Cítores: “La danza me ha aportado de todo”

Rubén Cítores (Foto: Valentina Reneff-Olson)

Seguro que algún vecino de Valladolid ha escuchado alguna vez el nombre “El Saloncito” o “Valladanza”. Rubén Cítores (Valladolid, 1999) comenzó a bailar en dichas academias. Con diez años se incorporó a la Escuela Profesional de Danza de Valladolid, graduándose en 2017 y empezando en septiembre de ese año en el nivel ocho con San Francisco Ballet School. ‹‹Al finalizar mi año en el nivel ocho fui escogido para unirme al Trainee Program de San Francisco Ballet. Actualmente compagino mi trabajo en el ballet de San Francisco con el Grado en Matemáticas por la UNED››.

Me llama la atención de dónde le viene la vena artística… ‹‹cuando era pequeño los dibujos animados no era lo que principalmente veía en la tele, me dedicaba a ver videos musicales y me aprendía las coreografías. Estaba todo el día bailando por casa. Un día mis padres me preguntaron que si me gustaría apuntarme a una academia para bailar… Dije que sí y aquí estoy ahora››.

Entiendo que la danza los es todo para Rubén, ya que es su compañera de viaje desde los tres años. ‹‹La danza me ha aportado de todo. En el día a día me ha dado mucha disciplina y orden, me ha enseñado a gestionar mi vida, a administrar el tiempo y a ser profesional. Y como persona me ha enseñado a expresarme mejor, a ser menos tímido y muy respetuoso››.

Dice el dicho que de Madrid al cielo. En este caso de Valladolid a San Francisco. Reímos. ‹‹Al acabar los años de conservatorio mi directora me propuso mandar mis videos allí, no tenía nada que perder y me pregunté por qué no. Los mandé y conseguí una beca de clases y alojamiento para realizar el intensivo de verano. Una vez allí me escogieron para entrar al último año de la escuela consiguiendo una beca para las clases y ayudándome a pagar el alojamiento. Al terminar el nivel ocho conseguí mi contrato para formar parte en el Trainee Program››.

Saúl N. Amado.

Rubén es valentía y decisión ante la vida. ‹‹Creo que la juventud española está muy atrasada y aún nos queda mucho por avanzar. Por lo general la sociedad española tiene una mentalidad muy cerrada: a lo largo de mi infancia y adolescencia he tenido que aguantar comentarios muy desagradables de gente joven, padres e incluso profesores del instituto. En Estados Unidos la gente es mucho más abierta, nadie critica, nadie apunta con el dedo, nadie se ríe de nadie, todo el mundo se respeta. El problema de España es que todo el mundo piensa que todo es fútbol y si no te gusta o no lo practicas eres un bicho raro. Triste pero cierto››. No le falta razón y suscribo lo dicho.

Como otros artistas, me comenta el insuficiente apoyo de las instituciones al arte y la cultura. ‹‹La danza es lo último en ser apoyado. Los Estados Unidos me han ayudado más que mi propio país, me duele decir esto pero es así. Los bailarines en España no estamos nada valorados y no recibimos ayuda de ningún tipo, aquí en EEUU somos muy respetados y estamos muy protegidos en términos de contratos. Algún día esta situación cambiará››.

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