La lluvia de colores de ‘Circus’ clausura las Jornadas de Magia

Un año más las Jornadas Internacionales de Magia todo un éxito

Un instante de la actuación de 'Circus'

Este domingo las XXIII Jornadas Internacionales de Magia de Zamora llegaban a su fin. Tras cuatro intensos días cargados de funciones en las calles, en los hospitales, en los colegios o en los colectivos sociales la sociedad zamorana ha disfrutado de horas de ilusionismo mundial que llegaban a su última función.

La Carpa del Misterio: ‘Circus’ se ha instalado este domingo en la Plaza Mayor para que en grupos de cuarenta personas, con una entrada con un coste de dos euros y siete pases, los niños y padres pudieran despedirse del mundo de la magia por todo lo alto. Una Carpa pilotada por Brando y Silvana que ha transportado al público a los circos ambulantes.

La Carpa del Misterio, el lugar donde todo es posible. Con estas palabras comenzaba Silvana la función de ‘Circus’ y con la ilusión presente en los ojos de los niños y de algún que otro padre. “No parpadeen porque entre más quieran ver menos verán”. Con ellas comenzaban los distintos artistas dentro de Circus. El primero en salir a escena fue Brando, quien hizo un espectáculo basado en la comunicación no verbal, se comunicaba con el público mediante carteles y su truco consistió en uno de los tradicionales trucos de cartas. Aun así, el asombro de los niños estuvo presente, los cuales se quedaron boquiabiertos al ver el acierto de la carta.

Los siguientes en aparecer en escena fueron Vladimir procedente de Lituania y Montse de Barcelona. Ambos realizaron un gracioso juego, que siempre con la participación del público, desataron cientos de carcajadas entre los pequeños y los adultos. Tras ello, los tradicionales trucos de separar e unir los círculos o encontrar la bola bajo uno de los tres vasos.

Trucos tradicionales basados en los malabares, la pantomima y mucha magia que finalizaron la actuación con un brillante y espectacular truco. Una lluvia de colores que alucinó al público presente y que sin duda, les hizo irse con las mejores de la sensaciones.

De este modo, finalizan unas jornadas muy difíciles de superar el próximo año, ya que este año el nivel ha sido brutal. Zamora ha conocido el ilusionismo mundial, pero también un gran sentido del humor internacional porque como bien finalizaba la función de Circus: “No se desmoronen, ya vendrán tiempos mejores y rían porque el que ríe el último ríe mejor”.

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