Unidad para recuperar la Plaza del Grano original

FuenteEuropa Press
Uno de los carros llegando a la Plaza del Grano/ MC

Alrededor de 40 personas se han concentrado este domingo en la plaza del Grano de León –ahora apodada «playa del Grano» por la acumulación de arena– con bañadores, sombrillas y toallas para reivindicar que la «única plaza sobre tierra que quedaba en Europa» se ha convertido «en un erial, un arenero» y exigir que recupere su estado original.

El Ayuntamiento ha atribuido el mal estado de la plaza, en la que se ha acumulado gran cantidad de arena y grava, a las lluvias torrenciales en la capital leonesa, mientras que la solución por la que ha optado ha sido la de utilizar una barredora, ha explicado a Europa Press Ramiro Pinto, uno de los representantes de los vecinos.

A su juicio, «barrer» la plaza «solo ha servido para extender la arena y empeorar la situación», un remedio «absurdo» que provocará «mayor erosión y deterioro del suelo».

«Es grotesco culpar a la lluvia de no haber dejado que se asiente el suelo», ha lamentado Pinto, quien espera concienciar a los vecinos sobre el estado de la plaza para que el Ayuntamiento «rectifique» y devuelva el ágora a su estado original tras unas obras de reforma que han costado 600.000 euros a las arcas municipales.

«Cuatro siglos ha existido la plaza, con todo tipo de inclemencias y nunca se vio afectada sino que, al contrario, formó parte de su función y belleza», ha recordado.

En este sentido, Pinto ha calificado la reforma de «monstruosa» y ha invitado tanto al alcalde de León, Antonio Silván, a que se acerque a ver la «playa del grano» porque «se les caerá el alma a los pies». Un «destrozo patrimonial» que, según Pinto, solo es comparable al del cuadro del ‘Ecce homo’, en el santuario de la Misericordia de Borja, en Zaragoza.

Además, Pinto no descarta la convocatoria de futuras acciones para extender la conciencia de este «atropello» al patrimonio popular de León, después de años en defensa de esta plaza «emblemática» que pisaron sus antepasados.

«Desaparición irreversible» 

Por su parte, Ecologistas en Acción de León (EA) ha solicitado copia del acta de recepción provisional de las obras de repavimentación de la plaza del Grano, pues presenta un aspecto «lamentable» cuando no han pasado ni dos meses desde su inaguración.

Al igual que Pinto, los ecologistas también ha culpado al Consistorio leonés, así como al arquitecto Ramón Cañas, de haber arrebatado a la plaza del Grano, que era única en Europa por su empedrado, «su mayor atractivo turístico y buena parte de su valor histórico y encanto».

Asimismo, la organización ha recordado que el pliego de condiciones técnicas establece un plazo de garantía de un año, desde la firma de la recepción provisional de las obras hasta su recepción definitiva, durante el cual el contratista (la UTE Domingo Cueto-Decolesa) queda obligado a conservar, a su costa, las obras ejecutadas y a subsanar con sus propios medios todas las deficiencias que presenten, siguiendo las indicaciones de la dirección técnica.

Por ello, pretender que los servicios municipales hagan el mantenimiento y la limpieza extraordinaria que ahora requiere la plaza, estando la obra en garantía es, a juicio de EA, «el colmo de la desvergüenza», cuando el Ayuntamiento no realizó el debido mantenimiento del empedrado tradicional para justificar estas obras, –«carísimas y de ejecución más que dudosa»–, que han supuesto la «desaparición irreversible» de una «muestra única de la arquitectura vernácula», patrimonio etnográfico leonés, último resto del tipo de suelo que cubría las calles y plazas del León antiguo y rural.

No hay comentarios