Los podólogos cargan contra el rector de la Universidad de León

El Colegio de Podólogos de Castilla y León critica la elevada inversión que tendrá que hacer la Universidad pública al crear 30 plazas para “alumnos mal formados y abocados al paro”. La Universidad de León “no ha respondido ni siquiera a las 7 alegaciones presentadas hace ya 7 meses” por el Consejo General de Colegios de Podólogos al Grado de Ponferrada

FuenteRedacción

El Colegio Oficial de Podólogos de Castilla y León, ante la noticia difundida por la Universidad de León, según la cual sigue adelante con su intención de implantar un Grado en Podología con 30 plazas, muestra su sorpresa porque las 7 alegaciones presentadas en agosto de 2018 por el Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos no hayan obtenido ninguna respuesta en 7 meses.

La Junta de Gobierno del Colegio de Podólogos de Castilla y León entiende que la Universidad pública tendrá que hacer una gran inversión para una titulación que ofrecerá 30 plazas. Esta cifra, que no es muy elevada para el coste que va a suponer, significará, sin embargo, lanzar al “mercado” 30 nuevos titulados cada año, cuando en la provincia de León hay actualmente 59 colegiados.

El Colegio de Castilla y León considera que el rector de la Universidad de León, Juan Francisco García, está teniendo una actitud “cerril, interesada y poco razonable”. El rector “miente y demuestra dejadez a la hora de solventar los problemas que el Colegio de Podólogos ha denunciado como colectivo”.

La Universidad, en opinión del Colegio, “está eludiendo su responsabilidad de cumplir los requisitos mínimos de calidad educativa y asistencial, solo por atribuirse méritos y aumentar sus ingresos vía matrículas a cuenta de alumnos que saldrán mal formados y abocados al paro”.

Sin Clínica Universitaria

El Consejo General de Colegios de Podólogos también criticaba en dichas alegaciones que se implantasen los estudios sin una Clínica y lamentaba la falta de concreción de la propuesta sobre los plazos de puesta en marcha. La creación de unos estudios de Grado, implica la creación de infraestructuras que garanticen una formación de calidad y competitiva. El Consejo General de Podólogos asegura que no hay infraestructuras (una Clínica Universitaria) para garantizar una formación de calidad. El Grado se iniciará sin la existencia de una clínica universitaria cercana donde los alumnos puedan poner en práctica sus conocimientos y que sirva de conexión con el mundo profesional. Otras Universidades públicas sí cuentan con una clínica, como la Universidad Complutense de Madrid, la Universidad de Barcelona, la Universidad de Sevilla o el Centro Universitario de Plasencia, por ejemplo.

Sin suficientes infraestructuras para realizar las prácticas

El Consejo de Colegios de Podólogos hacía ver en sus alegaciones que no existe ninguna infraestructura propia para las prácticas externas y que las concertadas son escasas. La propuesta de título solo menciona 21 lugares para realizar las prácticas, en 12 casos residencias de mayores o centros de día donde los servicios podológicos son muy básicos y las otras 9 son varias pequeñas clínicas. Además, la propuesta aseguraba que se estaban tramitando otros convenios con clínicas privadas de Podología en el entorno de la provincia de León. Sin embargo, una consulta realizada por el Colegio de Podólogos de Castilla y León entre sus colegiados en León se ha encontrado con una oposición a la titulación del 90% de los colegiados. Los colegiados leoneses no están dispuestos a que se utilicen sus clínicas para las prácticas de los alumnos.

Sin apenas podólogos entre los docentes

El Consejo General de Colegios de Podólogos presentó cuatro alegaciones a la justificación del Grado, dos al apartado de Recursos materiales y una al apartado de Personal académico. El Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos rechazaba que apenas se contase con podólogos para impartir asignaturas específicas. Así, Podología basada en pruebas, será impartida por un titulado en Enfermería, titulación de la que Podología se separó hace décadas, o en Ciencias de la Salud (pese a ser nueva contratación, no se plantea que sea un Graduado en Podología quien la imparta); Gestión clínica podológica y Terapias complementarias de aplicación en Podología serán impartidas por titulados en Enfermería; Agentes físicos en Podología, por una persona titulada en Fisioterapia; Anatomía de la extremidad inferior, por un titulado en Ciencias de la Salud.

Solo para Biomecánica y Valoración biomecánica, la Universidad de León se plantea una contratación de un titulado en Podología. El documento tampoco aclara si el personal que se irá contratando para el Área de Podología que se creará y que se irá incorporando progresivamente se le exigirá la titulación en Podología. El Consejo General de Colegios de Podólogos entiende que es necesario contar con un profesorado cualificado para garantizar una formación de calidad.

Sin demanda estudiantil

En otra de las alegaciones, el Consejo manifestaba que “la oferta universitaria en España es suficiente”. Es notorio respecto a los países de nuestro entorno comunitario que nuestro país es uno de los que mantiene mayor número de universidades que ofrecen estudios de Podología, tanto de carácter público como privado. Así, en el Reino Unido, con una población de 65 millones existen 8 Instituciones que ofrecen estudios de Podología frente a los 13 Universidades que existen en España (y 4 en proyecto) para una población de 46 millones.

Por otro lado, en opinión del Consejo de Podólogos “Ponferrada se encuentra en un punto intermedio de cuatro Universidades públicas que imparten esta materia y a una distancia que no justifica este nuevo Grado”. Estos estudios se pueden cursas en autonomías colindantes, como Extremadura, Galicia y Madrid. No es cierto que exista tal demanda, ya que según datos del Ministerio de Educación, “más de la mitad de los matriculados en Podología eligieron esta titulación como segunda o tercera opción”. El Consejo de Podólogos entiende, además, que no hay demanda asistencial ni laboral, y que la única salida es abrir una clínica propia. El interés general no pasa por un mayor número de titulados en Podología, sino por una mayor calidad en la formación de los existentes.

Sin demanda en la sociedad

El documento de la Universidad afirma que en Castilla-León hay 1 podólogo por cada 8.932 habitantes, o lo que es lo mismo 11,2 podólogos por cada 100.000 habitantes. Pues bien, esta cifra casi triplica a la de Estados Unidos, país con la Podología más puntera del mundo, donde hay 4 podólogos por cada 100.000 habitantes. El Consejo de Colegios Oficiales de Podólogos entiende que no hay demanda real de estos profesionales por parte la sociedad.

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