Prisión para un vecino de Zamora por distribuir pornografía infantil

Utilizaba chats y programas de mensajería instantánea para enviar imágenes de una especial dureza

Foto: Archivo

Un hombre de 51 años, residente en la provincia de Zamora, ha ingresado en prisión acusado de distribuir pornografía infantil en el marco de la Operación Vitriolo-Zamora. En el registro realizado por la Policía Nacional en su domicilio, el pasado 6 de septiembre, encontraron fotografías ilegales en varios dispositivos, a pesar de los esfuerzos del investigado por ocultarlas y evidencias de que, además de un chat investigado, utilizaba también sistemas de mensajería instantánea para enviar esos archivos a personas no identificadas.

Este individuo había enviado a terceros desconocidos, a finales de mayo de 2016, al menos dos fotografías que mostraban a niñas de entre seis y ocho años desnudas u obligadas a mantener sexo con mayores de edad.

El hombre en todo momento se mostró reacio a colaborar con los agentes así que, tras su detención, fue puesto a disposición de la autoridad judicial, que decretó su ingreso en prisión, comunicada y sin fianza.

Minuciosa labor de investigación

La Policía Nacional en España y en concreto su Comisaria General de Policía Judicial, Unidad de Investigación Tecnológica, tiene entre sus atribuciones el contacto con agencias policiales de otros países, entre las que destaca el Departamento de Seguridad Interior de los Estados Unidos a través de sus agregados en la Embajada de aquel país en Madrid.

Fruto de dicha colaboración se consigue detectar a pedófilos que en el pasado quedaban impunes, cada vez a través de más servicios de Internet. Uno de los últimos es un chat encriptado que permite intercambiar archivos de forma segura y privada entre usuarios. En un mismo canal pueden estar dos o más personas y todas las presentes observarán lo que en ellas haga.

El contenido no queda almacenado en ningún servidor de la empresa que proporciona el servicio, sino tan solo en los dispositivos informáticos de cada uno de los implicados. Una vez que el último salga del canal, toda la información desaparece para siempre, por lo que solo se puede detectar al autor y lo que ha distribuido mientras está conectado.

Así, la UIT de la Comisaría General de Policía Judicial, recibió una información en bruto de la empresa que gestiona ese chat sobre cientos de imágenes distribuidas, cuyo único dato era el apodo utilizado, el canal en que se había producido, la IP y las imágenes. A través de una minuciosa labor de análisis de inteligencia, se consiguieron agrupar los informes hasta conseguir más de veinte objetivos en toda España que habían distribuido dos o más archivos. Para ello, los autores se basaron en rangos de IP, apodos parecidos o temática similar en los archivos ilegales.

La geolocalización —sistema que, basado en el rango de cada IP, permite determinar con una fiabilidad suficiente la provincia en que se encuentra— de uno de ellos resultó estar ubicado en Zamora, por lo que la BIT contactó con Brigada Provincial de Policía Judicial, para comunicarle los hechos y que realizasen las investigaciones tendentes a su identificación.

Tras ser identificado y localizado gracias a la investigación desarrollada por el grupo UFAM de la Policía Nacional en Zamora, se solicitó una entrada y registro en su domicilio, que fue efectuada el día seis de septiembre por personal de ambas plantillas actuantes.

 

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