El Ayuntamiento se niega a ser promotor del proyecto Smartza

Un informe de intervención desaconseja asumir las condiciones que propone la Junta y deja en el tejado de la administración regional la continuidad del proyecto energético

Francisco Guarido, alcalde, y Romualdo Fernández, concejal de Medio Ambiente

El alcalde de Zamora, Francisco Guarido, ha anunciado hoy que el Ayuntamiento no aceptará las condiciones que propone la Junta de Castilla y León para seguir adelante con el proyecto de eficiencia energética Smartza, promotivo por el Ciemat, junto a varias empresas de ingeniería zamorana, y cuyo futuro está en el aire desde hace varios años.

Y es que la Junta propone al Ayuntamiento la firma de un convenio y, de forma paralela, una encomienda de gestión para el consistorio zamorano con el Somacyl, empresa pública de la Junta. El interventor municipal ha emitido un informe que desaconseja este último acuerdo, que daría al Ayuntamiento el estatus de promotor del proyecto, y que tendría que responsabilizarse, durante 17 años, de su buena gestión, buen funcionamiento y, en definitiva, hacerse responsable de los buenos resultados de inversión millonaria de cara a terceros (800.000 euros).

Por ello, el Ayuntamiento comunicará al Ciemat, organismo estatal que promueve el proyecto bajo la dirección de la investigadora Rosario Heras, que Zamora “no se cierra” a continuar con el proyecto Smartza, pero explica que es la Junta la que impone las condiciones inaceptables para el consistorio zamorano. Según ha explicado Guarido, se ha propuesto a la Junta un convenio “en exclusiva” entre ambas instituciones, a la que solo se ha dado respuesta negativa de forma verbal, nunca escrita. Problemática que ya en la anterior legislatura llevó a Rosa Valdeón a replantearse la viabilidad del proyecto, que apenas supondrá un ahorro del 1,2% de la factura energética.

Así pues, una vez más queda bloqueada la continuidad de Smartza, para el que estaba prevista la cesión de una parte de la Ciudad Deportiva, donde se generaría energía a través de diversas fuentes (solar, biomasa, etc…) y que comprometería al Ayuntamiento a comprar la energía producida para dar servicio a la ciudad. “Nosotros no decimos no al proyecto, no cerramos las puertas”, insiste Guarido, quien subraya que el máximo interés para el Ayuntamiento es de tipo medioambiental, con el fin de aminorar la contaminación, no tanto económico, dada la baja repercusión de ahorro en la factura.

 

 

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