Reflexión sobre la especie humana en el sendero botánico de Atapuerca

Contiene una mesa interpretativa con un sencillo texto que invita a observar con atención unas ilustraciones, realizadas por Suso Cubeiro, que determinan momentos de interés en la historia de la humanidad

FuenteEuropa Press
Foto: Europa Press

El sendero botánico que recorre los yacimientos burgaleses de la Sierra de Atapuerca se ha completado con la apertura de un punto de reflexión sobre la especie humana que invita al visitante a meditar sobre el pasado y el presente de ésta, según ha informado este miércoles la Fundación Atapuerca a través de un comunicado recogido por Europa Press.

Esta actuación se enmarca dentro del convenio de colaboración firmado en 2016 entre la Fundación Caja de Burgos, la Obra Social de La Caixa y la Fundación Atapuerca para realizar actuaciones en el sendero botánico.

Este espacio de reflexión contiene una mesa interpretativa con un sencillo texto que invita a observar con atención unas ilustraciones, realizadas por Suso Cubeiro, que determinan momentos de interés en la historia de la humanidad.

El recorrido comienza con ‘Excalibur’, un bifaz neolítico, continúa con una hoz primitiva que indica la transformación de las sociedades de nómadas y recolectores a sedentarios y agricultores y prosigue con una máquina de tren a vapor como la que se empleaba en el ferrocarril minero que circulaba por la trinchera donde se encuentran los yacimientos y que simboliza la revolución industrial.

El último elemento de este recorrido es un teléfono móvil que sitúa al visitante en el tiempo presente, en el que las comunicaciones y el intercambio de información han dado origen a un mundo global que cambia a una velocidad nunca antes imaginada por el ser humano.

Red de senderos

Además del punto de reflexión, se ha acondicionado el acceso al antiguo camino de La Roza, que discurre por la ladera superior de la trinchera, con el objetivo de crear una red de pequeños senderos temático relacionados con la vida silvestre actual y pasada, de manera que proporcione una aproximación a la ecología de la sierra y el entorno de los yacimientos.

Los trabajos han permitido acondicionar unos 1.500 metros de sendero, en los que también se ha abierto una senda para sortear el camino con servicio de vehículos, se han instalado tres mesas interpretativas y cinco atriles, se ha llevado a cabo una señalización con balizas de dirección y de algunas especies leñosas de interés y se han construido tramos de escalera para facilitar las subidas y bajadas.

Asimismo, se ha instalado una mesa interpretativa sobre ‘El viejo roble’, un ejemplar de quejigo de unos 400 años que constituye un símbolo dentro de los propios yacimientos y su entorno y cuya conservación ha sido impulsada por el Ayuntamiento de Ibeas de Juarros y la Asociación Cultural de Amigos del Hombre de Ibeas/Atapuerca (ACAHIA).

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