David Luguillano borda el toreo en Fresno de la Ribera

De la web de la Federación Taurina de Valladolid recogemos esta crónica firmada por Jesús López Garañeda y una galería de fotos de José Fermín Rodríguez. David Luguillano, de Valladolid y Javier Herrero, de Cuéllar, protagonizan el festival

Triunfal festival el celebrado en las tierras zamoranas de Fresno de la Ribera con un Luguillano pletórico que meció la embestida de un bravo novillo de Loren Espioja corrido en tercer lugar al que cortó las dos orejas y el rabo y que fue premiado con el pañuelo azul en el arrastre de las mulillas.

Este festival taurino de Fresno de la Ribera presentaba el aliciente de un  grupo artístico de flamenco, encargado de amenizar el mismo a cargo de la cantante Saray y su grupo que recibió también los aplausos de los espectadores cuando se arrancó interpretando todas y cada una de las tonadas del repertorio destinado al efecto. Saray cantó y Luguillano toreó. El otro compañero del mano a mano, el diestro cuellarano Javier Herrero también estuvo a la altura al cortar el rabo al ejemplar que cerraba el festejo, otro novillo de Espioja. Previamente se lidiaron dos de Elena Boyano, procedencia El Rollanejo, bravos y nobles en su embestida, aunque muy escasos de fuerzas especialmente el segundo de la tarde que correspondió a Herrero.

Como incidencia decir que el festival comenzó treinta minutos después de la hora anunciada por aquello de dar tiempo a los más rezagados en acudir al acogedor y singular coso de Fresno de la Ribera ya que al final algo menos de media plaza se dio cita en los tendidos. Eso sí con la presencia de unos mosquitos exageradamente grandes y trompeteros volando por el lugar.

Hemos visto a Luguillano en su madurez torera interpretando la composición y arqueo de cadera dando salida al animal con galanura, destreza y temple, además de cierta dosis de valor al recibir con una larga de rodillas al de Espioja, el mejor toro del encierro sin duda ninguna, bravo y encastado. Luego siguieron varios naturales de antología, tras comenzar su faena con la pierna flexionada y despidiendo con dos trincherillas de usía. Pases de todas las marcas y con ambas manos, interpretación del toreo característico del vallisoletano al que se le vio con ganas y gusto, deseoso de agradar y consciente de la bravura del ejemplar que estaba lidiando. Con la espada pinchó sin soltar y propinó estocada entera recibiendo, algo caída, con derrame pero que tiró patas arriba al ejemplar entre el delirio del público.

Si David ya había cortado en su primero dos orejas excesivas entre la canción de “al guru guru” de la cantante Saray, en un premio para la faena que vino a menos en la parte final que pinchó sin soltar y colocó una media arriba, en este cuarto de la tarde, sí que mereció el premio por un toreo muy del gusto de Sevilla, con duende, crujío y sentimiento. Lástima que los años no pasen en balde por aquello del fuelle y aguante torero. David Luguillano hoy en Fresno ha mostrado a todos lo impecable de su toreo, la belleza serena y armónica y unas ganas dignas de mejores opciones.
Javier Herrero, el torero de Cuéllar toreó al que cerraba festival con aplomo y poderío, siendo un ejemplar al que le hubiera venido bien una vara de castigo. Un novillo de Espioja cuajado, bravo y noble, repetidor al que el diestro de Cuéllar dominó por bajo para someter su embestida larga y exigente. Herrero metió en el canasto al toro y el final de su faena estuvo muy bien aceptada y aplaudida.
Tras pinchar, logró la estocada que pasaportó al ejemplar recibiendo las dos orejas y el rabo en una generosidad sin límites del único ocupante del palco presidencial.
Se ve que San Isidro labrador ha traído en una tarde entretenida con buena temperatura y solecillo entre nubes y claros un maridaje de toros y flamenco que le hizo exclamar desde el callejón a uno de los sanitarios de Ambuibérica: “Morena ponte de pie que te vemos el cuerpo”, y es que Saray es mucho cantaora.

FICHA DEL FESTIVAL
Dos novillos de Elena Boyano, bravo y noble el primero y sin fuerza el segundo y otros dos de Lorenzo Espioja, uno de bravura y clase excepcional premiado con el pañuelo azul y un segundo bravo y encastado para David Luguillano, dos orejas y dos orejas y rabo y Javier Herrero, oreja y dos orejas y rabo.
REPORTAJE GRÁFICO: José FERMÍN Rodríguez

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