Gonzalo Santonja



Gonzalo Santonja

EL ESPINAR TOROS 3 PORTADA

Además, si un pinchazo y una media restan, entonces sería lógico que una estocada casi entera  hubiera sumado el segundo apéndice al que Ureña ya se había ganado con la muleta frente al segundo toro de su lote, el cual, pésimamente tratado en varas (qué sainete dio el varilarguero), se fue poniendo bruto por instantes, con arreones peligrosísimos.

GONZALO SANTONJA

Pudiendo elegir, porque Emilio de Justo se ganó ese derecho como triunfador de la temporada 2018, eligió…renunciar a cualquier tipo de privilegios, de modo que si las reglas del bombo le permitían, escogiendo una corrida de las duras, pedir a continuación una de las blandas, él rompió el cuadro al apuntarse al carbón de la ya legendaria divisa de Victorino Martín y a los temblores de los temidos astados de Baltasar Ibán, uno de los cuales segó la vida de Iván Fandiño en una plaza del sur de Francia, donde él veló armas y curtió la pureza, el temple y la verdad que tarde tras tarde le han engrandecido en los ruedos.

GONZALO SANTONJA

Tarde taurina gloriosa la del pasado martes en Espino Rapado, en el corazón del campo charro, dominios de Ojo Guareña, la finca que Pedro Gutiérrez Moya, El Niño de la Capea, hizo suya con el capote y la muleta movidos con temple a impulsos del corazón.

GONZALO SANTONJA

Artículo de opinión de Gonzalo Santonja 

GONZALO SANTONJA

Entre las no pocas distorsiones lingüísticas del franquismo, que intentaba camuflar su estructura dictatorial retorciendo las palabras, ocupó un lugar destacado la de autocalificarse como “democracia orgánica”, contradios evidente, porque la democracia no es orgánica o inorgánica, sino parlamentaria, basada en el sufragio universal,  la libertad y  la independencia de los poderes.