Flamenco y arte para recordar a José Blas Vega

Trece cantautores estremecieron al público

La Peña Flamenca Amigos del Cante con el patrocinio de Caja Rural organizaba este sábado una nueva edición del Festival de Flamenco Aficionado ‘Zamora canta a José Blas Vega’. Un festival que este año servía como promoción, salto y plataforma para que los artistas de la provincia se diesen a conocer más aún y los amantes de este arte pudieran ser testigos de su evolución año tras año.

Este festival, que se ha consagrado como un homenaje al flamencólogo zamorano José Blas Vega, uno de los mayores estudiosos del arte flamenco en el mundo, cuyas cenizas reposan en el patio del Ayuntamiento de Morales del Vino contó con cantaores, profesionales y aficionados del mundo flamenco. Por tercer año, sobre las tablas lo mejor de la tierra, cantaores con gran experiencia o cantaores que debutaban por primera vez en este festival para conseguir una mayor proyección.

Un plantel de alto nivel en el que no faltó nadie y que durante las más de cuatro horas de duración estremeció a los centenares de personas que se habían dado cita en el Paraninfo del Colegio Universitario. Fandangos, soleá, alegrías, malagueñas y seguidillas entre otras pusieron el punto a una noche de emoción y tradición flamenca.

El primero en pisar las tablas zamoranas fue Eduardo Abril, que abrió su actuación con La Salvadora, una canción muy famosa de Manolo Caracol y que terminó con un fandango de Miguel Agujetas. Tras él, apareció en escena Manuel de Pozoantiguo junto a Antonio Regalado al toque y Raúl García de palmero. Todos ellos comenzaron con unas alegrías de Cádiz y terminaron por soleá y bulerias. La tercera en aparecer fue Rosi Crespo, que debutaba en el festival acompañada de Luis González y Raúl García y que comenzó su actuación con una farruca del recientemente fallecido José Meneses y continuó con la interpretación de Los Campanilleros.

A continuación, llegó el turno de Daniel Nanero de Villalpando, aunque reside en Asturias y al toque Miguel El Churre, juntos tocaron una soleá, una malagueña y un fandango especial y con emoción por la dedicación a su nieta. Posteriormente, fue el turno de Ángel Fernández junto a Miguel El Churre, que cantó una pertenera y un fandango de Paco Toronjo. Así pues, el festival siguió con José el de Madridanos que cantó una malagueña y unas seguidillas para continuar con Loren El Torrao que cantó dos temas de Pepe Pinto.

El siguiente en subir al escenario fue Enrique de la Juana que cantó un martineto, unos fandangos y que acabó con unas bulerías. Después, Eva Valle que cantó tientos tangos y unas seguidillas y al toque Antonio Regalado y tras ella pisó el escenario su padre, Clemen Valle, ambos de El Pego, que interpretó una malagueña y una soleá. Para finalizar, llegó el momento de Miguel Escudero que cantó unos tientos tangos, una granaína y una media granaína y cerró el turno de interpretaciones individuales Paqui de Córdoba con unas colombianas y unas bulerías.

Todos ellos se despidieron con fandangos menos Paqui de Córdoba, que ante la insistencia del público se despidió con una pertenera. Sin duda, un festival con raíces de la tierra, pero también con una pizca foránea, que envolvió a los presentes en un ambiente con mucho arte. Además, el certamen tuvo carácter solidario puesto que la recaudación de las entradas, cuyo importe era de cinco euros, fue destinada a la asociación zamorana Compartimos Contigo cuyo lema es: “Ningún niño sin comer, ningún niño sin jugar, ningún niño sin reír”.

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