La perforación del pozo alcanza los 52 metros

Los trabajos, como viene sucediendo desde hace ocho días, han continuado durante toda la noche

La perforación de la galería vertical paralela a la que se encuentra Julen, el niño de dos años que cayó hace más de una semana a un pozo de 25 centímetros de diámetro y 110 metros de profundidad, ha alcanzado ya los 52 metros.

Los trabajos, como viene sucediendo desde hace ocho días, han continuado durante toda la noche, encontrándose de nuevo zonas con materiales muy duros de horadar, han precisado desde la Subdelegación del Gobierno en Málaga. Este contratiempo ha ralentizado las previsiones iniciales de llegar a los 60 metros durante esta pasada noche.

La zona donde se trabaja en Totalán es una unidad geológica “muy compleja”, formada por filitas y materiales de composición cuarcíticos. Tal y como dijo este domingo el delegado del Colegio de Ingenieros de Málaga, Ángel García Vidal, se va de materiales duros a muy duros.

Pese a todo, se sigue sin descanso para lograr el rescate del pequeño Julen. Una vez concluyan estas tareas de perforación se encamisará el pozo vertical paralelo, lo que llevará unas seis horas más.

Tras ello, a petición de la Brigada de Salvamento Minero de Hunosa, llegada desde Asturias la pasada semana, la galería vertical por la que ellos descenderán se rellenará con algo de tierra, en lo que se prevé emplear no más de dos o tres horas, para asegurar así su descenso.

Desde ese momento, la duración de los trabajos vendrá determinada por los materiales que estos especialistas encuentren en su camino. No obstante, estiman que podrían ser unas 24 horas, ya que, manualmente, unirán la cavidad paralela con el lugar donde se estima que está el pequeño para proceder a su rescate.

En esta zona del Dolmen del Cerro de la Corona se han movido más de 35.000 metros cúbicos de tierra en 36 horas. Como se ha venido indicando estos días por parte de los técnicos, se está ejecutando, a contrarreloj, una auténtica obra de ingeniería civil.

El sábado concluyó la plataforma, situada 23 metros por debajo de la boca del pozo donde se halla el pequeño. Desde ese punto comenzó alrededor de las 13.45 horas a trabajar la perforadora de manera incesante, encarando ya la recta final.

Cuando llegue el turno de los ocho expertos en rescate minero que participarán en estas complicadas labores, lo harán en turnos de dos. Bajarán en la cápsula de rescate, de 1,05 metros de diámetro por 2,5 de altura, diseñada por el director técnico del Consorcio Provincial de Bomberos de Málaga, Julián Moreno, y fabricada por herreros del municipio malagueño de Alhaurín de la Torre.

Esta cápsula, que parece un ascensor, se maneja a través de una grúa de precisión, y tiene conductos preparados de aire; además de un adosado para cargar casi 500 kilos de tierra.

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