Un guardia civil de Zamora muere atropellado por cuatro menores

Los menores han sido detenidos tras la muerte del agente en Huesca, tras huir del control

En el recuadro superior, el zamorano fallecido, en una imagen difundida por la Guardia Civil en su recuerdo

Cuatro menores, dos chicos y dos chicas, han sido puestos a disposición de la Fiscalía por su implicación en el atropello que ayer acabó con la vida del guardia civil José Antonio Pérez, nacido en Zamora hace 54 años, durante un control de tráfico en Barbastro (Huesca).

Estos son los datos “objetivos” que ha podido determinar hasta el momento la Guardia Civil de Huesca tras las numerosas declaraciones, visualización de cámaras de seguridad, testigos directos e indirectos de los hechos que tuvieron lugar ayer y que acabaron con la vida del agente, que llevaba veintisiete años destinado en esta población oscense.

Según ha indicado la Guardia Civil, han sido puestos a disposición de la Fiscalía de Menores de Huesca y del Juzgado de Barbastro el supuesto autor de los hechos, un varón de 17 años, que dio positivo en el test de consumo de drogas, otro varón de 14 años y dos mujeres, de 17 y 14 años, supuestos acompañantes del mismo.

Previamente, fuentes cercanas a la investigación habían informado de que los jóvenes detenidos eran cinco en lugar de los cuatro que han sido puestos a disposición de la Fiscalía, y no detenidos por tratarse de menores de edad, según ha informado a EFE la Guardia Civil.

El instituto armado ha explicado en un comunicado que ayer realizaban un control de alcoholemia y drogas en la rotonda de intersección entre la N-240 y la N-123 a su paso por Barbastro dos patrullas pertenecientes al destacamento de Tráfico de la Guardia Civil de esta localidad.

Sobre las 19.35 horas le fue dado el alto a un turismo Opel Astra, cuyo conductor hizo intención de detenerse a las señales por lo que el agente se dirigió hacia el vehículo para realizar la prueba de alcoholemia e introdujo sus brazos en el interior del mismo para ofrecerle el etilómetro.

En ese momento, según la Guardia Civil, el conductor atrapó los brazos del agente contra el volante y aceleró súbitamente, iniciando la fuga del lugar, arrastrándolo 460 metros hasta que el coche se incorporó a la N-240, sentido Huesca.

A la altura del kilómetro 158,200 chocó lateralmente contra la bionda derecha, lo que provocó el reventón de una rueda y que el vehículo saliese en dirección a los coches que circulaban en sentido contrario, chocando contra un Audi Q-7 y quedando el cuerpo del guardia civil sobre el asfalto.

El agente falleció sin que las asistencias sanitarias que acudieron al lugar de los hechos pudieran hacer nada por su vida.

Del turismo Opel Astra, que quedó detenido tras el impacto frente al cuerpo del agente fallecido, salieron huyendo del lugar “al menos” dos varones y dos mujeres y del vehículo Q-7 resultaron heridas dos de sus ocupantes.

A lo largo de la noche se han llevado a cabo gestiones para la identificación y localización del autor de los hechos y del resto de ocupantes del vehículo que han sido dirigidas por la Jefatura de la Comandancia y en las que han participado personal de Policía Judicial, Tráfico y Seguridad Ciudadana de la Guardia Civil que han concluido con la puesta a disposición de la Fiscalía de los citados cuatro menores.

3 Comentarios

    • Totalmente de acuerdo contigo Clara; ha sido vilmente asesinado por esos cuatro impresentables hijos de su ………, pero claro como son menores, nada de nada; dentro de cuatro días pueden volver a repetir su “hazaña”.

  1. En estos casos tan claros de culpabilidad yo no impondría años de cárcel…se merecen que les arrastren públicamente, vamos lo mismo q han hecho ellos. Así el siguiente se lo piensa dos veces antes de hacerlo.

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