Carmen Tomás



Carmen Tomás

Carmen tomas
Los numerosos brotes de coronavirus que están surgiendo por toda España han hecho sonar todas las alarmas. El Gobierno parece haber decidido mirar para otro lado y cargar toda la responsabilidad en las comunidades autónomas. Y así, ahora vemos cómo en cada una de ellas se toman medidas unilateralmente, cuando debería haber una mayor coordinación.
Carmen tomas
Las posiciones de los Jefes de Estado y de Gobierno de la UE, reunidos en lo que ya se ha llamado la madre de todas las Cumbres, parece que no se mueven. Después de horas de conversación el viernes, de madrugada decidieron seguir el sábado. Veremos si se logra dar algún paso en la buena dirección. Sánchez tiene difícil convencer. Ya lo vimos con la no designación de Calviño para presidir el Eurogrupo y esta semana con la desastrosa gira del presidente por diversas cancillerías, donde ha cosechado un portazo tras portazo a su deseo de que las ayudas lleguen en su mayor parte en forma de transferencias y no de prestamos con intereses y condiciones.
Carmen tomas
Los informes de perspectivas de la economía española se suceden y el lunes le tocó al gobernador del Banco de España exponer el suyo en el Congreso de los Diputados. Hernández de Cos fue muy claro. Las previsiones que habían realizado hace unas semanas ya no valen. La situación se ha complicado y la recuperación se retrasa. De hecho, la caída del PIB cree que será ahora de entre el 9,5% y el 12,4%. Esto se podía intuir, ya que la paralización de la economía ha sido más larga y, por tanto, el daño causado a empresas y autónomos ha sido mayor.
Suma y sigue. El desempleo no da tregua y la destrucción de empleo, tampoco. El martes conocimos los datos correspondientes al mes de abril y no pueden ser más frustrantes. La tardanza y los errores del Gobierno en adoptar las medidas económicas útiles para evitar la destrucción del tejido empresarial y por tanto el empleo, se han traducido en que 1,2 millones de personas han perdido su puesto de trabajo desde el decreto del estado de alarma y el consiguiente parón de la economía. Además, según las cifras ofrecidas por el Ministerio de Trabajo casi 3,4 millones de trabajadores están inmersos en un ERTE, 121.000 empresas han dejado de existir y 41.250 autónomos están en paro. En total, prácticamente 8 millones de empleados no trabajan.
Primero nos llamaron alarmistas y ahora nos piden que dejemos las críticas, porque lo importante es superar la pandemia. Pero, no. Nuestra obligación es poner blanco sobre negro tanta improvisación y tanto error. En la forma de abordar la crisis sanitaria y también la económica. Van unidas. Y, viendo las broncas dentro del seno del Gobierno, los Reales Decretos que cambian una vez aprobados y la falta de medidas adecuadas, lo que hay que hacer es denunciarlo. Ya no hay nadie que dude de lo que nos espera. Una recesión de caballo. La discusión es ya si la caída del PIB será de 5 o 10 puntos y si los empleos perdidos se contarán por cientos de miles o por millones.