrar nuestra jornada del buen yantar y mejor beber en este representativo restaurante, donde hubo mayoría de pucelanos, aunque la cuota femenina quedó en mínimos.

Carlos había elegido el menú verde; un repertorio que constaba de seis entrantes al centro, a saber: Ibéricos variados y queso. Ensalada verde de melón y gambas con vinagreta tropical. Lomitos de anchoa con crema de manzana y crema de tomate. Revuelto de bacalao con patata crujiente y cebolla confitada. Risoto de setas, y un final con gambones al horno, peladitos y a la boca.

Luego vinieron los segundos a base de pescados y carnes como lechazo asado, entrecot y su guarnición, brick de pato confitado, lomos de merluza y de rodaballo.

Uno se sentó entre Perico de Frutos el de El Cossío, de Mojados (buen sitio vive Dios) y su esposa, Rosa. Los tres pedimos rodaballo; exquisito. Mi amigo Javi, que es un tiquismiquis comiendo, eligió el pato. Dijo que le gustó. Y entre Perico y Javi se sentó Mario, periodista todoterreno que comparte plató con Santoyo en época de aluviones taurinos, además de otros curros. Mario se decidió por los lomos de merluza. Dijo que no pudo acabarlo. Estos jóvenes…

De postre elegimos por unanimidad el pastel de San Antolín. Aceptable. Cafetito y pitando para la plaza de toros con la consabida copa degustada en el clásico bar “La Cordobesa”. Y al coso. Había ambiente, aunque siempre menos de lo esperado versus empresa taurina…

Vamos a finalizar con un breve relato de lo ocurrido en el ruedo, pero antes tengo que comentarles acerca del resto de comensales que participamos en este encuentro gastronómico anual. Santoyo, flanqueado por el doctor Antonio María Mateo, cirujano jefe de la plaza de toros de Valladolid, y Miguel Angel Teresa, del Hotel La Barrosa, de Abejar, donde sus premios taurinos alcanzarán la V edición.

A la izquierda de Miguel Angel Teresa se encontraba el doctor Gonzalo Ibáñez, presidente del Palencia Baloncesto, además de director de urgencias del hospital “Río Carrión”. Buen tipo el galeno palentino. Y a su izquierda las tres damas que, en minoría por la cuota femenina, se unieron para tramar… Ellas son Marta Manchado (Miguel Angel Teresa), Virginia Rodrigo (Gonzalo Ibáñez) y Rosa, (Pedro de Frutos).

A la izquierda del doctor Mateo su colega, el cirujano sevillano Pepe Rabadán, quien forma parte del equipo médico del coso del Paseo de Zorrilla. Y a su lado Manolo Illana, componente del equipo de Grana y Oro.En el lateral de la mesa nuestro amigo Jorge Cancho, redactor jefe de Diario Palentino, ya cargado con su mochila para recoger testimonios en los toros.

Los tres hermanos San Juan: Aureliano, Lucio y Angel (Brasería Molino Rojo, además de la intendencia de la plaza de toros), el cámara de La 8 Palencia, Jorge de Vega y Dioni Herrero, un amigo y colaborador de la casa, completaban la amplia nómina de convidados. Si no conté mal ganamos los pucelanos por uno: nueve por ocho. Pero lo cierto es que pasamos una velada muy agradable.

¿Y de los toros qué? Pues que tuvimos la suerte de ver un faenón de Antonio Ferrera, quién salió con mucha raza en el cuarto tras cortar una oreja a su primero. Fue el triunfador numérico de la tarde con tres trofeos.

Y otra bella faena de Pablo Aguado llena de temple y despaciosidad ante un nobilísimo toro. La clase del sevillano es pasmosa. Paseó dos orejas. El Juli cortó una a su primero y nada pudo hacer ante el manso y rajado quinto. Se lidiaron toros de Zalduendo.

Fue todo, que no es poco. Otro reencuentro entre amigos y compañeros gracias a la generosidad de Carlos Martín Santoyo. Ya hay cuenta atrás para San Antolín 2020.

P. D. No olvidamos a Héctor Pérez, jefe técnico de La 8 Palencia, que anda el hombre recuperándose de una lesión en el pie.

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