Más de mil alegaciones contra la central de biomasa de Navatejera

Ecologistas en Acción reclama al alcalde de Villaquilambre que deniegue la licencia de construcción

Octavilla de oposición a la central de biomasa

Ecologistas en Acción de la provincia de León y Asociación de Afectados por la Ubicación de la Incineradora de Biomasa en Navatejera (AFUBIONA), han presentado más de un millar de alegaciones, recogidas en una semana, contra la incineradora situada en la localidad leonesa, según ha informado la asociación a Europa Press a través de un comunicado.

En las alegaciones piden al alcalde, Jorge Pérez Gómez, que deniegue la autorización de uso excepcional de suelo rústico y las licencias, ambiental y de obras, solicitadas por Somacyl, para la instalación de una central de producción de energía térmica (48,67 megavatios) con biomasa y para la ejecución del primer tramo de tuberías de la denominada “red de calor León-Norte”.

Según Ecologistas, este proyecto fue rechazado en el municipio de León, primero por los vecinos de Eras de Renueva y luego por los de Cantamilanos y La Inmaculada y alertan de que el Ayuntamiento de Villaquilambre, a pesar del cambio político de esa alcaldía, sigue “empeñado” en implantarlo en Navatejera en contra de la opinión de buena parte de sus vecinos.

Además creen que es “especialmente grave” que se obstaculice la participación ciudadana por el gasto de dinero público que conlleva el proyecto y porque provocará emisiones contaminantes a la atmósfera en cantidad “nada desdeñable” debido a la potencia térmica que sumarán las cuatro calderas proyectadas, con lo que rozaría en su conjunto el límite de 50 megavatios que obligaría a someter el proyecto a Evaluación de Impacto y Autorización Ambiental.

A menos de 100 metros de la vivienda habitada más próxima y a menos de 500 metros del Complejo Hospitalario de León, la incineradora de biomasa de Navatejera, que funciona a la máxima potencia prevista, quemará cerca de 45.000 toneladas anuales de astillas de madera, un promedio diario de 123.000 kilogramos durante todos los días del año.

En este proceso de conversión de la materia orgánica en ceniza se emite a la atmósfera monóxido de carbono (CO), dióxido de azufre (SO2), óxidos de nitrógeno (NOx), partículas en suspensión, metales pesados y tóxicos peligrosos como los cancerígenos benzopireno y dioxinas, en proporción a la cantidad de biomasa que se incinere.

Estas emisiones, y las generadas por el trasiego de camiones en el transporte del combustible, para Ecologistas “afectarán no sólo a las viviendas y hospitales próximos, sino que, según la dirección del viento, pueden llegar a la mayor parte de la población del municipio de León y su alfoz”.

Por lo tanto, han mostrado su rechazo a este proyecto en primer lugar por su impacto “negativo” sobre la calidad del aire y por su ubicación, dada la importante emisión de sustancias contaminantes que pueden provocar enfermedades broncopulmonares, cardiacas y cáncer.

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