Denuncian que una secta organizó la Carrera de la Paz de Benavente

El experto Luis Santamaría previene de las prácticas de la secta hindú, liderada por el gurú Sri Chinmoy

La antorcha de la paz, símbolo de la 'Peace Run' que se va celebrando en distintas localidades de España, como refleja esta imagen que aparece en su propia página web

La Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas, RIES, denuncia que la denominada ‘Peace Run’ celebrada ayer en tres colegios de Benavente está organizada por una secta de origen hindú, que se esconde “tras la fachada de una actividad solidaria y de promoción de valores”. La carrera utiliza la imagen de la antorcha de la paz, que lleva en una estudiada labor de “publicidad y proselitismo” a lugares que son patrimonio de la humanidad o a toda clase de templos de diversas religiones.

El experto zamorano en sectas Luis Santamaría, miembro de RIES, aporta un detallado informe en el que explica que la denominada ‘Carrera por la Paz’, que además de Benavente visitará León, Gijón, Llanes y Santander, está organizada por la secta que encabeza el gurú Sri Chinmoy, cuyo verdadero nombre, según explica el experto Manuel Guerra en su Diccionario enciclopédico de las sectas, es Chinmoy Kumar Ghose. Nació en 1931 en Bengala (India) y en 1943 ingresó en el ashram (centro de meditación) de un célebre gurú hindú, Sri Aurobindo. En los años 60 fue enviado por la Fundación Sri Aurobindo a los Estados Unidos, con la misión encomendada de “salvar a Occidente de su peligro espiritual”.

En 1971 fundó su propia organización, el Sri Chinmoy Church Center, que fue reconocido como ONG por la ONU con el hombre de Sri Chinmoy Meditation Group a partir de 1978. Cinco años después cambió su nombre por el de The Peace Meditation at the United Nations. Murió en 2007.

Sus seguidores lo proponen casi como un superhombre con récords en diversas disciplinas. Aseguran que su producción literaria está contenida en 750 libros (que incluyen narrativa, teatro, ensayo filosófico y 17.000 poemas). De hecho, en una ocasión habría escrito 843 poemas en un maratón de poesía que duró 24 horas. Ha pintado 140.000 cuadros, ha compuesto más de 3.000 canciones que se usan en sus ceremonias y tocaba 25 instrumentos musicales diferentes. También lo presentan como un gran deportista.

En cuanto a sus doctrinas y prácticas, en esta secta se da mucha importancia al gurú y a la docilidad que hay que tener ante él. El experto James R. Lewis explica en The Encyclopedia of Cults, Sects, and New Religions que es muy importante la iniciación, denominada Siksha, por la que el gurú y el iniciado se comprometen mutuamente, prometiendo el iniciado servir a su maestro. También es un elemento importante la bhakti-yoga y la transformación del mundo. Valoran mucho actividades como la música, el arte y el deporte “como medio para iluminar la conciencia”.

No sólo eso, sino que Sri Chinmoy “aspira a lograr la salud plena mediante la unión con Brahmán, la divinidad concebida panteístamente, y el estado del Ser por el ‘camino del corazón’ (‘sede del amor y del sentimiento universal’) frente a lo mental, ‘sede de la confusión y de la duda’. Para ello es preciso concentrarse en algo, meditar en silencio y contemplar que ‘nosotros somos Dios, el infinito, la eternidad’. Cree en el karma y en la reencarnación de las almas. De ahí su vegetarianismo”.

Los adeptos de este movimiento llevan a cabo cada día tres sesiones de meditación: la primera entre las 5 y las 6 de la mañana, la segunda a mediodía y la tercera antes de cenar. Las hacen ante un altar con “la fotografía trascendental” de Sri Chinmoy, una vela encendida, incienso y escuchando su música. Utilizan con asiduidad el mantra “OM”.

El grupo fundado por Sri Chinmoy aparece citado en algunos documentos oficiales sobre el fenómeno de las sectas. Por ejemplo, en 2007 la Bayerische Arbeitsgemeinschaft Demokratischer Kreise (Alemania), en un documento de lucha contra la “dependencia mental y religiosa” que llevaba el título Religiöser-weltanschaulicher-politischer Fundamentalismus und Fanatismus. Eine gesamtgesellschaftliche Herausforderung im 21. Jahrhundert (El fundamentalismo y el fanatismo religioso y filosófico-político. Un reto social en el siglo XXI), cita a Sri Chinmoy entre los líderes de sectas de origen oriental difundidas en Europa a partir de los años 60.

Si vamos a los documentos de la Asamblea Nacional francesa, muy preocupada por el fenómeno de las sectas, encontramos que en el conocido como Rapport Guyard, presentado en el año 1995, aparece la “Asociación Sri Chinmoy de París” como uno de los grupos sectarios clasificado en el listado de los que contaban entonces en el país “entre 500 y 2.000 adeptos” y clasificándolo como “orientalista”.

En el extenso informe, Luis Santamaría denuncia, finalmente, que la gira mundial de este grupo, aparentando organizar una simple actividad de promoción de los valores humanos y de la paz, esconde detrás una organización espiritual acusada de sectarismo que logra así una imagen positiva y respetable. “Cabe preguntarse la razón que pueda estar tras el interés que tienen por llegar a los colegios y a menores de edad. Esperamos que esta recopilación de información ayude a los centros educativos y a otras instituciones a conocer mejor a un grupo que no ha puesto todas las cartas sobre la mesa a la hora de presentarse”, concluye.

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