El proyecto de Photo Bull en Toro agoniza

Los trabajadores estudian demandar a la empresa, que les adeuda tres nóminas y una extra, mientras la producción sigue sin llegar

Primeros 17 trabajadores de Photo Bull en Toro

Fue el pasado mes de febrero cuando se conocía que la antigua factoría de Pevafersa, que tanto empleo y riqueza generó en la provincia y que colocó a Toro como epicentro en la fabricación de paneles para producir energía fotovoltaica de Castilla y León, resurgía de sus cenizas de la mano de un nuevo operador, Photo Bull.

La nueva firma, con sede en Valladolid, avanzaba que en el mes de junio de 2016 saldrían al mercado las primeras hornadas de células solares multicristalinas y módulos solares de alta tecnología.

Para empezar, contrató a una veintena de trabajadores para la puesta a punto de la factoría toresana, pero anunciaba que la plantilla alcanzaría los 300 trabajadores, devolviendo el esplendor a la extinta Pevafersa.

Sin embargo, a fecha actual la situación es bien distinta. Los trabajadores están ‘en casa’ desde el pasado mes de junio, cuando se les indicó que se fueran de vacaciones hasta nueva orden, y estuvieran pendiente del teléfono para reincorporarse en cualquier momento. El problema: los trabajadores habían comenzado la actividad sin haberse completado el proceso de adquisición de la empresa, por falta de acuerdo entre los inversores. Una irregularidad permitida por “la buena fe de los administradores concursales y de la propia autoridad judicial”, indican los trabajadores, quienes también subraya que han tenido mucha paciencia y se han mostrado muy comprensivos, conocedores de la dificultad que entraña una operación de estas dimensiones, que debería haberse firmado en enero. Aunque no se ha llegado a producir ni una sola célula fotovoltaica, la fábrica estaba a punto, las máquinas en funcionamiento y preparadas para ponerse mañana mismo.

La paciencia de los trabajadores ha llegado a su límite. La empresa les debe tres nóminas y una paga extra, sin visos de una solución a corto plazo. Cada semana acuden a una reunión convocados por el Consejo de Administración, que les asegura que todo está a punto de solucionarse. No cobran su sueldo, pero tampoco el paro, porque no han sido despedidos. Por eso, hoy se reúnen los trabajadores para tomar una decisión, conjunta o por separado, sobre las acciones que pueden emprender. Alguno de ellos ya ha iniciado los trámites judiciales para desvincularse de Photo Bull y seguir adelante con su vida laboral. A finales de semana se reunirán, de nuevo, con el cuerpo directivo de la empresa.

Los empleados, no obstante, defienden la viabilidad del proyecto, aunque lamentan la falta de acuerdo para relanzar un proyecto que tanta esperanza había generado en Toro.

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