Un leonés ilustre: Adolfo Gutiérrez Viejo

DE CALLE

FuenteMaría Dolores Otero
loading...

Enjuto, ágil, de prodigiosa imaginación y palabra henchida de entusiasmo, era un gran soñador como todos los que han realizado algo muy importante haciendo posibles sus sueños.

Músico, organista, compositor concertista capaz de sacar al órgano registros y sonidos impalpables que embelesaban al asombro, y es que sus manos menudas y ágiles se me antojaban mariposas revoloteando sobre los teclados, buscando las notas que salían a su encuentro.

Conocerle fue para mi el descubrimiento de un ser prodigioso y fecundo, carente de doblez, con el que la conversación nos llevaba siempre a los cauces sonoros de la música, a la que yo dediqué buena parte de mi gestión cultural consciente de que el arte, la música, ennoblece el espíritu y afianza la nobleza.

En León no solo fue el fundador de ‘La Capilla Clásica’ abierta a la gran música que en las voces humanas cobra perfiles magistrales, era colaborador asiduo con la Schola Cantorum que, arropada por el Ayuntamiento, fue uno de los coros más aplaudidos y relevantes, constituido por muchachos colombianos que llegaron a León buscando cobijo con una única oferta, la música. Al mando, por cierto, de Manuel Martín, otro leonés que en canto coral y arte fotográfico, su profesión, marcan época de oro en el León cultural de entonces. Manuel Martín, alma mater de aquel coro que se trajo desde Colombia empeñando el amor y dedicación de una gran familia, acogiendo a unos muchachitos que crecieron en cuerpo y alma empapados del aire romanizado de León al amparo del Ayuntamiento, que creó las aulas corales, siendo ellos a día de hoy los profesores de esos espacios donde los escolares leoneses, niños y niñas, están implicados en el canto coral, con esos matices que solo las voces infantiles pueden garantizar.

Quiero aquí, junto Adolfo Gutiérrez Viejo, en su marcha definitiva por el camino en el que no hay regreso, que estará siempre en el recuerdo. Amigo de los que le conocimos y luchamos por la música a su lado. Descanse en paz en las estrellas reservadas por Dios para los que le alabaron desde el arte musical más bello y conmovido.

Y desde estas letras, que no por ser mías son mejores pero sí lo son por el afecto agradecido por su ayuda en la tarea cultural que me imponía el cargo, a Manuel Martín, mal pagada su labor altruista y continuada por un Ayuntamiento que en mi marcha hacia otros destinos, no supo valorar su eficacia ni agradecer su arte en beneficio de los leoneses durante varios años. Castro Ovejero, gran admirador de esta tarea y seguidor de los conciertos de la Schola Cantorum con entusiasmo,   Adolfo Gutiérrez como colaborador con sus enseñanzas al coro, y el cariño depositado en la ayuda pedirán desde la altura el perdón para unos políticos y que pasaron por amigos recibiendo colaboración y que pagaron con el desprecio.

A ti, Manolo, hombre de bien y de mi sincera amistad. Preferiste el silencio a la reclamación y la denuncia. Y por que sé que atraviesas un mal momento en tu salud, pido a Dios por tu pronta recuperación.

El Festival Internacional de Órgano, que alcanzó gran relieve con el fin premeditado de Adolfo Gutiérrez Viejo de conseguir un órgano nuevo para la Catedral más hermosa, con el arropo y patrocinio municipal, no sin que la Comisión de Cultura implicada tuviera que pelear con el criterio variopinto de la corporación.

Pero al fin y tras varios años de conciertos maravillosos y el apoyo para conseguir su objetivo, del organista de la Catedral, Samuel Rubio Álvarez, hoy jubilado, y la ayuda económica de las administraciones correspondientes, el nuevo órgano construido por uno de los mas expertos organeros de Europa, Klaiss, ya luce en la Pulchra Leonina para bien y gloria de Dios y de León. El Sueño de Adolfo perdurará en el tiempo y en la Historia. Los cargos múltiples en conservatorios, su realidad profesional amplísima, se irán quedando en el olvido humano, pero la capilla clásica de León seguirá cantando, y nuestra catedral seguirá aun mas embellecida con un compañero inseparable de las catedrales, el órgano, que un día entre muchos leoneses que hicieron suyo el empeño de Adolfo, ya redactado en un proyecto complejo y difícil ,que algunos desecharon, consiguieron el milagro de los sueños realizados.

Mientras los años nos mantengan, ya que no se llega a nuestros años por méritos propios sino por privilegio de la vida, seguirás en nuestro recuerdo agradecido. Descansa en la paz de Dios y… pide por nosotros y por España.

No hay comentarios