La Capilla de Santiago abierta al público en La Catedral

La Capilla de Santiago se incluirá dentro del itinerario del Museo Catedralicio

Los autores de las obras y el trabajo realizado en la Capilla de Santiago

Varios años de obras y restauración que hoy han llegado a su fin. La Catedral muestra al público la Capilla de Santiago, la única estructura medieval que queda del Claustro, y todos los descubrimientos y obras encontrados en este periodo de rehabilitación.

Este jueves se ha inaugurado la Capilla de Santiago en la Santísima Iglesia de la Catedral. Los descubrimientos hallados son de especial relevancia y han puesto en valor esta capilla, la única estructura medieval que queda del Claustro que se incendió en el año 1591. Además, desde hoy también se ponen en valor algunas de las imágenes de los objetos que se han encontrado en estos últimos años en los lucillos de la Catedral.

La Catedral comenzó a construirse en el año 1951, momento en el que se iniciaron las obras, pero fueron muchos los años por delante de trabajo realizados hasta que se consiguió su total construcción. Tres campañas constructivas que finalizaron en el primer cuarto del siglo XIII.

En el Claustro se produjo un incendio en 1951 y tan solo se pudieron rescatar de las capillas de aquel claustro medieval la capilla de San Miguel, transformada en el siglo XVI y la capilla de Santiago, restaurada durante dos años que, por fin, hoy ve la luz.

En un principio la Capilla de Santiago funcionó como sala capitular, lugar de reunión de los canónigos, donde se realizaban los nombramientos y se celebraban diversos actos jurídicos. Pero a partir de 1925, la Capilla fue utilizada como vestuario capitular. En el año 1827 se llevaron a cabo varias obras para su transformación y ahora, entre el 2014 y 2016 se han realizado obras de rehabilitación en la estancia previa y en la capilla en sí.

En concreto, se han llevado a cabo labores tanto en la capilla como en su estancia previa que han consistido en la excavación del subsuelo, el picado de enlucidos, la apertura de cegamientos, la realización de una cámara exterior para la liberación de humedades y obras de adaptación como nueva sala de elementos pétreos del Museo Catedralicio.

Pero durante su obra, financiada totalmente por los ingresos que recibe la Catedral de sus fieles y turistas, a excepción del proyecto, que ha sido financiado por el Obispado de Zamora, con un importe total de 180.000 euros, se han hecho varios descubrimientos como lucillos sepulcrales, el niño o cabaña original del retablo de Santiago con pinturas murales, una ventana tardorrománica, entre otros, pero sin duda, el más llamativo y excepcional ha sido el hallazgo de cuatro columnas con capiteles figurados – dos de ellos mantienen restos de policromía- con escenas de la Resurrección final, de la primera mitad del siglo XIII. Este descubrimiento da un valor añadido a la Catedral y modifica la visión que se tenía de la escultura románica.

Además, en la estancia previa a la capilla se exponen objetos descontextualizados y fragmentos de un sepulcro mural de alabastro, de hacia 1500. Mientras que en el interior de la Capilla se encuentran el grupo escultórico de la Virgen con el Niño y San Juanito, atribuido a Bartolomé Ordóñez; el Retablo de Santiago, atribuido a Gil de Ronza y Blas de Oña; esculturas de Cristo Salvador, San Juan Bautista, San Marcos, San Lucas y relieve de La Anunciación; Cristo en majestad y grupo de La Anunciación; Paje dormido; Ángel del siglo XIV; y, el fragmento de frontal procedente del lucillo sepulcral de chantre Juan de Busto.

No hay comentarios

Dejar respuesta