Los abuelos, los grandes olvidados en las separaciones matrimoniales

Los abuelos son los grandes olvidados en las separaciones y divorcios, cuando han sido parte importantísima, para que podamos separarnos con una cierta dignidad, atendiendo siempre a nuestros hijos e incluso en muchos casos apoyados económicamente, para poder solventar la crisis que genera en una persona el separarse a nivel económico.

Siempre que hablamos de separaciones y divorcios hablamos de menores de papás y de mamás, pero muy pocas veces nos damos cuenta de los abuelos y los dejamos en un segundo plano, cuando son parte total y absolutamente imprescindibles a la hora de las separaciones y los divorcios.

En las separaciones matrimoniales, ya sean por medio de separación o divorcio ya sean de mutuo acuerdo o de manera contenciosa, salvo alguna excepción, no se tiene en cuenta los derechos que tienen los abuelos para poder ver, comunicar y tener a los menores nacidos en el tiempo que ha durado la relación de pareja de su hijo.

Hemos de partir de la base que los abuelos también tienen derecho no solamente a un régimen de visitas, sino que hemos de ir un poco más lejos. Los abuelos también tienen derecho a ser notificados y tenerlos como partes, si ellos quieren, en el proceso de familia en cuestión.

Es muy sorprendente que se hable en esta materia que hemos de estar siempre al interés del menor y teniendo claro que no hay mayor interés de los mismos que solamente estén con la madre, sino que pueda disfrutar tanto del padre como de la familia paterna y sin embargo cueste tanto a nivel judicial el reconocimiento del derecho de los abuelos a poder no solamente tener unos días de visitas sino igualmente el poder comunicar con los menores durante la semana.

Ciertamente habrá muchos que lean este artículo que digan que el tiempo que el menor esté con el padre, la familia de éste podrá ver en dicho período al menor y de esta forma no entran en el caso concreto. Ya que ¿qué sucede si los abuelos tienen un nieto de un hijo con el que por diferentes circunstancias no se hablan? ¿Qué sucede si los abuelos tienen un nieto de un hijo que por desgracia haya fallecido? Etc. ¿No tienen derecho a verlos? ¿No tienen derecho a llamarlos por teléfono? Etc.

Desde el punto de vista de la Asociación a la que represento a nivel nacional APFS, cuando hay una separación, divorcio, o ruptura sentimental sea de la forma que fuere, no solamente existe un gran perjudicado en todo este asunto (el menor) sino también la familia del progenitor que no tiene la guarda y custodia del mismo ya que en la práctica, y salvo excepciones, no pueden disfrutar del desarrollo de sus nietos.

A veces mantener una relación cordial con la familia de nuestro ex no es sencillo. Pero muchas veces los malentendidos y contrariedades surgen por problemas de comunicación.

Un buen comienzo sería comunicar la decisión de divorciarse de manera conjunta a los abuelos. O al menos, hablar con nuestros suegros tras la decisión, mostrando nuestra voluntad de tener buena relación y de proteger su vínculo con nuestros hijos. Suele ser un buen punto de partida. Obviamente, la relación con los abuelos cambiará tras la separación. Habrá algunos que incluso verán más que antes a sus nietos pues tendrán que ayudar más a su hijo o hija en la crianza. Esto suele darse en casos de custodia compartida.

Todos los abogados y abogadas de nuestra Asociación la ya mencionada APFS, tienen como norma el que apliquen las defensas de los juicios en aras del beneficio del menor de manera que estos puedan disfrutar de sus abuelos. Igualmente instamos a los jueces para que llamen a todos los que tienen un interés afectado en el tema que nos ocupa y los abuelos por supuesto que lo tienen ya que se les quebranta tanto el derecho de visita como el de comunicación con sus nietos.

La manera en que una pareja afronta el divorcio va a tener un impacto decisivo tanto en sus hijos como en ellos mismos y en el resto de la familia. Es recomendable buscar ayuda profesional que nos ayude a mediar en un proceso que por lo general tiene una gran carga emocional. Un mediador o psicólogo de familia puede ayudarnos a desvincularnos de una manera más cordial y a tomar las decisiones de manera más templada.

Respetar las relaciones de nuestros hijos con los abuelos, cuidar esa relación favoreciendo contactos frecuentes y por supuesto en las fechas señaladas, es la manera más beneficiosa para todos de afrontar los cambios tras la separación.

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