Tábara y el scriptorium de beatos

La iglesia de Santa María resultó ser el mayor centro de confección de los Beatos de toda la Península

FuenteDiana Serrano
Foto: Ayto de Tábara

Tábara esconde un tesoro de incalculable valor histórico y artístico. La iglesia de Santa María de Tábara, que fue declarada Bien de Interés Cultural en 1931 y cuya torre pertenecía al antiguo Monasterio de San Salvador, cobija en su Centro de Interpretación de los Beatos los restos de este claustro cuyo ‘scriptorium’ resultó ser el mayor centro de confección de los Beatos de toda la Península. Y es que de los 21 códices que se conservan en el mundo, tres se realizaron en Tábara lo que nos deja clara la importancia que su ‘scriptorium’ tuvo antes de finalizar el primer milenio.

Foto: Ayto de Tábara

En dicho lugar descansan también los facsímiles de los Beatos manuscritos que aquí se realizaron durante el siglo X; todo un compendio de estilos: visigodos, mozárabes y románicos que pueden encontrarse en escasos lugares del resto de la Comunidad. Una de las piezas más exquisitas que alberga este Centro es el facsímil del afamado ‘Beato de Tábara’, un códice hispano del siglo X con características mozárabes, iluminado con alrededor de 110 miniaturas de las que tan sólo se conservan actualmente ocho y escrito en letra visigótica con anotaciones en árabe. Tal es su importancia que el italiano Umberto Ecco se inspiró en ellas para crear su ‘best seller’ mundial ‘El Nombre de la Rosa’. El documento original forma parte de los fondos medievales del Archivo Histórico Nacional de Madrid.

Foto: Ayto de Tábara

Pero las sorpresas históricas de esta villa, que descansa en la Reserva Natural de la Sierra de la Culebra, no terminan en los Beatos. En septiembre de 1991, a través de una vivienda particular adosada a la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, se descubría el acceso natural a una cripta-panteón bajo el crucero del templo. En principio, todo hace suponer que esta fuera originariamente concebida como enterramiento de los marqueses de Tábara y sus familiares más próximos. El abandono y posterior saqueo, motivado por la desamortización eclesiástica, ha provocado que no quede ningún rastro ni de los sepulcros ni de su ajuar funerario, por lo que en la actualidad aún se desconoce la cronología de este misterioso lugar.

Foto: Ayto de Tábara

Semana Santa de gregoriano y recogimiento

Foto: Susana Vaquero Vara

El que fuera lugar de nacimiento del ilustre poeta León Felipe también destaca por una de las Semanas Santas más antiguas y particulares de la provincia. En Tábara es muy especial su Pasión de Viernes Santo, donde se honra el Santo Entierro. Durante la tarde, los quintos y quintas de la villa, con túnica y verdugo, son los encargados de portear una exquisita pieza de un Cristo articulado dentro de su urna, datada en el siglo XVIII, del artista José Cifuentes Esteban por las calles del municipio, acompañado por la Dolorosa ataviada con su negro manto. Ya por la noche esta vuelve a salir a las calles para que los tabareses entonen el ‘Stabat Mater’, canto gregoriano del siglo XIII y el ‘Miserere Alistano’, cuya letra y música es distinta al que se canta en Zamora. Un momento muy intenso de recogimiento y casi único de ver en la extensa tradición de Semana Santa de la provincia. Fieles a la tradición, el Domingo de Pascua Tábara celebra el encuentro entre la Dolorosa y su hijo. Un momento en el que los niños de la localidad cobran gran importancia porque son los encargados de portear al conocido como Niño Jesús con Bola hasta la Virgen, aún de luto, a la que tras tres reverencias se la despoja de su manto negro para dejar ver su traje azul, símbolo de la alegría por ver a su hijo resucitado.

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