El zamorano Miguel Manzano dona 10.500 documentos a la Biblioteca Nacional

Son documentos sonoros (cintas abiertas y casete) de música de tradición oral de las provincias de Zamora, León y Burgos

Foto: Fundación Juan March

La Biblioteca Nacional de España ha recibido la donación de 10.500 documentos sonoros (cintas abiertas y casete) de música de tradición oral de las provincias de Zamora, León y Burgos, realizadas por el etnomusicólogo zamorano Miguel Manzano Alonso, según informa la institución.

Se trata de los documentos sonoros grabados y conservados por Manzano durante cerca de 40 años de búsqueda de músicas de tradición oral. Del total, unos 2.500 corresponden a la provincia de Zamora, alrededor de 3.000 a la de León, otros 4.000 a la de Burgos, y 500 a otras provincias.

Sobre la base de esas grabaciones sonoras fueron transcritas en signos musicales las “partituras” (melodías y textos) que llenan las páginas de los tres cancioneros publicados de las tres provincias.

La donación se llevó a cabo el pasado 19 de octubre en la localidad de Morales del Vino, donde reside Manzano, y en representación de la BNE recibieron y trasladaron el fondo el director del Departamento de Música y Audiovisuales de la Biblioteca, José Carlos Gosálvez Lara; y la jefa de Servicio de Registros Sonoros del mismo departamento, María Jesús López Lorenzo.

Los documentos de la provincia de Burgos fueron recopilados por el colectivo Yesca, coordinado por Gonzalo Pérez. Todos los demás fueron recogidos por Manzano, excepto algunos que se han incorporado a su archivo por medio de donaciones de personas o colectivos, como es el caso del archivo de Felipe Magdaleno, creador y director de la Coral Isidoriana, que ejerció en León una temprana tarea de recopilación.

En las páginas de los cancioneros populares de Zamora, León y Burgos han quedado trascritas las melodías y los textos de unas 6.500 canciones. El resto de los documentos quedan grabados en su archivo sonoro y pueden seguir llenando páginas de nuevos cancioneros, o bien podrán ser consultados y estudiados por cualquier investigador que se proponga una finalidad de estudio o divulgación de las canciones y toques instrumentales que integran el fondo.

Si algún estudioso o investigador preparara una publicación que incluya como base documentos no editados por Manzano, se llevará a cabo con la autorización del mismo o, en su día, de sus herederos, según puntualiza la BNE.

Manzano nació en Villamor de Cadozos (Zamora) en 1934. Es compositor, investigador de música popular tradicional y Catedrático Superior de Música y Artes Escénicas. Su trabajo musical se ha desarrollado en varios campos muy diversos: la enseñanza en varios centros y a niveles distintos ha llenado la mayor parte de su vida profesional, finalizando con doce cursos como catedrático de Etnomusicología en el Conservatorio Superior de Salamanca (1990-2002).

Otra parte muy importante de su labor se ha centrado en la actividad coral, que venía ejerciendo desde sus años de estudiante. Desde ese mismo año, 1972, se ha venido dedicando a un intenso trabajo de recopilación de música popular tradicional, que ha sido otra de las actividades más presentes en su quehacer. La composición ha sido otro de los campos más constantes en la actividad de Manzano. La mayor parte de sus obras fueron escritas para coro mixto y conjunto instrumental, sumando más de 200.

EL LEGADO MAGDALENO

También forma parte de esta donación el Legado Felipe Magdaleno, que reúne los documentos acumulados por Felipe Magdaleno Bausela, creador y director de la Coral Isidoriana. Después de su fallecimiento, y una vez que se concluyó la publicación del Cancionero Leonés (1991), el archivo fue puesto a disposición de Miguel Manzano por Teodomiro Álvarez García, integrante del Cabildo de San Isidoro, con el fin de que algún día pudiese ser transcrito y publicado.

Al recibir Manzano el encargo de la recopilación y publicación del Cancionero Popular de Burgos, el archivo isidoriano tuvo que quedar a la espera. Manzano propuso la transcripción y edición a algunos de sus alumnos, sin conseguir que ninguno acometiera el trabajo. Comprometido en otras tareas, no pudo ocuparse del archivo, razón por la cual, conservado tal cual se le donó, lo transmite también a la BNE, después de haber informado al Cabildo de San Isidoro en la persona de Teodomiro Álvarez García, sucesor del maestro Magdaleno, el cual ha autorizado la donación del mismo.

La finalidad de este traslado es asegurar la conservación de los originales sonoros, todos ellos en soporte de cintas de magnetófono (cinta abierta y casete). La primera tarea que lleva a cabo la BNE con este tipo de archivos es realizar una copia de seguridad en soporte informático, tanto para la conservación del contenido sonoro como para ofrecer la posibilidad de su consulta y estudio.

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