Investigan a tres furtivos por abatir un corzo sin autorización

El Seprona ha detectado más casos en las sierras burgalesas

FuenteEuropa Press
Ejemplar de corzo abatido./ Guardia Civil

La Guardia Civil ha investigado a E.D.S (47), O.G.C. (32) y D.G.M. (30) como presuntos autores de un delito relativo a la protección de la fauna y flora por abatir un corzo en un terreno cinegético de aprovechamiento privado sin autorización del titular.

El pasado mes de abril el Seprona de la Comandancia de Burgos fue requerido en un paraje de la Sierra de la Demanda, donde había aparecido el cuerpo de un corzo (Capreolus capreolus) decapitado, según informa el Instituto Armado a través de un comunicado remitido hoy a Europa Press.

Los agentes, tras sospechar que pudiera tratarse de un caso de caza furtiva y una vez comprobados los hechos, localizaron un vehículo todo terreno donde tras un somero registro al interior del maletero, y una vez identificados sus tres ocupantes, descubrieron la cabeza de un ejemplar de corzo macho, recién abatido.

Los propietarios explicaron que le habían dado muerte en un terreno cinegético distinto al que se encontraban, para el cual sí estaban autorizados, intentando demostrarlo al enseñar el precinto que portaba el corzo abatido en una de sus cuernas. No obstante, los agentes verificaron la brida, observando que el cierre no había sido ajustado a la base y se salía con facilidad por lo que podría ser reutilizado de nuevo. Además carecía del troquel con la fecha del abate y tampoco había sido separada su matriz, por lo que incurrían en una grave infracción.

Los agentes tomaron muestras del cuerpo y cabeza para un análisis posterior y ambas piezas fueron intervenidas. Además, a los agentes les llamó la atención que las partes coincidían y «casaban» perfectamente al ser presentadas.

El Centro de Recuperación de Animales Silvestres (CRAS) de la Junta de Castilla y León comunicaba la alta probabilidad de corresponder al mismo animal tras la necropsia practicada, hecho confirmado más tarde por el Servicio de Criminalística (SECRIM) de la Guardia Civil que informaba positivamente del resultado del análisis llevado a cabo, al coincidir el perfil genético del trofeo con el del cuerpo.

E.D.S, O.G.C. y D.G.M., residentes en Extremadura, han sido investigados como presuntos autores de un delito relativo a la Protección de la Fauna y Flora, instruyéndose diligencias que han sido entregadas en el Juzgado de Instrucción Nº 1 de Salas de los Infantes.

Detectados más casos en la provincia

A punto de finalizar, el próximo domingo 4 de agosto, la primera parte de la temporada de caza del corzo, que se retomará en septiembre, el Seprona ha llevado a cabo otros servicios en materia de prevención del furtivismo.

Así, se ha investigado a un burgalés de 31 años, R.G.A., al ser sorprendido en abril tras abatir un corzo en el Alfoz de Burgos sin autorización del titular del acotado de caza. Se le intervino el rifle que portaba y el animal muerto.

En abril, en el Valle de Sedano, fue interceptado un vehículo que transportaba dos cabezas de corzo. Estas portaban los precintos pero lo hacían de manera ineficaz, incorrectamente ajustados y sin troquelar. Fueron intervenidas junto a los precintos. El cazador, extremeño, fue denunciado.

En mayo, tras un discreto seguimiento a un vehículo que circulaba por un camino de un acotado ubicado en el Alfoz de Burgos, se escuchó una detonación. Al acercarse los agentes comprobaron que había dado muerte a un corzo, el cual era desplazado sin haber sido previa y reglamentariamente precintado. El cazador procedía de Andalucía, concluye el comunicado.

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