El cielo ‘deja’ celebrar la Solemnidad de Corpus Christi

El cielo encapotado y la lluvia no fueron problema para que los actos se celebraran con normailidad

El Corpus Chrisi

Pese a la amenaza de lluvia, que se cernía sobre la ciudad a primera hora de la mañana y el aguacero que se produjo, finalmente esta mañana se ha celebrado la Solemnidad del Corpus Christi. Una celebración que ha llenado de color y emoción las calles de la ciudad con la gran cantidad de niños de comunión que han acompañado al Santísimo en su recorrido.

Niños de comunión, cofradías, asociaciones religiosas, pétalos de rosa, color y el Cabildo Catedral han sido los ingredientes necesarios para que bajo el cielo cubierto y el aguacero producido en torno a las once de la mañana, el sol hiciera su aparición y diera una gran luminosidad a este día en el que el paso del Santísimo ha recorrido las calles en la procesión presidida por el Obispo de la Diócesis, Don Gregorio Martínez.

Este domingo la ciudad se ha engalanado y ha celebrado con toda solemnidad la festividad del Corpus Christi. A las diez de la mañana comenzaban los cultos en la Catedral previos a la procesión, organizada por el Cabildo y por la Hermandad del Santísimo Corpus Christi, en que han estado presentes casi todas las cofradías de la ciudad, que han acompañado al Santísimo en su recorrido por las calles de la capital del Duero. Tras ella, se producía el momento más triste para todos los presentes, la lluvia hacía acto de presencia y peligraba la procesión por temor al deterioro de las imágenes y los cabezudos y gigantillas, pero todo quedó en un susto.

El sol aparecía, iluminaba la ciudad y el camino del Santísimo. Así, la asociación cultural Tradición y Música Popular eran los encargados de abrir la comitiva y emprender el recorrido hacia la Plaza Mayor. Durante el trayecto, cientos de devotos se agolpaban en las aceras y calles para disfrutar de este día de Corpus.

De este modo, los cabezudos y gigantillas, así como la Banda de Cornetas y Tambores de la Cofradía Jesús de Nazareno, encabezaban el desfile seguido de los niños de comunión bajo el aroma de romero, tomillo e incienso. Así como la decoración de algunos balcones con banderas y mamposteros colgando. Ya a la llegada a la Plaza Mayor, el obispo de la Diócesis de Zamora, Gregorio Martínez realizó la tradicional bendición y el lanzamiento de pétalos.

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