El diputado Ángel Prada aguanta el chaparrón y no dimite

"No me escondo, doy la cara como siempre he hecho. No tengo que avergonzarme de nada, porque no he cometido delito, y así se va a demostrar"

De poco ha servido el acuerdo, casi unánime, de los grupos políticos de la Diputación Provincial -incluido su antiguo grupo, el PP- pidiendo la inmediata dimisión del diputado provincial Ángel Prada, alcalde de Rosinos de la Requejada, tras la sentencia que le condena a 7 años de inhabilitación para ejercer cargo público por un delito de prevaricación.

La moción de urgencia presentada por los socialistas en el pleno de hoy ha sido respaldada por el PP y Ciudadanos. Izquierda Unida se abstuvo por considerar que ya no es tiempo de dimisión sino de acatar la sentencia, que aún no es firme, aunque sí de asumir “responsabilidades políticas” por parte de su antiguo partido que aún previendo el desenlace judicial lo colocó en las listas electorales.

“En política no todo vale”, ha argumentado el socialista Manuel Santiago. “Su actitud asistiendo a los plenos y comisiones dañan la imagen de la institución y es una falta de respeto a los ciudadanos”.

En el turno de intervenciones, Juan Dúo (PP), defendió que Prada “debe renunciar a su acta de diputado”, que “la presidencia se lo ha pedido por escrito”, pero que la decisión es de él, y ha subrayado que ya “ningún vínculo le une al PP ni al grupo provincial popular”.

David Carrión (Ciudadanos) ha defendido que, aún respetando a Prada como persona, su salida “es lo mejor para la institución”.

El propio Prada ha querido tomar la palabra en el debate de la moción para defenderse: “No me escondo, doy la cara como siempre he hecho. No tengo que avergonzarme de nada, porque no he cometido delito, y así se va a demostrar”, ha asegurado momentos antes de tratar de argumentar fuera de sede judicial su inocencia, ante lo cual la presidenta de la Diputación, Mayte Martín Pozo, ha llamado la atención al diputado para que fuese más breve en su intervención, ante lo que Prada ha amenazado con abandonar la sala si no se le dejaba argumentar su inocencia. También ha tratado de repeler las acusaciones del PSOE con un ataque, y ha acusado al portavoz socialista, Antonio Plaza, de quererle “castigar” por no acceder a sus peticiones para votar en contra del PP en los plenos. Para Manuel Santiago también ha guardado un golpe, y le ha recriminado que no condenase con tanto ímpetu a su compañero de bancada, Enedino Gago, quien hubo de salir condenado de la institución. Incluso ha aludido al papel de la mujer de Santiago, al estar en la Junta Electoral de Puebla de sanabria, y ha dudado de la limpieza de su voto.

“Lo mío no es corrupción política”, ha insistido una vez más, “sino un acto administrativo”.

Recordamos que el juzgado de lo penal condena a Ángel Prada por prevaricación por no destituir a su hija como secretaria de la Agrupación de Municipios de Sanabria-La Carballeda cuando ya ejercía como funcionaria en el Ayuntamiento de Galende.

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